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miércoles, 22 de mayo de 2013

Introducción sobre Carlos José Gutiérrez de los Ríos, sexto conde de Fernán Núñez

Grabado de Carlos José Gutiérrez de los Ríos, sexto conde de Fernán Núñez
Hablar de Carlos José Gutiérrez de los Ríos Rohán-Chabot es meterse en camisas en once varas. No es el mejor comienzo de una entrada, pero al menos es sincero.

Hay muchas cosas publicadas y estudiadas sobre este noble del siglo XVIII y por otro lado, mucho que estudiar y conocer todavía. Junto con Francisco Gutiérrez de los Ríos, su abuelo paterno, han sido las dos personas que más han afectado directa e indirectamente sobre la vida de Fernán Núñez, en aquel siglo XVIII donde vivieron y hasta hoy, pues todavía hoy perduran cosas tan básicas como la organización en manzanas de nuestro pueblo, sus principales obras acometidas como la Fuente de los Caños Dorados y hasta no hace más de cincuenta años algunas de las obras pías que fundaron.

Precisamente de su abuelo debió de tomar ese carácter por preocuparse por los suyos como el conde solía denominar a los fernannuñenses ya que quiso colocar en la entrada a su panteón,  que nunca se llegó a realizar, la inscripción de Descansa con los suyos. 

Proyecto del Cementerio
En la siguientes entradas hablaré de todas las facetas del mismo, edificios y lugares fundados por el, las cuales, a modo de resumen, serán las siguientes:

Desde joven ya manifestó un gran interés por las artes, diseñando los planos del Palacio Ducal de Fernán Núñez, el Altar Mayor de la Parroquia de Santa Marina y probablemente el Proyecto de Cementerio Municipal de la Villa.

Altar Mayor de la Parroquia de Santa Marina de Aguas Santas. Fernán Núñez
Fue consiliario de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando desde 1770 y compuso una obra musical de temática religiosa, llamada Stabat Mater.  En el campo de las letras destacó por ser autor de la obra Vida de Carlos III.

Empezó su carrera militar en la expedición de O'Reilly contra Argel y Túnez de 1775 para luego dar paso a la carrera diplomática siendo Embajador en Lisboa desde 1778, pasando a París en 1786 posteriormente.  

Retrato de Alejandro O'Reilly, por Goya
Finalmente me queda remarcar su labor en la villa donde hay que destacar:
- Reedificación del Palacio 
- Puso en servicio el Mesón que fundase su abuelo.
- Dividió en manzanas las casas del pueblo
- Fundó las Escuelas Públicas de Niños y Niñas.
- Reestableció las Escuelas de Cristo en la ermita de La Veracruz
- Desecó el término de Valdeconejos con siembra de olivos e hizo un nuevo reparto de tierras.
- Plantó moreras para que continuase la fabricación de seda. 
- Construyó la fuente de los Caños Dorados en el Llano de las Fuentes. 

Algunos de los puntos anteriores tienen enlace por haber estado ya hablando de ellos en entradas posteriores, de los que no, espero hablar con detalle en los siguientes meses y que los comentarios sobre su figura sean abundantes.


 · Información editada procedente de:
- Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta. 1994.

jueves, 11 de abril de 2013

Muerte del V conde de Fernán Núñez y traslado de su cadáver

Busto del V conde, en la entrada de las caballerizas
Catorce años después de su posesión de los estados y villa de Fernán Núñez, el 16 de Diciembre de 1748, el quinto conde de Fernán Núñez, José Diego Gutiérrez de los Ríos Zapata y Mendoza sufre un ataque de la enfermedad conocida en aquella época como perlesía, que le deja privado de sus facultades. Su esposa la condesa, Carlota Rohán y Chabot eleva una exposición al rey Fernando VI, exponiendo la situación de su marido y reclamando el gobierno de sus dominios. El rey, asistido por su Real Concejo otorga despacho, accediendo a lo solicitado por la condesa con la siguiente carta:
Visto por los de nuestro Concejo, con el informe que de nuestra orden se practicó por nuestro Corregidor de la Ciudad de Murcia y lo que, en inteligencia de todo se dijo por nuestro fiscal, por decreto que proveyeron en veinte y uno de este mes, se acordó expedir esta nuestra Carta, por la cual interín, subsiste la privación de las facultades mentales del referido Conde, vuestro marido, os habilitamos para la administración y gobierno de vuestros Estados, en la misma forma y amplitud que éste lo pudiera ejecutar, nombrando administradores, justicias y demás oficios, recaudar las rentas y tomar cuentas y todo lo demás, anejo y perteneciente a sus regalias, sin que en ello os ponga embargo alguno, que así es nuestra voluntad.
Dada en Madrid, a veinte y dos de Marzo, de mil setecientos y cuarenta y nueve. EL REY

Pocos meses después, el 13 de mayo de 1749, el conde fallece en Cartagena y la condesa viuda manda la siguiente carta al cabildo de nuestro pueblo:
Habiendo Dios llevádose para sí al Conde, el día trece del corriente a las nueve horas de la mañana, os lo participo para que me acompañéis con vuestro amor y lealtad, en el justo sentimiento en el que me hallo, y le correspondais con las demostraciones correspondientes y que se deben a los Señores de la Casa, para sus sufragios y demás particulares de vuestra voluntad. Y por ahora continuaréis en vuestros empleos, hasta que el dolor me permita dar las providencias de elecciones de oficios que tenga por convenientes.
Cartagena. Quince de mayo de 1749. La Condesa de Fernán Núñez, Duquesa de Rohán.

El cuerpo del quinto conde fue enterrado en Cartagena, ciudad en la que residían los condes, el catorce de mayo de 1749 en el convento de San Joaquín (actual Parroquia de Nuestra Señora del Carmen). Su hijo, el sexto conde, Carlos José Gutiérrez de los Ríos Rohán y Chabot, que contaba solo con seis años de edad a la muerte de su padre, decidió 37 años después trasladar sus restos hasta Fernán Núñez.

Actual Parroquia de El Carmen en Cartagena, antigua iglesia del Convento de San Joaquín.
El 28 de marzo de 1786 fue exhumado y en una caja decente y proporcionada, se trasladó los restos de su padre desde Cartagena hasta la parroquia de Santa Marina de Aguas Santas de nuestra villa, llegando a primeros de mayo de 1786. Su entrada fue precedida desde la tarde del día anterior por el tañido de las campanas, dando comienzo a un funeral que en su día no pudo celebrarse. El cadáver se colocó en el túmulo, se cantó la vigilia y se celebró una misa de réquiem hasta que finalmente se depositó en el panteón familiar. A dicha ceremonia asistió el clero, el ayuntamiento y lo más lucido del pueblo, así como su artífice, el sexto conde Carlos José Gutiérrez de los Ríos, su mujer, sus dos hijos y otros de su comitiva.
Familia del sexto conde de Fernán Núñez por Francisco de Goya

 · Información editada procedente de:
 
- Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta. 1994.
El tercer conde de Fernán Núñez (1644 - 1721): Corte, parentesco y memoria familiar. Carolina Brutrach. Florencia. 2009. 

  · Entradas relacionadas:
- El V conde de Fernán Núñez: José Diego de los Ríos
- Nacimiento del Primogénito del V conde
- La quinta condesa de Fernán Núñez, segunda condesa viuda: Carlota de Rohán - Chabot

lunes, 11 de febrero de 2013

Ana Francisca de los Ríos y Alsacia

El cuarto conde de Fernán Núñez, Pedro Gutiérrez de los Ríos y Zapata, se casó con su prima Ana Francisca de los Ríos y Alsacia, hija de los marqueses de los Ríos, don Francisco Gutiérrez de los Ríos de la Tour y Taxis y doña Ana de Alsacia. El padre de Ana Francisca, fue uno de los principales nobles aliados del Archiduque Carlos en su lucha por el trono de la corona española, tanto que le otorgó el título de Marqués de los Ríos y se trasladó con su familia a la corte de Bruselas. Contrasta este hecho con sus familiares los Gutiérrez de los Ríos de Fernán Núñez que siempre mostraron su afinidad por Felipe V. 

Al parecer se limaron asperezas entre las dos familias ya que el primer Marqués de los Ríos fue criado como un hijo más por su tío, el tercer conde de Fernán Núñez, Francisco de los Ríos, y consintió la boda de sobrina y su primogénito.
Doña Ana Francisca pasó gran parte de su vida en Fernán Núñez mientras su marido se dedicaba a su profesión de Capitán General. Este falleció en 1734, sin embargo ella tuvo una vida muy longeva y sobrevivió a su cuñado José Diego (fallecido en 1749) que sería quinto conde de Fernán Núñez tras la muerte de su marido y a la mujer de este, la condesa viuda Carlota Rohán y Chabot (fallecida en 1750). Los hijos de estos dos últimos, Carlos José, futuro sexto conde y Escolástica, futura duquesa de Béjar, quedan bajo la tutela de Ana Francisca de los Ríos y Alsacia, permaneciendo en la villa hasta pasar los lutos por la muerte de sus padres. Los niños eran menores y hasta 1767 no heredaron los estados, mientras Fernando VI designó a Francisco de Cepeda como gobernador de los estados de Fernán Núñez.

Ana Francisca de los Ríos mantuvo relaciones estrechas con Pedro de Luque Granados, una de las personas que más influyeron en la construcción del nuevo templo de Santa Marina de Aguas Santas y con la familia de los Villafranca, hidalgos que llegaron a Fernán Núñez y que prestaron servicio como administradores, caballerizos de la casa condal y presbíteros en la iglesia de Santa Marina desde la época del tercer conde. Llegaron a contar con gran prestigio en la villa y aún conservan hoy capilla propia en la iglesia de Santa Marina, llamada de San Francisco, así como sepulturas destacadas en el cementerio municipal y su escudo en una casa solariega de nuestro pueblo.

Escudo de los Villafranca en la calle Doctor Berral
  El 30 de junio de 1752, fallece doña Ana Francisca y el concejo de la villa, dispone los lutos y los sufragios pertinentes en honor a los beneficios aportados a este pueblo, como las partidas de dinero para la finalización de la construcción de la iglesia de Santa Marina de Aguas Santas o la restauración de la capilla de la Veracruz. Sobre esta última apenas hay datos, pero sí de la primera: el 23 de julio de 1735 ella aporta 8000 reales que faltaban para el importe acordado por su marido, el cuarto conde y con el dinero se concluyó la obra de la Iglesia Mayor de Fernán Núñez, aunque con modificaciones. El concejo acuerda que la fiesta religiosa que anualmente sufragaba la condesa viuda, en honor a Santa Marina el 18 de julio, se celebrase en adelante con cargo a los fondos del común. En el Archivo Parroquial se conserva el siguiente documento:

En la Villa de Fernán Núñez, en treinta días del mes de Junio del año de mil setecientos cincuenta y dos, murió, habiendo recibido los Santos Sacramentos, la Excma. Señora Doña Ana Francisca Josefa de los Ríos y Alsacia, Condesa viuda que fue de esta Villa, mujer del Excmo. Señor Don Pedro José Gutiérrez de los Ríos y Córdoba, Conde de dicho título, Grande de España de Primera Clase, General de la Real Armada del Mar Océano y Ejército de su Majestad, Clavero del Castillo y Sacro Convento de Calatrava, Dignidad de la Orden y Comendador de ella, Camarera que fue, dicha Excma. Señora de la Reina nuestra Señora, y en el día primero de Julio de este dicho añose enterró Su Excelencia en la Capilla Mayor de la Iglesia Parroquial de esta dicha villa, al lado del Evangelio, con entierro solemne de tres nocturnos, asistencia de todo el clero, música y doble general de campanas, habiendo precedido la recomendación solemne y después novenario en los días siguientes, con la misma solemnidad y asistencia. Y no habiendo podido testar su S.E., se dió poder para ello a Don Pedro de Villafranca, presbítero, su capellán, vecino de esta Villa, a los once días del referido mes de Junio de dicho año, ante Alonso José de Espinosa, escribano público del número de ella, en cuya virtud, el expresado don Pedro de Villafranca, otorgó su testamento a los catorce días del mes de Octubre de este dicho año, ante el referido escribano, por el cual dispuso se dijesen por el alma de S. E. mil misas rezadas, u limosna de cada una dos reales y medio de vellón, la cuarta parte de estas misas para la Parroquia y, de las foráneas, cincuenta para Don Antonio de Villafranca, presbítero, secretario del Secreto del Santo Tribunal de la Inquisición, de la ciudad de Córdoba, otras cincuenta para el Rvdo. Padre Fray Juan de Montes de Oca, y otras cincuenta para el Revdo. Padre Fray Miguel Díaz, ambos del Orden de la Santísima Trinidad, Redentores calzados, conventuales del de la Rambla, capellanes que fueron de S. E. y las demás para los eclesiásticos seculares o regulares que dispusieren sus albaceas. Y que se diese limosna de quince reales de vellón para la cera del Santísimo Sacramento, ocho reales para Redención de Cautivos, otros ocho para los Santos Lugares de Jerusalén y, a las demás obras pías y mandas acostumbradas, cuatro reales de cada una. Nombró por albaceas al Excmo. Sr. Don Francisco Gutiérrez de la Tour y Taxis y a la Excma. Sra. Doña Ana de Alsacia, Marqueses de los Ríos, padres de dicha Excma. Señora, al Eminentísimo Sr. Cardenal de Bussu, arzobispo de Malinas, su tío, a la Excma. Señora Doña María Francisca de Silva Hurtado de Mendoza Sandoval de la Baga y Luna, duquesa del Infantado, Pastrana y Lerma, marquesa de Santillana, su sobrina, al Sr. Don Francisco de los Ríos, su hermano, Coronel Comandante del Regimiento de los Ríos, en servicio de sus Majestades Imperiales, y al dicho Don Pedro de Villafranca. Se nombró, asimismo, por albaceas al Dr. Don Pedro de Luque Granado, Vicario de la Iglesia de esta villa y Comisario del Santo Oficio de la Inquisición, a Don Juan y Don Pedro Baena y Luque, curas de dichas Iglesias, y al referido Don Antonio de Villafranca, y por herederos a los Excmos. Señores Marqueses de los Ríos, padres de dicha Excma. Señora, arriba expresados, residentes en Bruselas, corte de Flandes.

Firma de Alonso de Espinosa, escribano de la villa de Fernán Núñez. Archivo Histórico Provincial de Córdoba



 · Información editada procedente de:
- Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta. 1994.

lunes, 7 de enero de 2013

Descendencia y muerte del tercer conde de Fernán Núñez

Perfil del tercer conde. Busto del Ayuntamiento de Fernán Núñez.
Aunque ya hablé sobre su entierro  (según su testamento) ahora hago uso del documento del archivo parroquial de la Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas que dice:

En la Villa de Fernán-Núñez, en veinte y un días del mes de abril del año de mil setecientos veinte y uno, murió y se enterró en la Iglesia Parroquial de esta Villa, en el hueco del Altar Mayor de ella, habiendo recibido el Santo Sacramento de la Extrema Unción, el Excmo. Sr. Don Francisco Gutiérrez de los Ríos y Córdoba, Conde de esta Villa, Caballero de la Orden de Alcántara, Gentilhombre de la Cámara del Rey nuestro Señor, Carlos Segundo, de su Consejo Supremo de Guerra, Juntas de Armada, Galeras y Presidios, de competencias de la Guerra de Indias, Gobernador que fue de la Real Armada y Ejercito del Mar Océano, Comedador de la Encomienda de Montealegre, viudo de la Excma. Sra. Doña Catalina Zapata de Silva y Guzmán.  Otorgó su testamento ante Alonso de Espinosa, escribano público de esta Villa, a primero día del mes de Abril del año de mil setecientos y diez y siete, por el cual mandó se dijesen por su alma cien misas rezadas y que se dé limosna, por cada una de ellas, medio escudo de plata. Y, asimismo, mandó se diese limosna a las mandas forzosas y acostumbradas, un escudo de oro a cada una. Y dejó por sus albaceas a don Diego Gallego, mayordomo de su Casa, don Lorenzo de Villafranca, su caballerizo, don Francisco de la Torre, su secretario, don José de la Mampuesta, su contador y al licenciado don Alonso de Aguilar y Córdoba, abogado de su Cámara. Y por sus herederos, a los Excmos. Sres. Don Pedro José de los Ríos y Córdoba, Gobernador General de la Real Armada, Caballero de la Orden de Calatrava, y a don Diego José de los Ríos, Gobernador General de las Galeras de Espala, y a la Excma. Sra. Doña María Teresa de los Ríos y Zapata, que está casada con el Excmo. Sr. Duque de Pastrana y del Infantado, sus hijos y de la dicha Señora Doña Catalina.
Altar Mayor actual de la Iglesia de Santa Marina
Por tanto, Francisco de los Ríos casó con Catalina Zapata de Mendoza Silva y Guzmán en 1676 teniendo los siguientes hijos:

- Pedro José Gutiérrez de los Ríos Zapata (futuro IV conde de Fernán Núñez)
- Diego José Gutiérrez de los Ríos Zapata (heredará de su hermano, siendo el V conde)
- María Teresa Gutiérrez de los Ríos Zapata (casa con Juan de Dios de Silva, duque del Infantado)

En su testamento deja una clausula muy curiosa que ordena a su hijo Pedro, su primogénito, que pague a cuenta de lo que heredase por parte de su madre, mil ducados de vellón a una mujer natural de la Villa de Fernán Núñez (sin mencionar su nombre) "en consideración a la obligación que me constava tenerla de dotarla [...] haviendo sido esta después de la muerte de mujer que dios aia". 

Quizás esta mujer fuese la madre su hija no legítima, pero reconocida, que entró como monja en el Convento cordobés de La Concepción, patronazgo de los condes de Fernán Núñez, llamada Francisca de los Ríos.

Como leemos en su testamento no dice nada acerca del nombre de la mujer,  asegurando que la relación fue ya siendo viudo.

Firma de Alonso de Espinosa al final del testamento del tercer conde. Archivo Histórico Provincial de Córdoba


 · Información editada procedente de:
- Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta. 1994.



· Enlaces relacionados:
Introducción sobre Francisco Gutiérrez de los Ríos y Córdoba, tercer conde de Fernán Núñez.
Breve biografía de Francisco Gutiérrez de los Ríos
Francisco de los Ríos y Carlos II
Fernán Núñez y la Batalla de Cádiz (1702)
Francisco Gutiérrez de los Ríos y la Guerra de Sucesión Española.
Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (I)
Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (II)
Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (III)
Las cartas del tercer conde de Fernán Núñez
El Hombre Práctico
Catálogo historial genealógico de la casa de Fernán Núñez de Luis de Salazar y Castro (I)
Catálogo historial genealógico de la casa de Fernán Núñez de Luis de Salazar y Castro (II)
El reparto de Valdeconejos
Las Dieciséis Huertas de Fernán Núñez
La Cruz de los Desamparados (I)
La Cruz de los Desamparados (II)
Los cuadros del tercer conde
La fortaleza-palacio de Fernán Núñez en tiempos del tercer conde (Introducción)
La fortaleza-palacio de Fernán Núñez en tiempos del tercer conde
Francisco Gutiérrez de los Ríos y el convento de la Concepción de Córdoba
El entierro del tercer conde de Fernán Núñez
Francisco Gutiérrez de los Ríos en Fernán Núñez y Córdoba 

miércoles, 24 de octubre de 2012

Las lápidas de la torre de la Iglesia de Santa Marina


Es típico hablar de la fachada de Santa Marina como una parte austera de la iglesia. En parte beneficia a su interior por sorprender al visitante por el contraste, pero lo cierto es que su exterior conserva elementos que pasan desapercibidos, con muchos años de historia que merece la pena recordar y rescatar, en especial sus tres lápidas que se sitúan en forma de cruz.

Consta de dos lápidas de color rojizo  a modo de brazos y son las que en peor estado se encuentran y por fechas sabemos que son las de mayor antigüedad. Probablemente estuviesen colocadas de otra forma en la torre o incluso en otra parte de la iglesia, hasta que a finales del siglo XVIII fueron cambiadas formando esta cruz que hoy podemos contemplar. La prueba de ello es las múltiples fracturas que presenta una de ellas.

¿Qué cuentan dichas lápidas?
¿Quiénes las pusieron ahí?
¿Por qué motivo?

Pues para responder de forma rápida, las lápidas fueron puestas por Francisco Gutiérrez de los Ríos, tercer conde  y por su nieto Carlos José Gutiérrez de los Ríos, sexto conde.  Estas lápidas se encontraban para recordar los siguientes hechos:



1. La devoción que la Casa Condal tenía hacia la Virgen de Guadalupe como su protectora desde primeros del siglo XVI.

2. La fundación de una obra pía o de caridad para el casamiento de las jóvenes huérfanas o viudas de Fernán Núñez el quince de enero de 1692. Esta obra se hacía en honor de la Virgen de Guadalupe.

3. La refundación de la obra pía en 1784 tras problemas de herencias en la casa condal que hicieron bloquear dicha obra de caridad desde 1721.

1ª Lápida

Esta lápida colocada en Marzo de 1717 por el tercer conde cuenta la historia del patronazgo de la Virgen de Guadalupe como protectora de la Casa de Fernán Núñez. Don Alonso Gutiérrez de los Ríos y doña Beatriz Carrillo (hija de los señores de Montemayor) contrayeron matrimonio con tan solo diez años ambos. Tras varios años sin descendencia, decidieron peregrinar hasta el monasterio cacereño de Guadalupe y al poco tiempo llegó su primer hijo Fernando Gutiérrez de los Ríos y Carrillo. Don Alonso y doña Beatriz trajeron una réplica a Fernán Núñez de la Virgen extremeña y crearon un fiesta anual que se celebraba el ocho de septiembre con gran solemnidad y que debía ser mantenida por todos los sucesores de la casa señorial así como el envío de cirios hasta el monasterio de Guadalupe para que alumbrase a la Virgen durante las fiestas más importantes. Su primogénito no continuó con dicha devoción aunque veremos como otros sucesores si que la continuaron siglos después.

Cuadro que recuerda la traída de la imagen de la Virgen de Guadalupe a la Villa
El tercer conde aprovecha para dejar claro que la Iglesia Parroquial de Santa Marina es del Patronazgo de los Gutiérrez de los Ríos, y que su familia tiene enlaces con la casa real de España, para lo que menciona que su sexta abuela era prima segunda del rey Fernando V el Católico, datos relevantes para la obtención de otros títulos como el de duque o la Grandeza de España, ambos obtenidos más tarde por sus sucesores.

Transcribo su texto:
El excmo. Sr. Conde D. Francisco de los Ríos hizo poner esta lápida a primeros del mes de Marzo de 1717 en memoria de sus sextos abuelos D. Alonso de los Ríos y Córdoba y Dª Beatriz Carrillo de Córdoba sobrina legítima hija de prima segunda del S. Rey Fernando el Católico que fueron décimos señores de esta Villa desde D. Fernán Núñez de Témez cuyos sucesores [parte ilegible] fortalecieron y fundaron esta Iglesia Parroquial de Santa Marina aquella que llaman de Aguas Santas en Galicia y los sobredichos D. Alonso y Beatriz trajeron  del Real Convento de Guadalupe la Santa Imagen de aquella advocación que colocaron en el altar mayor tomándola por patrona suya y de sus sucesores en su Estado fundando una fiesta perpetua [parte ilegible] el 8 de septiembre en cada año y [parte ilegible] solemnidad que la del Convento con diferentes bienes de qeu consta por el testamento de los Sres que para en el Archivo de esta Casa y esto referido también en el de esta Iglesia y atribuyéndole no haber tenido sucesión el hijo de los Refereridos Sres. al no haber cumplido con [parte ilegible] dispusieron en la que sea continuado por los demás sucesores de esta Casa, como dicho Conde D. Francisco como se espera que continuara siempre en adelante sobre [parte ilegible] a todos los Prelados eclesiásticos a que pertenezca y seglares [parte ilegible] por esta lápida nunca podrá suponer que falte [parte ilegible].

2ª Lápida


 El tercer conde usa uno de los símbolos de la Casa, la Virgen de Guadalupe para  fundar una obra caritativa. En primer lugar, continúa con el cambio de la fecha de la festividad de la Virgen de Guadalupe al cinco de marzo, fecha en la que el nació. Su madre la segunda condesa Ana Antonia Gutiérrez de los Ríos manda cambiar la fecha de la fiesta de Guadalupe del ocho de septiembre al  cinco de marzo, para celebrar  y dar gracias por haber dado un hijo heredero después de dos generaciones de mujeres, hijas únicas, en esta Casa de Fernán Núñez (la segunda condesa Ana Antonia y su madre, Aldonza Gutiérrez de los Ríos que no llegó a ser condesa por fallecer antes de que su padre, el primer conde Alonso Estacio Gutiérrez de los Ríos) La segunda condesa profesaba gran devoción por la Virgen de Guadalupe: quiso darle una capilla dejando para ello quinientos ducados y que uno de sus vestidos de gala se emplease para hacer un manto.

Volviendo a la obra caritativa, consistía en la dotación de mujeres pobres de la villa que se debían de casar el día de dicha festividad, el cinco de marzo. El propio conde relata en las escrituras de su fundación que se hacía para: "muestra de mi benevolencia a la fidelidad y amor que yo y mis predecesores habemos experimentado en nuestros vasallos de la Villa de Fernán Núñez desde la conquista de aquel reino y población de cristianos que allí hicimos"

Estas escrituras también dejan claramente como se repartirían las rentas destinadas para la celebración: una parte se usa para pagar los gastos propios de la fiesta (gastos en la iglesia de Santa Marina), otra parte en el Convento de San Francisco de Córdoba (donde se diría un sermón por dicha fiesta) y otra parte para limosna. El restante se convertiría en tantas dotes como doncellas o viudas pobres de solemnidad hubieran. Por pobre de solemnidad se entiende las que no tienen bienes raíces ninguno y vivían solo de su trabajo. El orden para recibir la dote era el siguiente:
1. Huérfanas de padre y madre
2. Huérfanas solo de padre
3. Huérfanas solo de madre
4. Pobres que tengan padre y madre y de entre ellas las de mayor edad.
5. Viudas

Y para todas ellas, la condición era ser hijas de vecinos naturales de la villa o que por lo menos tuvieran vencindad en ella de diez años antes de la elección. Eran elegidas antes de año nuevo y se casaban, como hemos dicho el cinco de marzo.

Transcribo su texto:
 El excelentísimo Señor Conde Don Francisco fundó una obra pía [ilegible] en Madrid a los 13 días de Enero de 1692 ante Andrés de Catalañazor escribano (ssno) de S.M. (su majestad) para casar huerfanas con preferencia las de P (padre) y M(madre) en su falta las de M y en ella las de P(padre), Vas (viudas) de esta Villa situada [ilegible] en censos perpetuos de plata sobre posesiones libres propias de su Excelencia y clausula de que se le [ilegible] fundación en cada año el día 5 de marzo que es el de su Nacimiento y se den personalmente en esta Iglesia Parroquial las dotes a los casados en aquel día y otras condiciones que con en aquel y [ilegible] cuyas copias auténticas están protocoladas en la [ilegible] de escribano y del Archivo del Cabildo de esta Villa y Correduria de su excelencia que encarga la conciencia a los Vicarios y curas de esta Parroquia donde está fundada esta obra pía cuiden celen y soliciten el puntual cumplimiento de ello como hasta el presente se ha cumplido y que si así no lo hiciesen incumplan en indignación divina y den estrechas cuenta a Dios de su omisión y perjuicio de sus feligreses asi mismo [ilegible] cuales persona eclesiástica o seglar que no diere cuenta en los Tribunales superiores pues para que conste a todos esta lapida se ha puesto.
Y también añadió a los 14 días del mes de Enero de 1698 ante Luis de Mesa escribano público y del Cabildo de esta Villa [ilegible] para el aniversarioo que se hace y ha de hacerse en esta Iglesia siempre el día siguiente el de la oración de los difuntos por los señores fundadores de ella y de esta Villa y sus sucesores y criados perpetuamente en las partes arriba expresadas pertenecientes señalando el [ilegible] que en Córdoba tiene su Casa.
Lápida 3

La fundación, a la muerte del tercer conde, quedó sin uso por falta de bienes.  Su hijo don Pedro Gutiérrez de los Ríos, cuarto conde, quiso reestablecerla y para ello dejó la mitad de sus bienes libres. Falleció en 1934 pero su mujer, Ana Francisca de los Ríos y Alsacia,  le sobrevivió hasta 1752, siendo la poseedora de dichos bienes. El sexto conde, era sobrino de don Pedro (don Pedro y doña Ana Francisca no tuvieron hijos y heredó el título primero su hermano menor, el quinto conde José Diego Gutiérrez de los Ríos y le siguió el hijo de este Carlos José Gutiérrez de los Ríos) y se encargó de embargar los bienes de su tía una vez difunta, así como de resolver cuestiones que aún estaban pendientes del testamento de su abuelo, el tercer conde, como pagos a sus criados que su hijo Pedro, cuarto conde se negó a realizar.

Una vez todo resuelto en 1784 se reestableció la fundación con una dote de 2206 reales y para celebrar este hecho el sexto conde invitó a los casados que se habían beneficiado de la obra pía a una merienda en el jardín del palacio.

Jardines del Palacio

Carlos José Gutiérrez de los Ríos mandó colocar una nueva lápida en la fachada principal de la Iglesia de Santa Marina que guardaría la memoria de la caridad de su abuelo y la suya propia como continuador de su iniciativa.

Transcribo su texto:

Ha de saberse que aunque la caridad y el amor que el Conde Don Francisco profesó siempre a sus vasallos le hizo mandar en su testamento la obra pía de la dote que expresa esta lápida inmediata no pudo tener efecto por falta de caudales. El conde don Pedro su hijo mandó agregar a ella la mitad del valor de los bienes líquidos que resultasen después de sus días y en 1772 se liquidaron 34239 reales y 11 maravedíes. El conde don Carlos su sobrino, nombrado Patrono, como señor del Estado se hizo cargo de esta suma desde el año de 1766 había dado por sí una dote anual de 600 reales y desde el de 72 lo aumentó hasta 1633 reales incluyendo esta los 834 correspondientes al rédito de la mitad del capital de los 34239 reales y 11 maravedíes del Conde Don Pedro. Últimamente en 22 de mayo de 1784 formalizó esta fundación y la dotó a perpetuidad completando una dote anual de 2206 reales. Como consta en la escritura de la fundación otorgada ante Alonso Espinosa en dicho día con lo que a los 63 años del fallecimiento del Conde Don Francisco su abuelo, primer móvil de este pensamiento al cuarto poseedor de sus bienes se vió verificada esta piadosa memoria debida a aquel magnánimo, caritativo y discreto padre de su pueblo que como tal hay que encomendarle siempre a Dios. Sirva este ejemplo a la posteridad y no arrepentirse nunca de extender las ideas caritativas y patrióticas más allá de lo que alcancen sus medios, Dios se los dará algún día a sus sucesores para ponerlos en obras sin apropiarse en mérito que tuvieron los primeros que las crearon, publicaron y promovieron para mucha honra y gloria y bien de la patria.

Ha sido esta una entrada larga que quizás sea un poco áspera de leer, pero he considerado que valía la pena conocer la historia de estas lápidas que son las guardianas de muchos entresijos históricos entre los condes de nuestro pueblo y mujeres que vieron en estas ayudas una oportunidad de tener una vida mejor, puesto que por simplemente ser mujeres y pobres, no podían casarse por no poder aportar ninguna dote al matrimonio.
 


 · Información editada procedente de:
- Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta. 1994.
- El tercer conde de Fernán Núñez (1644 - 1721): Corte, parentesco y memoria familiar. Carolina Brutrach. Florencia. 2009.

miércoles, 17 de octubre de 2012

El entierro del tercer conde de Fernán Núñez

En Fernán Núñez, el siete de abril de 1717, el tercer conde Francisco Gutiérrez de los Ríos y Córdoba realiza su testamento, redactado por el escribano Alonso de Espinosa, donde el conde ordena que cuando fallezca su cuerpo sea embalsamado y vestido con el traje de la Orden de Alcántara a la que pertenecía, y fuese sepultado en el panteón familiar que el mismo había proyectado construir en la Iglesia Parroquial de Santa Marina de Aguas Santas de la villa de Fernán Núñez, cuyas obras aún no habían concluído. 

Busto del tercer conde en el Ayuntamiento de Fernán Núñez
Aclara que su corazón y sus entrañas se debían de poner en una caja de plomo y entregarse a la abadesa del Convento de La Concepción, bajo en patronazgo de la casa condal, en Córdoba, donde se debían de depositar en la tumba de Beatriz Carrillo, décima señora de Fernán Núñez que mandó enterrarse en el coro de la iglesia de dicho convento. 

La Calle Concepción con la portada del Convento homónimo. Gracias a Paco Muñoz
La abadesa era Inés Gutiérrez de los Ríos y Córdoba, hermana del tercer conde, que explicaba esta decisión por el amor que al convento y a sus tres hemanas monjas en el mismo.

Parece ser que este extraño ritual era muy frecuente en la Edad Media. En España, por ejemplo, se encuentra el corazón  y las entrañas de Alfonso X en la Catedral de Murcia, mientras que su cuerpo descansa en la catedral de Sevilla. 

Corazón en el escudo de la ciudad de Murcia que me llevó a conocer la historia de Alfonso X

Y según la copia del testamento, ubicado en el Archivo Histórico Provincial de Córdoba, transcribo lo que testó don Francisco Gutiérrez de los Ríos:

...En cualquier parte que me halle mi cuerpo sea armado según los establecimientos de mi orden de Alcántara y se embalsame y componga en la mejor forma posible para ser puesto en el entierro de los Señores de mi Casa, en la Capilla Mayor de la Iglesia Parroquial desta Villa fundación y patronato nuestro, y que si, lo que Dios no quiera, muriese yo antes de haberse perfeccionado la nueva capilla mayor y bóveda cuya fábrica tengo muy adelantada y que encargo en reverencia de Dios y memoria mía y entre tanto se rompan los tabiques del arco de la capilla de San Andrés donde está depositado el cuerpo de mi mujer y junto con la caja de esta se pongan, hasta que sean trasladados [a la cripta de la Capilla Mayor] con separación de los huesos de los otros señores, mis predecesores que allí se han ido depositando, en la bóveda que comprende toda la Capilla Mayor. Y así mismo, mando que mis entrañas puestas en una caja de plomo soldado se lleven a la ciudad de Córdoba, suplicando a mi Señora la Abadesa que es o fuese y demás Señoras religiosas del Convento de la Concepción, Patronazgo nuestro, que las ponga en el sepulcro de la Señora Doña Beatriz Carrillo de Córdoba, mi sexta abuela que está en el coro de aquel convento por el amor que yo siempre he tenido y tengo a mi hermana, mi Señora Doña Ignes (Inés), Abadesa que ha sido y es en aquel Santo Convento, encargando juntamente sobre sus consciencias a mis sucesiones estamentarios el ahorro de gastos de vanidades y pompas funerales...

Como ya escribí en otras entradas (enlace), el tercer conde hizo varias reformas en el Convento de la Concepción y un año después de redactar este testamento hizo una revisión del Patronato de la Casa de los Fernán Núñez sobre el mismo, que dió muchas ventajas a la comunidad de religiosas donde vivían mujeres de su familia: sus hermanas Inés, que era la abadesa, Ana, Isabel y Antonia y su hija natural, que no legítima, Francisca de los Ríos. Quizás todos estos vínculos le llevaron a tomar la decisión de disgregar su cuerpo, mandando su corazón a dicho convento.

Finalmente falleció siete años después,  el 21 de abril de 1721 en Fernán Núñez y no se pudo enterrar en las obras del panteón que cita puesto que no estaban terminadas. Es más, la construcción de la nueva cripta afectó a los cimientos de la primitiva iglesia iniciada en 1385, teniéndose que derribar toda la iglesia en 1724 con licencia del Obispo de Córdoba. 

El cuarto conde, don Pedro visita las obras tras la muerte de su padre y se encuentra la iglesia en alberca (es decir solo con las paredes, sin el techo por no haberse terminado)  destinando 45000 reales para que se cerrase la bóveda del panteón de sus antepasados y se cubriese la iglesia. 

Techos de la parroquia de Santa Marina de Aguas Santas de Fernán Núñez. Salvador López
 Gracias a un informe del VI conde, su nieto, Carlos José Gutiérrez de los Ríos, se sabe que finalmente estuvo enterrado en la cripta junto a sus antepasados y su mujer. En cambio, no he encontrado nada a cerca  de que realmente se enviasen sus entrañas al Convento de la Concepción, pero quién sabe, siempre hay muchos documentos que se escapan a nuestro conocimiento y quizás en un futuro nos topemos con alguna noticia sobre ello.



 · Información editada procedente de:
-Testamento de Don Francisco Gutiérrez de los Ríos, III Conde de Fernán Núñez. ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE CÓRDOBA. 
- El tercer conde de Fernán Núñez (1644 - 1721): Corte, parentesco y memoria familiar. Carolina Brutrach. Florencia. 2009.


· Enlaces relacionados:
Introducción sobre Francisco Gutiérrez de los Ríos y Córdoba, tercer conde de Fernán Núñez.
Breve biografía de Francisco Gutiérrez de los Ríos
Francisco de los Ríos y Carlos II
Fernán Núñez y la Batalla de Cádiz (1702)
Francisco Gutiérrez de los Ríos y la Guerra de Sucesión Española.
Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (I)
Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (II)
Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (III)
Las cartas del tercer conde de Fernán Núñez
El Hombre Práctico
Catálogo historial genealógico de la casa de Fernán Núñez de Luis de Salazar y Castro (I)
Catálogo historial genealógico de la casa de Fernán Núñez de Luis de Salazar y Castro (II)
El reparto de Valdeconejos
Las Dieciséis Huertas de Fernán Núñez
La Cruz de los Desamparados (I)
La Cruz de los Desamparados (II)
Los cuadros del tercer conde
La fortaleza-palacio de Fernán Núñez en tiempos del tercer conde (Introducción)
La fortaleza-palacio de Fernán Núñez en tiempos del tercer conde
Francisco Gutiérrez de los Ríos y el convento de la Concepción de Córdoba
Descendencia y muerte del tercer conde de Fernán Núñez
Francisco Gutiérrez de los Ríos en Fernán Núñez y Córdoba 

jueves, 14 de junio de 2012

La Cruz de los Desamparados (I)

Ubicación, tradición y leyenda




La cruz de los Desamparados

En el año 1382 no existía Fernán Núñez como pueblo, sino que en su término actual se encontraba una fortaleza en el lugar donde hoy se ubica el Palacio Ducal y una población llamada Abencaez, a unos pocos kilómetros de dicho castillo.  La población se encontraba mal fortificada, pues su torreón había sido desmontado para la construcción de otras estructuras como el Castillo de Montemayor.  

Ambas unieron sus señoríos con una boda entre la Casa de Haro (que ostentaba el Señorío de Abencaez) y los Fernández de Córdoba (que poseían la fortaleza de Fernán Núñez). Ambas posesiones pasaron a manos de los Gutiérrez de los Ríos y perduraron en su familia hasta el siglo XIX (más de cinco siglos). 

Las huestes del sexto señor de Fernán Núñez y Abencalez, Diego Gutiérrez de los Ríos y García de Aguayo se encontraba en ese año de 1382 con las de su cuñado Alonso Fernández de Montemayor combatiendo en Portugal. Por tanto, las fortalezas de Fernán Núñez y Montemayor, así como la población de Abencaes se encontraban sin defensa. 

Bajo estas circunstancia Mohamed V, del reino de Granada hizo una incursión por la campiña, aprovechando el inicio de la recolección de la cosecha y que no se encontraría con resistencia alguna para asaltar nuestras poblaciones. 

La tradición cuenta, según el doctor Gómez Bravo, que estando una zagalilla apacentando sus ovejas en un lugar donde se cruzan el camino del Pozuelo (hoy carretera de San Sebastián de los Ballesteros)  con el que procede de la Puerta de la Villa (procedente del actual Palacio Ducal, antes fortaleza) se le apareció una joven muy bella que le instó a que avisase a los habitantes de Abencaes a que los nazaríes se acercaban para saquear el lugar y llevarse cautivos a muchos de ellos.  Así mismo se le hizo hincapié en que sacase la imagen y objetos de valor d ela iglesia de la aldea y se trasladasen a la vecina fortaleza de Fernán Núñez que soportaría bien dicho ataque.

La aparición, que según la tradición, era Santa Marina de Aguas Santas, después de su advertencia pidió que fuese nombrada patrona del lugar y dejó constancia de su presencia, haciendo brotar de la tierra un manantial y dejando su cruz clavada en aquel sitio.

Al poco tiempo, tuvo lugar el ataque musulmán. El pueblo de Abencaes fue destruido, pero el castillo de Fernán Núñez resistió, obligando a Mohamed V a levantar el cerco sin reducirlo, gracias a la actuación heroica de aquellos vecinos trasladados desde Abencaes.

La cruz clavada en la tierra, fue nombrada por la gente como "de los Desamparados", por el desamparo en el que se encontró el pueblo de Abencaes. Dicha cruz fue colocada sobre un pilar de dos varas de altitud (más de metro y medio) y por un lado dicho pilar tenía la imagen de Jesucristo y por otro la representación de la aparición de Santa Marina. Esta cruz duró hasta 1717.

Fue en ese año de 1717 cuando el tercer conde de Fernán Núñez y vizconde de Abencaes, Francisco Gutiérrez de los Ríos, (décimoctavo señor) mandó edificar un nuevo humilladero, con cruz y fuste de mármol rojo de Cabra. A su pie hizo colocar una lápida con la siguiente inscripción:

Es tradición inconclusa haberse aparecido la Gloriosa Virgen y Mártir Santa Marina, la que llaman de Aguas Santa en Galicia, muy venerada por su patrono, Don Fernán-Núñez de Témez, a una pastora que rezando pastaba algún ganado en este sitio por donde entramos al lugar de Abencalez, habitado por cristianos mozárabes, en tiempos de moros, ordenándole que fuese prestamente al lugar y dijese que los moros irritados, habían de venir a destruirlo y que asegurasen los sagrados vasos e imágenes en la villa de Fernán-Núñez que ya estaba fortificada. Entonces rompiéndose milagrosamente una peña, quedó abierto el pocito que se llama desde entonces de Santa Marina, y su agua entra por su pie en el humilladero, sin haberse agotado su caudal; que la nombrasen Patrona de Fernán-Núñez como se hizo inmediatamente, asegurando que por su intercesión no permitiera nuestro Señor que hubiese peligro en Fernán-Núñez y que se librarían de muchas enfermedades los que usasen fervorosamente de aquel agua y pocito, como reliquia de la Santa. Todo lo cual se ha verificado por la experiencia de mas de cuatrocientos años, y lo acredita el busto de la pastora con el rosario en la mano y corona de resplandores, que en esta Santa Cruz se ve, puesta poco tiempo después. En cuya memoria y por devoción hizo el Excelentísimo Señor Conde de Fernán-Núñez, Señor de esta villa y la de Abencaez, que esta lápida se pusiese a quince de Abril de 1717.

Con esta restauración se resucitó la fé de los vecinos por la cruz, creándose también la ermita del Calvario, que hipotéticamente pudo llamarse en un principio "de Santa Marina" para que se celebrasen oficios en cualquier época del año.

Esta segunda cruz perduró hasta la Guerra Civil, donde fue destruída. De ella solo se conservó la lápida que se transcribe anteriormente. Fue conservada por el párroco Antonio Jurado y posteriormente por el escultor Juan Polo, que la cedió para que fuese colocada en la capilla de Santa Marina de Aguas Santas de la iglesia de la misma advocación, en Fernán Núñez. El 18 de julio del 2000  fue inaugurada.

Capilla de Santa Marina, en la Parroquia de Santa Marina de Fernán Núñez
Placas conmemorativas en dicha capilla


Lápida procedente de la restauración del siglo XVIII
La cruz fue restaurada en los años 80, que es la que hoy podemos contemplar. Tiene una placa en su base con la inscripción: "Cruz de los Desamparados, commemorativa"

La cruz de los Desamparados, hoy día
 Esta historia es el inicio del pueblo de Fernán Núñez como tal, pues casi todos los vecinos de la aldea se trasladaron al entorno de la fortaleza de Fernán Núñez.


  · Información editada procedente de:
Piedras y Cruces. Francisco Crespín Cuesta

sábado, 11 de febrero de 2012

Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (III)

Y llegamos a las reformas en el urbanismo de Fernán Núñez.

El tercer conde hizo numerosas reformas, todas ellas conocidas gracias a su correspondencia que hoy se conserva en el Archivo Histórico Nacional de Toledo. Voy a relatar un breve resumen de ellas, y espero algún día, poder escribir mucho más sobre este tema, que me está causando muchas incógnitas  y que quizás, en una futura visita a Toledo, pueda esclarecer.

1. Reformas en la Fortaleza - Palacio

En el siglo XIV, Fernán Núñez de Temez, conquistó una torre y creó una fortaleza en torno a ella, la cual fue modificada por sus sucesores y por los Gutiérrez de los Ríos cuando estos pasaron a poseer el título de Señores de Fernán Núñez. Pero los tiempos cambiaron, la Guerra de Granada terminó y la frontera desapareció, así como las razzias que asolaban la campiña. Este fue el fin de las funciones militares de esta fortaleza.

Francisco Gutiérrez de los Ríos y Córdoba comenzó una serie de obras para acomodar su castillo-palacio a estos nuevos tiempos. Poco se sabe del aspecto de esta fortaleza, pero gracias a uno de los cuadros que el mismo encargó, llamado Procesión de la Virgen de Guadalupe, usado para decorar este castillo-palacio reformado, podemos ver el aspecto del entorno del castillo, donde han desaparecido muchos lienzos amurallados. En el lado derecho del cuadro, hoy caballerizas y escuelas, hay un edificio de corte clásico con dos torres y los ecudos de la casa condal en sus flancos. Levemente, en el cuadro se deja asomar, gracias a una puerta abierta, una zona ajardinada con una fuente.

Cuadro de la Procesión de la Virgen de Guadalupe en el Ayuntamiento de Fernán Núñez

Detalle del cuadro donde muestra una fuente
 El único rastro sobre la fuente, es que consta en una carta que emitió en febrero de 1683 a su arquitecto José Granados de la Barrera (que era Maestro Mayor de la Catedral de Granada) con un dibujo para una fuente opinando sobre la combinación en ella de distintos mármoles, blancos, rojos y negros, y añadiendo comentarios como que “el diámetro del pilón bajo abrá de ser de cinco baras porque como no lleva petipié el dibujo es menester hacerle esta advertencia"


2. Reformas en la iglesia parroquial de Santa Marina de Aguas Santas

Antonio Gallego, en representación del conde, como administrador y gobernador de Fernán Núñez mandó construir un nuevo altar mayor el 6 de febrero de 1677. El proyecto del conde consistía en alargar la primitiva iglesia que desde su fundación en 1385, no había sido ampliada y crear una bóveda para los enterramientos familiares. 

Según consta en el Archivo Histórico Nacional: ... [la iglesia] no  era capaz para que los vecinos de dicha villa concurran en la celebración de lo divinos oficios en los días festivos por haberse aumentado su población [ya describimos en anteriores entradas el fuerte aumento demográfico de aquella época]... La tercera parte de la gente que concurre no cabe en ella y se queda de puertas afuera, para cuyo remedio dicho conde quiere agrandar la iglesia.

A la muerte del conde en 1721, no solo no se había concluído el panteón, si no que la iglesia al completo tuvo que ser reconstruída al desplomarse en 1724. Su sucesor Pedro Gutiérrez de los Ríos en un memorial presentado para terminar las obras comentaba: ...[el tercer conde] alargó la iglesia con una capilla mayor, la cual y Panteón para el entierro de los de su casa dejó fuera de zimientos a costa de no poco gasto y haviéndose arruinado la Iglesia derribó toda el año de 1724 con lizencia del obispo para hacerla de nuevo como se ha ido y se va ejecutando y su capilla mayor sobre lo que  en ella estaba hecho por el conde don Francisco..."

3. Molinos y batán
Sobre ambas estructuras hidraúlicas ya he hablado ampliamente en otras entradas de este blog:
Los molinos de harina de Fernán Núñez (I)
Los molinos de harina de Fernán Núñez (II)
Los molinos de harina de Fernán Núñez (III)
Los molinos de harina de Fernán Núñez (IV)
Entradas sobre el Batán

 Lo único que tengo que añadir es que existe la posibilidad, prácticamente confirmada, según las cartas del tercer conde, que fueron diseñadas por José Granados, el maestro mayor de la Catedral de Granada.
 
- Ermita del Calvario (en un inicio posiblemente, de Santa Marina) y Cruz de los Desamparados
Les dedicaré, a cada una, su propia entrada en los próximos meses.


 - Reinstitución y posibles reformas en la Ermita y Hospicio de Nuestra Señora de La Salud (actual ermita de La Caridad): sobre esto también dediqué una entrada el año pasado.
La ermita de La Caridad (II) 

 Por tanto, con este resumen de edificios civiles-religiosos, el conde Francisco de los Ríos, intentó satisfacer las nuevas necesidades de los fernannuñenses (o más bien, necesidades que desde años atrás no estaban cubiertas) y las de su familia nobiliaria. Vinculando con estas construcciones el título condal que les daba nombre con su territorio, nuestra villa de Fernán Núñez ya que a partir de la reforma de la iglesia parroquial se afianzó la costumbre de que los condes de Fernán Núñez se enterrasen en Fernán Núñez. Por otro lado, también acometió reformas en instituciones de Córdoba capital de las cuales eran poseedores o patronos como el Convento de la Concepción.


 ·Bibliografía:
Memoria y vínculos familiares: la fragmentación y sepultura del cuerpo del III conde de Fernán Núñez. Carolina Blutrach Jelin en Joan Bestard (ed), Familia, valores y representaciones, Publicaciones de la Universidad de Murcia.


· Agradecimientos:
A Carolina Blutrach y Fernando Bouza, por su amabilidad y ayuda prestada en el aporte de la información y su labor investigadora sobre la figura del conde Francisco Gutiérrez de los Ríos.

·Entradas relacionadas: 
Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (I)
Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (II)

Introducción sobre Francisco Gutiérrez de los Ríos y Córdoba, tercer conde de Fernán Núñez.
Breve biografía de Francisco Gutiérrez de los Ríos
Francisco de los Ríos y Carlos II
Fernán Núñez y la Batalla de Cádiz (1702)
Francisco Gutiérrez de los Ríos y la Guerra de Sucesión Española.
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El Hombre Práctico
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Catálogo historial genealógico de la casa de Fernán Núñez de Luis de Salazar y Castro (II)
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Las Dieciséis Huertas de Fernán Núñez
La Cruz de los Desamparados (I)
La Cruz de los Desamparados (II)
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La fortaleza-palacio de Fernán Núñez en tiempos del tercer conde (Introducción)
La fortaleza-palacio de Fernán Núñez en tiempos del tercer conde
Francisco Gutiérrez de los Ríos y el convento de la Concepción de Córdoba
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Descendencia y muerte del tercer conde de Fernán Núñez
Francisco Gutiérrez de los Ríos en Fernán Núñez y Córdoba