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viernes, 17 de mayo de 2013

La Villa durante la Regencia de Francisco de Cepeda

Tras la muerte de la quinta condesa de Fernán Núñez, Carlota Rohán-Chabot en 1750, su cuñada, Ana Francisca de los Ríos y Alsacia, viuda del cuarto conde, Pedro Gutiérrez de los Ríos Zapata de Mendoza, se queda a cargo de los dos hijos de los condes: Carlos José Gutiérrez de los Ríos Rohán - Chabot, con siete años de edad y su hermana Escolástica con solo tres años. Junto a ella pasarán los lutos por la muerte de su madre y esperarán la decisión del rey Fernando VI con respecto al futuro gobierno de la villa.

Fernando VI por Jean Ranc. 1731. Museo Naval de Madrid

La minoría de edad le impide al heredero ejercer la jurisdicción de Fernán Núñez así que el rey decide que el regente sea Francisco de Cepeda y Castro, consejero de Castilla. Nació en una familia de hidalgos de La Puebla de Montalbán (Toledo).

Una fuerte amistad unía a la Casa de Fernán Núñez con la Casa de Béjar, ya que la mujer del duque de Béjar, Joaquín López de Zúñiga y Castro era Leopoldina Elizabeth de Lorena, Mademoiselle de Pons, de procedencia francesa como ella. La condesa de Fernán Núñez nombra como albacea de su testamento al duque de Béjar y le deja encomendado que tras su muerte, si el rey así lo permite, sus hijos sean mandados a la Corte de París para que se eduquen y críen en poder del excelentísimo Duque de Rohán, mi hermano. Fernando VI no dió su consentimiento y don Carlos fue educado en el Seminario de Nobles (Conocido conocido como Colegio Imperial de la Compañía de Jesús o Reales Estudios de San Isidro) y su hermana doña Escolástica en el Convento de la Visitación (también conocido como Convento de las Salesas Reales, hoy ocupado en parte por el Tribunal Supremo), ambos en Madrid. 

Actual Instituto de San Isidro, antiguo Seminario de Nobles. Madrid.
La unión entre ambos hermanos fue muy fuerte, por ser ambos huérfanos de padre y madre a tan corta edad. Posteriormente Carlos José fundará una capilla, símbolo de este afecto, en Fernán Núñez  en honor a su hermana que falleció en 1782, un año justo después se empezarán las obras de reconstrucción del palacio de Fernán Núñez.

Hasta el año 1767, Carlos José no empieza a gobernar los estados heredados por su padre, siendo la fecha en la que alcanza la mayoría de edad para dicho fin (25 años) cesando Francisco de Cepeda de su cargo.

Durante los diecisiete años de mandato de Francisco de Cepeda  sucedieron importantes acontecimientos en la villa, en los que destacó:

El terremoto de Lisboa de 1755

El uno de Noviembre de 1755 fue una fecha fatídica para Portugal y para muchos pueblos y ciudades españolas, entre ellas Fernán Núñez. Las casas del vecindario quedaron bastante afectadas, entre ellas las Capitulares, situadas en la calle Puerta de la Villa. Varias dependencias del Palacio- Fortaleza se vinieron a tierra, entre ellas las que guardaban los papeles del Concejo Municipal, que después resultaron incendiadas, quemándose todos los documentos. El Cabildo Capitular expuso la situación a Francisco de Cepeda, quien respondió lo siguiente:

Respecto de hallarse las Casas Capitulares que esta Villa tiene para celebrar sus cabildos, con la próxima ruina en que las dejó el temblor y el terremoto que S. M. nos envió el día de todos los Santos del año pasado, por cuya desgracia, no teniendo otras adonde para los actos capitulares se junten, siendo indispensable el hacerlo, como el acudir a repararlas y componerlas de la mejor forma que puedan, Prevengo a Vm. que para celebrar los cabildos, interín que se dispone la composición de las casas que se tenía la Villa y han padecido el quebranto, destine las salas de ese palacio, que no haga falta ni perjudique a lo demás de él la comunicación que será precisa por la entrada de los mismos capitulares, para que en ella, con la decencia correspondiente, acudan a sus Ayuntamientos y demás actos propios de sus empleos. Madrid y Enero 28 de 1756. Francisco Cepeda.

Bernardo Espinalt y García dice, respecto al mismo suceso:
Este palacio padeció mucho en el terremoto de 1755 que derribó una parte, y entre ella la del archivo, no sin grave perjuicio, por los papeles que de él se han extraviado, perdiéndose igualmente varias pinturas, estatuas de mármol y alabastro y acciones memorables hechas por los Señores de la Casa y de los últimos Reyes Godos y Longobardos, de que se cree procede la de los Ríos.

En septiembre de 1756 se terminaron las obras de reparación de las Casas Capitulares, las cuales importaron la cantidad de 646 reales y 28 maravedís. Aunque según el cronista Crespín Cuesta no regresaron a estas y se instalaron en otras casas que disponían en la Plaza de Armas (que hoy ocupa el actual Ayuntamiento)


Foto de la izquierda: casas  de la Plaza de Armas propiedad del cabildo antes de 1750 ( Procesión Virgen de Guadalupe) Foto de la derecha: Actual ayuntamiento
Escuelas
Por este tiempo funcionaba en la villa dos escuelas de primeras letras, una de niños y otra de niñas, donde los alumnos pagaban la enseñanza que recibían, y una tercera de Gramática, fundada y dotada por el presbítero don Francisco Suárez Varela, que falleció el dos de septiembre de 1760 y se enterró en la bóveda del brazo izquierdo de la capilla mayor. Dejó fundada, desde mucho antes de su muerte, una capellanía perpetua para sostenimiento de su escuela y por su testamento, otorgado en 1754, dejó  por heredera de sus bienes a dicha capellanía.

Intento de refundación del Hospital de La Caridad por parte del Concejo de la Villa.
Ya tratado en la primera parte del siguiente enlace donde contaba la historia del antiguo Hospicio de Fernán Núñez.



 · Información editada procedente de: 
- Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta. 1994.
- Los fiscales de la Cámara de Castilla. Pere Molas Ribalta. Revista de la UCM. 1993. 
-Vida de Carlos III. Carlos José Gutiérrez de los Ríos.

lunes, 29 de abril de 2013

Enfrentamiento entre la condesa y el cuerpo capitular

A través de esta entrada voy a intentar dar a conocer un episodio bastante insólito que recoge Crespín Cuesta en su libro Historia de la Villa de Fernán Núñez. Además aprovecharé para explicar como funcionaba el gobierno local en aquella época.

Imagen actual de la calle llamada Puerta de la Villa
El ayuntamiento, como lugar físico, en aquella época aparece siempre con la denominación de Casas Consistoriales y estaban ubicadas en la calle Puerta de la Villa. También se le podía denominar Cabildo o Capitulares o Cuerpo Capitular pero esto hacía referencia a sus componentes. Todos estaban elegidos por el señor, conde o duque y por tanto, eran personas de su confianza. Al alcalde se le llamaba corregidor o alcalde mayor.

Carlota Rohán - Chabot recibe el permiso de Fernando VI para gobernar los estados por incapacidad de su esposo, el quinto conde, en 1745. El alcalde y los concejales, o como se llamaba en aquella época, el cuerpo capitular y su corregidor, muestran recelos a esta mujer y esto unido al carácter de ella, comienzan a crear un caos gubernamental en nuestro pueblo que es lo que voy a tratar de contar.
  
En mayo de 1749, la condesa manda un escrito al cabildo donde dispone que va a elegir uno nuevo a su convenencia y el 25 de junio revela los nuevos cargos a los capitulares, nombrando como corregidor a Francisco Jalón y Múgica. No obstante, antes de llegar a este cargo parece ser que la persona que lo obstentaba se hallaba en paradero desconocido y había abandonado su puesto. Al hacer su presentación, los regidores del pueblo se negaron a admitirlo.

La corporación puso esta negación en conocimiento de la condesa y esta entrando en cólera, replicó furiosa para que sin dilación se pusiese a Francisco Jalón en su puesto como Alcalde Mayor, tal como ella había ordenado. Los capitulares, dieron un paso más y apelaron al rey que finalmente no dió la razón a la condesa, aumentando más sus iras. Estos argumentaron que el anterior corregidor se encontraba ausente y por tanto, aún no se podía zanjar el asunto de su sustitución y por otro lado que Francisco Jalón no tenía el título de Abogado de los Reales Concejos.

La condesa volvió a escribir al Fernando VI con una nueva carta llena de alegaciones consiguiendo finalmente el beneplácito del rey para sus cambios. Argumentaba que no era requisito necesario tener dicho título para ser corregidor ya que muchos antes habían ostentado dicho cargo sin su posesión en esta y otras villas, y al constatar el rey este hecho, cedió a los argumentos de Carlota Rohán - Chabot, conciéndole el visto bueno a su nueva corporación.

Retrato de la condesa viuda de Fernán Núñez
El diez de octubre de 1749, la condesa viuda había llegado a Fernán Núñez acompañada de sus hijos, instalándose en su palacio, con ánimo de pasar una larga temporada y dispuesta, sin duda, a hacer la vida imposible a quienes osaron interponerse en sus deseos. Su mal carácter acabó afectando al nuevo corregidor y finalmente provocó dimisión de Francisco Jalón, dejando a la condesa sola para que esta se entiendese con sus corregidores. Finalmente decide que Juan Torres de la Hoz pase a ser el nuevo corregidor, y este acepta contra su voluntad, en vaticinio de lo que se le venía encima.

La condesa decidió solicitar al escribano del Cabildo, don Francisco García Usate, ciertos documentos del archivo municipal, sin especificar cuales eran los motivos de su solicitud. El escribano se negó, siendo mandado a prisión por no cumplir las órdenes de la dueña absoluta de la villa y sus gentes. El nuevo y tercer corregidor, Juan Torres de la Hoz, apoyó al escribano en su actitud y pidió nuevamente que fuese relevado de su cargo a la condesa. Ella se negó y este decidió abandonarlo por su cuenta, huyendo a La Rambla. Al día siguiente el 7 de febrero de 1750, recibió una orden verbal de la señora para que regresase a Fernán Núñez. Para librarse de la cárcel, el corregidor fingió estar enfermo ante un escribano del pueblo vecino que testificó que era imposible su traslado desde allí.  Viendo la condesa como era nuevamente burlada decide dar el siguiente decreto:

Por cuanto don Francisco Jalón renunció el empleo de Corregidor de esta mi Villa, que le había conferido, nombré por interino a don Juan Torres de la Hoz, regidor decano de este Concejo, quien por haberlo aceptado fue recibido por él, y estando ejerciendo la jurisdicción se ha ausentado, retirándose a la villa de La Rambla, sin permiso mío ni noticia de los regidores que componen el Ayuntamiento, y estos, a su imitación, han hecho lo mismo, dejando al pueblo sin gobierno, me es preciso, por lo que conviene al servicio de Dios, del Rey nuestro Señor y mío, ocurrir al remedio de los daños que se puedan originar por falta de justicia, por lo que, desde luego y en el interín que tomo los correspondientes recursos para remedio de todo, habilito por Corregidor interino de esta dicha mi Villa, a Don Juan Loarte y Ordoñez, alguacil mayor de ella, y mando a todos mis vasallos le hayan y tengan y respeten por tal, y a los escribanos del nuestro Cabildo y Rentas que, desde la fecha en que les constase este mi decreto, no obedecerán ante otro. Fernán Núñez, Febrero 6 de 1750. LA CONDESA.

El veinte de febrero de la condesa nombra al que es el cuarto corregidor en menos de un año,  a don José Teodosio Delgado y Mentera, siendo posesionado de su cargo el ocho de abril siguiente. En el mes de marzo, Carlota volvió con sus hijos a Cartagena, habiendo indultado previamente a Juan de Torres y a los regidores rebeldes. Se supone que ya iba gravemente aquejada por la enfermedad que le causaría la muerte dos meses después y que esta circunstancia fue el móvil que le indujo a rectificar su anterior conducta, perdonando a los capitulares.  

No queda constancia alguna de como se tomaba el pueblo dichos actos, es más probablemente ni se enterarían puesto que muchos de ellos solo se preocupaban de alimentar a sus hijos trabajando de sol a sol y no de los tejemanejes de la alta sociedad, encima en 1750 una gran hambruna castigó nuestro pueblo y la situación no se solucionó hasta unos años posteriores, como veremos en las siguientes entradas.

 · Información editada procedente de: 
- Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta. 1994.

lunes, 22 de abril de 2013

La quinta condesa de Fernán Núñez, segunda condesa viuda: Carlota de Rohán - Chabot

Charlotte Félicité de Rohán-Chabot y Roquelaure era hija de Luis de Bretaña Alén Rohán - Chabot (Louis Bretagne Alain Rohan-Chabot) Príncipe de Lyon y Duque Par de Francia, y de Francisca de Rioquelaure, hija del Mariscal Duque de Roquelaure, también Duque Par de Francia (este título significa que eran familiares del rey francés) Pertenecía por tanto a una gran familia aristocrática de Francia.

Escudo nobiliario de los Rohán-Chabot

Carlota, como se solía traducir su nombre al castellano, se casó con el segundo hijo del tercer conde de Fernán Núñez, que en principio no sería conde, pero por la muerte de su hermano sin hijos, terminó siendo el V conde de Fernán Núñez, Josep Diego Gutiérrez de los Ríos Córdoba Mendoza y Zapata. 

Se casaron el 29 de septiembre 1739, fecha en la que ya ostentaba el título condal y que explica cómo un segundón consiguió un matrimonio con alguien de las alta nobleza francesa. El matrimonio solo duró 6 años, pues su marido falleció en 1745, convirtiéndose ella en la condesa viuda de Fernán Núñez y tras una solicitud al rey Fernando VI, heredó todas las posesiones de su marido cuando este calló enfermo unos meses antes de morir, incluyendo por supuesto, nuestra Villa de Fernán Núñez. Contaba solo con 32 años.

También fue nombrada tutora de sus dos hijos Carlos y Escolástica que en ese año contaban con seis y tres años. Su gobierno en la Fernán Núñez a pesar de lo corto que fue, estuvo lleno de polémica.
Según cuentan, la condesa mostraba un carácter violento e irascible, sin llegar al entendimiento con los capitulares de la villa. Los capitulares era la corporación municipal de aquella época, una especie de concejales que se encargaban de los asuntos principales del pueblo. La función de alcalde la ejercía el corregidor.

Retrato de Carlota Felicita Rohán - Chabot. Ayuntamiento de Fernán Núñez
Hay constancia de la estancia de la condesa en Fernán Núñez, en concreto desde el 10 de octubre de 1749, cinco meses después de la muerte de su marido, permaneciendo hasta el 20 de marzo de 1750, donde vuelve a Cartagena, la ciudad donde tenían su domicilio, por haber sido el conde Capitán General en dicha ciudad.

La estancia en Cartagena fue breve porque el 27 de mayo de dicho año, le sorprende la muerte en nuestra villa, quedando sus hijos, hasta que el rey decidiese otra cosa, a cargo de Ana Francisca Gutiérrez de los Ríos y Alsacia, viuda del IV conde, primera condesa viuda de Fernán Núñez y cuñada de Carlota Rohán-Chabot.

En el archivo parroquial de la villa se guarda el siguiente documento:

La Excma. Sra. Doña Carlota Felicita de Rohán
En la Villa de Fernán Núñez, en veinte y siete días del mes de Mayo del año de mil setecientos y cincuenta, murió la Excma. Sra Doña Carlota Felicita de Rohán, Condesa Segunda, viuda que fue de estaVilla, hija legítima de los Excmos. Sres. Don Luis de Bretaña Alén de Rohán y Chavot, Príncipe de León, Duque de Rohán, y de Doña Francisca de Rochoxeror; Viuda del Excmo. Señor Don José de los Ríos y Córdoba, conde que fue de essta Villa, General de las Reales Galeras de España, Grande de Primera Clase. Y se enterró Su Excelencia en la Iglesia Parroquial de esta Villa, con entierro de tres nocturnos, el día veinte y ocho de este dicho mes y año. Otorgó su testamento cerrado, a los nueve de este mismo mes y año, ante Alonso José de Espinosa, escribano público y número de ella, por el cual mandó se dijesen por su alma cien misas rezadas, todas en esta Parroquial, y que por la limosna de cada una se diesen cuatro reales de vellón que se diesen de limosna, para Redención de Cautivos Cristianos cuatro reales y otros cuatro para los Santos Lugares de Jerusalén. Nombró por sus albaceas al Excmo. Sr. Duque de Béjar, residente en la Villa y Corte de Madrid, al licenciado Don José Teodosio Delgado y Mentera, abogado de los Reales Consejos y Corregidor de esta de Fernán Núñez, a Don Juan Izaguirre y a Don José Loarte, y por sus herederos al Excmo. Sr. Don Carlos José Gutiérrez de los Ríos y a la Sra. Doña Escolástica Gutiérrez de los Ríos, sus hijos, de menor edad, y del expresado Excmo. Sr. Don José Diego Gutiérrez de los Ríos y Córdoba, su difunto marido.

En su testamento manda que se diesen a sus criados mayores Josef y Joan Loarte un vestido de gala de los de mi poner a cada uno y a don Ramón y Rafael Gallego, todos los vestidos de gala de hombre que tengo en mi poner con sus guardapieses y entre los dos los partan y dividan igualmente.

A su dama, Madame de Callot y a doña Antonia, aya de su hija Escolástica, dejó toda la ropa blanca para que la partiesen en partes iguales. También legó todos los vestidos de gala, aunque en este caso advirtió que que dicha doña Antonia ha de tomar uno por dos que tome dicha Madamme Callot.

A su hijo le dejó su biblioteca, dos fusiles, atrezo para cazar y un aderezo de caballo de terciopelo verde bordado de oro con su arnés, todo lo cual por ningún título ni causa se pueda vender ni venda. A su confesor de la Compañía de Jesús le dejó un juego de libros de temática religiosa que sumaban 32 tomos, trece cuadros pequeños de los Santos Apóstoles y seis mil reales de vellón para que tras su fallecimiento pueda retirarse a su colegio. 

El vínculo con la corte de Francia también está presente en su testamento, especialmente con Leopoldina Elizabeth de Lorena, Mademoiselle de Pons, de la Casa de Lorena, a la que le deja un vaso verde de Indias con flores de oro. Dicha dama se casó con el Duque de Béjar, el cual es nombrado no sólo su albacea sino tutor de sus dos hijos.

Castillo- Palacio de los Duques de Béjar. Béjar, Salamanca

Tras Carlota Felicita Rohán- Chabot, falleció dos años después su cuñada, la primera condesa viuda, Ana Francisca de los Ríos y Alsacia, siendo ambas las dos últimas condesas que se enterraron en la cripta condal de la Parroquia de Santa Marina de Aguas Santas de Fernán Núñez.

 · Información editada procedente de:
- Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta. 1994.
El tercer conde de Fernán Núñez (1644 - 1721): Corte, parentesco y memoria familiar. Carolina Brutrach. Florencia. 2009. 
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jueves, 11 de abril de 2013

Muerte del V conde de Fernán Núñez y traslado de su cadáver

Busto del V conde, en la entrada de las caballerizas
Catorce años después de su posesión de los estados y villa de Fernán Núñez, el 16 de Diciembre de 1748, el quinto conde de Fernán Núñez, José Diego Gutiérrez de los Ríos Zapata y Mendoza sufre un ataque de la enfermedad conocida en aquella época como perlesía, que le deja privado de sus facultades. Su esposa la condesa, Carlota Rohán y Chabot eleva una exposición al rey Fernando VI, exponiendo la situación de su marido y reclamando el gobierno de sus dominios. El rey, asistido por su Real Concejo otorga despacho, accediendo a lo solicitado por la condesa con la siguiente carta:
Visto por los de nuestro Concejo, con el informe que de nuestra orden se practicó por nuestro Corregidor de la Ciudad de Murcia y lo que, en inteligencia de todo se dijo por nuestro fiscal, por decreto que proveyeron en veinte y uno de este mes, se acordó expedir esta nuestra Carta, por la cual interín, subsiste la privación de las facultades mentales del referido Conde, vuestro marido, os habilitamos para la administración y gobierno de vuestros Estados, en la misma forma y amplitud que éste lo pudiera ejecutar, nombrando administradores, justicias y demás oficios, recaudar las rentas y tomar cuentas y todo lo demás, anejo y perteneciente a sus regalias, sin que en ello os ponga embargo alguno, que así es nuestra voluntad.
Dada en Madrid, a veinte y dos de Marzo, de mil setecientos y cuarenta y nueve. EL REY

Pocos meses después, el 13 de mayo de 1749, el conde fallece en Cartagena y la condesa viuda manda la siguiente carta al cabildo de nuestro pueblo:
Habiendo Dios llevádose para sí al Conde, el día trece del corriente a las nueve horas de la mañana, os lo participo para que me acompañéis con vuestro amor y lealtad, en el justo sentimiento en el que me hallo, y le correspondais con las demostraciones correspondientes y que se deben a los Señores de la Casa, para sus sufragios y demás particulares de vuestra voluntad. Y por ahora continuaréis en vuestros empleos, hasta que el dolor me permita dar las providencias de elecciones de oficios que tenga por convenientes.
Cartagena. Quince de mayo de 1749. La Condesa de Fernán Núñez, Duquesa de Rohán.

El cuerpo del quinto conde fue enterrado en Cartagena, ciudad en la que residían los condes, el catorce de mayo de 1749 en el convento de San Joaquín (actual Parroquia de Nuestra Señora del Carmen). Su hijo, el sexto conde, Carlos José Gutiérrez de los Ríos Rohán y Chabot, que contaba solo con seis años de edad a la muerte de su padre, decidió 37 años después trasladar sus restos hasta Fernán Núñez.

Actual Parroquia de El Carmen en Cartagena, antigua iglesia del Convento de San Joaquín.
El 28 de marzo de 1786 fue exhumado y en una caja decente y proporcionada, se trasladó los restos de su padre desde Cartagena hasta la parroquia de Santa Marina de Aguas Santas de nuestra villa, llegando a primeros de mayo de 1786. Su entrada fue precedida desde la tarde del día anterior por el tañido de las campanas, dando comienzo a un funeral que en su día no pudo celebrarse. El cadáver se colocó en el túmulo, se cantó la vigilia y se celebró una misa de réquiem hasta que finalmente se depositó en el panteón familiar. A dicha ceremonia asistió el clero, el ayuntamiento y lo más lucido del pueblo, así como su artífice, el sexto conde Carlos José Gutiérrez de los Ríos, su mujer, sus dos hijos y otros de su comitiva.
Familia del sexto conde de Fernán Núñez por Francisco de Goya

 · Información editada procedente de:
 
- Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta. 1994.
El tercer conde de Fernán Núñez (1644 - 1721): Corte, parentesco y memoria familiar. Carolina Brutrach. Florencia. 2009. 

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lunes, 25 de marzo de 2013

El V conde de Fernán Núñez: José Diego de los Ríos

José Diego Gutiérrez de los Ríos y Zapata de Mendoza fue el V conde de Fernán Núñez tras la muerte de su hermano Pedro que no tuvo descendencia.

En febrero de 1734 se recibe en la villa la siguiente comunicación:
Habiendo fallecido el conde, mi hermano sin sucesión y recaído en mí su Casa, estados y derechos, y hallándome con el quebranto de aquella pérdida y demás ocupaciones de duelo, no puedo dar por ahora más disposiciones y órdenes que las precisas para que se tome la posesión de todas las pertenencias del Estado y mayorazgos.Y esta orden general, para todas las personas que componen el Gobierno, Justicia y Ayuntamiento de esa Villa., continúen sin novedad, en la misma forma que lo han hecho en tiempo de mi hermano, que goce de dios, hasta nuevas órdenes mías, esperando del buen celo de todos el correspondiente desempeño de la obligación de cada uno. Dios os guarde muchos años, como deseo.
Madrid, 16 de Febrero de 1734. EL CONDE.
 Esta misiva del Archivo Municipal de Fernán Núñez, marcó el inicio del gobierno del V conde, XX señor de Fernán Núñez, V Vizconde de Abencaes y XII señor de la fortaleza y villa de La Morena, entre otros muchos títulos nobiliarios.

Busto de don José Diego en la entrada a las Caballerizas de la Plaza de Armas
Nació en Madrid, el 11 de enero de 1681. Muy joven, al igual que su hermano, ingresó en la Real Armada del Océano, donde durante largo tiempo estuvo prestando servicios. En sus inicios, bajo las órdenes de su propio padre, el tercer conde Francisco de los Ríos, estuvo sirviendo en las fuerzas que defendían Cádiz. Algún tiempo después fue destinado a la flota de galeones, hasta que fue destinado a la Armada Real Francesa para perfeccionar sus conocimientos, situación en la que se encontraba cuando en 1702, se le ascendió al grado de Alférez de Navío.

En 1704, ostentado ya el cargo de Teniente de la Mar, tomó parte en la defensa de las plazas de Málaga y Gibraltar, acciones que le valieron para convertirse en Capitán de Navío. En 1706 contribuye con la flota de Galeras, al sitio de Barcelona, cuya región con la de Valencia y parte de Aragón, estaban en contra de Felipe V. En estas acciones se apodera de varias embarcaciones del bando del Archiduque de Austria, burlando el bloqueo. También auxilió a varias poblaciones costeras de la Comunidad Valenciana.

Terminada la Guerra de la Sucesión, emprendió nuevas acciones contra la piratería turco-berberisca en el Mediterráneo. 
Retrato del V conde. Ayuntamiento de Fernán Núñez

Por todo ello, en 1725 fue nombrado Capitán General de las Reales Galeras de España, en sustitución de su hermano. Las galeras fueron poco a poco desapareciendo de los mares, siendo su galeón insignia el último que entró en el Puerto de Santa María para ser desguazado. Por ello se conoce al V conde de Fernán Núñez como el último General de las Galeras de España. Para el conde fueron fechas tristes por tener que decir adiós a su flota, pero sobre todo lo fue al recibir la siguiente respuesta, al preguntar al Ministerio sobre donde debía depositar el estandarte de su nave capitana, testigo de cien memorables batallas: Entréguelo en el departamento de objetos inservibles.
José Diego casó con una dama francesa, Carlota Felicita Rohán y Chavot, hija del duque de Rohán y Príncipe de León, don Luis de Bretaña y Alén y de la Princesa Francisca de Rochoxeror. Dicha dama, sería condesa viuda de Fernán Núñez durante un cierto periodo tras la muerte de su marido, gobernando tras su muerte los condados y señoríos de su esposo.


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