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lunes, 1 de septiembre de 2014

Crowfounding para restaurar el Cuadro de la Vista de Abencalez

En Fernán Núñez, el siete de abril de 1717, el tercer conde Francisco Gutiérrez de los Ríos y Córdoba realiza su testamento, redactado por el escribano Alonso de Espinosa. En el realiza una valiosa numeración de los bienes, ordenados por el lugar donde se ubicaban (cámara, antesala...) con los que contaba su fortaleza palacio situada en el solar que hoy ocupa el actual Palacio Ducal de Fernán Núñez.

Por suerte, muchos de esos bienes se libraron del Terremoto de Lisboa y el posterior incendio de 1755 que destruyó dicha fortaleza y motivó la construcción del nuevo palacio neoclásico. Uno de ellos es este cuadro, denominado en el testamento como:

- OPDMTYM* de la situación de nuestra Juridiscción Vencalez.
* Abreviación de "Otra pintura de mismo tamaño y marco"


La importancia de esta pintura es esencial para la historia de nuestro pueblo por varios aspectos:

- Nos puede aclarar donde si situaba exactamente la juridiscción e incluso el poblado de Abencalez, germen de nuestro pueblo, que fue arrasado en el siglo XIV (1382?) y cuyos habitantes se desplazaron al entorno del actual palacio para fundar nuestro pueblo actual. Territorio que siempre ha sembrado la duda de los cronistas de nuestro pueblo.

- En el cuadro, a pesar de su mal estado, se observan edificios con un gran peso histórico en nuestra villa como los cuatro molinos harineros y quizás se puedan observar las obras de la construcción de la ermita del Calvario y la reconstrucción del siglo XVIII de la Cruz de los Desamparados. 

Vista de la supuesta Juridiscción de Abencalez hoy día

- Puede servir para el estudio de los cultivos y la topografía, puesto que recoge varias lomas, caminos y veredas, algunos de los cuales hoy se conservan. 

Recuperar este cuadro es abrir esa ventana al siglo XVIII y poder todavía obtener o completar la información y los enigmas que nos planteamos en el siglo XXI. Para ello la Asociación Cultural de los Ríos a realizado este Crowfounding para el que pido la colaboración de todo el mundo, siempre dentro de sus posibilidades, pero estoy seguro que con la ayuda de todos se puede conseguir.

El enlace para colaborar lo puedes encontrar aquí. Gracias por tu colaboración y gracias a la Asociación por seguir luchando por recuperar nuestro patrimonio.

martes, 11 de diciembre de 2012

La ermita de Santa Marina

Hace seis meses encontré una recopilación sobre las miles de cartas que el tercer conde Francisco Gutiérrez de los Ríos y Córdoba, envió durante una época de su vida y entre ellas encontré una correspondencia con José Granados de la Barrera, el arquitecto egabrense, maestro mayor de la Catedral de Granada, fechada el 31de diciembre de 1680 donde el conde de Fernán Núñez dice:

...que invíe qanto antes el designio de la planta para la ermita de Santa Marina...

Si tuviesemos que relacionar al tercer conde con alguna de las ermitas del pueblo, parece claro que sería con la fundación y construcción de la actual ermita del Calvario y así lo hace el cronista Crespín Cuesta en sus textos. Pero  en ninguno de ellos se refiere a la ermita de Santa Marina, ni al cambio de advocación que sufriría para pasar a llamarse del Calvario. Por tanto, ya surge la interrogación de ¿cuál es dicha ermita de Santa Marina?  Si es la actual del Calvario ¿porqué se cambiaría de advocación?

Ermita del Calvario a primeros del siglo XX
Posteriormente llega a mis manos un libro de Enrique Vaca de Alfaro, médico polifacético cordobés del siglo XVII (1635 - 1725), Vida y Martirio de la Gloriosa Virgen y Martir Santa Marina de Aguas Santas. Está fechado en 1680. Entre otras cosas el autor repasa los lugares de la provincia donde se tiene devoción a la santa gallega y dice de Fernán Núñez (la negrita es mía)

En la Villa de Hernanuñez la principal Iglesia Parrochial está dedicada a S. Marina, refierelo Andres de los Rios: y el otro heredamiento de tierras, la torre de Hernanuñez donde oy esta el lugar y vasallos de donde se a entendido que la primera fundaçion, y poblaçion del lugar fue hecha en tiempo que Cordova era de Moros, y lo fundaron ellos, y le dijeron Abencaez que es nombre Arabigo de donde tomó el nombre de Abencaez el heredamiento de tierra que esta en aquel sitio donde fue el lugar, y oy se ven las ruynas del, y de la Iglesia que hizieron en el los Christianos luego que se ganó Cordova por el Sancto Rey Don Fernando, en cuyo lugar está oy una hermita que le dicen S. Marina, porque en el Archivo de la Iglesia Mayor de Cordova está una Escritura en la qual parece que luego como Obispo y Canonigos en la Iglesia Mayor de el la hizieron repartimiento de diezmos a la Iglesia y Pola de Abencaez. Y prosigue más abajo. Y el averse retirado de aquel sitio el lugar y poblacion fue porque a el año de 1361 que Diego Gutierrez de los Rios fue Sr del lugar era Cordova frontera de Moros que le comían cada dia hasta las Puertas de la ciudad los Moros de Granada y pareciole a Diego Gutierrez de los Rios que tenia mas seguros sus Basallos teniendo la poblacion del lugar arrimada a la torre de Hernanuñez para tenella para su defensa cotra los Moros y asi para los Basallos y poblaçion del lugar de Abencaez a la Torre de Hernanuñez y asentaron el lugar ayi arrimado a la Torre donde oy esta el lugar, que esta a menos de media legua de donde fue la primera fundaçion de Abencaez...
Enrique Vaca Alfaro por Valdés Leal
 Las cartas que nos arrojarían la luz en este asunto se encuentran en el Archivo Histórico Nacional, en Toledo, incluyendo el hipotético plano de la planta de la ermita que el conde recibiese. Lógicamente no me puedo desplazar hasta allí simplemente para consultar los documentos , pero si que he podido ir al Archivo Histórico Provincial a buscar algo más sobre esta misteriosa ermita que hoy o no existe o se encuentra con otro nombre. En el testamento del tercer conde, aparece:

Por cuanto está empezada una ermita en el sitio donde estaba nuestra antigua Villa de Bencaliz, encargo a mis sucesores y testamentarios lleven el debido efecto y perfecion las obras. Capilla que es de la advocacion de Santa Marina de Aguas Santas. Como así mismo la escritura sobre la cofradía y capellanía que en ella se ha de seguir por ser obligacion y Patronato tamvien nuestro, sobre todo por la mayor comodidad para gozar del Sto. Oficio de Misa la gente que avita en aquel pago.

Bencaliz es la castellanización del topónimo mozárabe Abencalez, la jurisdicción primitiva que la Casa de Haro tenía en nuestro término y que por matrimonio se fusionó con la de los Fernández de Córdoba (jurisdicción de la torre de Fernán Núñez) y juntas, ambas jurisdicciones, formaron el mayorazgo de Fernán Núñez ya bajo el apellido de los Gutiérrez de los Ríos por unión de esta casa con los Fernández de Córdoba. De este último texto, extraído del testamento del tercer conde, se obtiene gran cantidad de información:

- En el vizcondado de Abencaez seguían viviendo algunos vecinos de Fernán Núñez, que o nunca se trasladaron tras el traslado y fundación de la nueva iglesia en 1385 o que volvieron a asentarse en dicho pago con el tiempo.

- El conde decide crear una capilla o ermita en el pago de Abencaez para que los que alli viven asistan a misa. Es curioso como la ermita sigue conservando los repiques de las 12 del medio día que marcaba la hora de descanso de las faenas agrícolas para una oración.

- La ermita nueva se construye en el lugar donde estaba Abencaez y su iglesia y se le da la advocación de Santa Marina de Aguas Santas, en honor a las apariciones acontecidas en dicho pago en el siglo XIV.
 
Sin embargo, si contrastamos el primer texto (de Vaca Alfaro) con el segundo (el testamento) y la carta del Conde  hay una incongruencia. El médico cordobés dice que en 1680 la ermita ya está construída, mientras que la fecha de la carta que el tercer conde envía  para la solicitud de planos para la construcción de la ermita es del mismo 1680. Es más, la ermita aparece en el testamento, fechado en 1717, como no terminada, y ni siquiera se ha fundado en ella una cofradía o hermandad para su atención.

¿Hubo una ermita anterior de la que no tenemos noticia y esta es la que Vaca Alfaro menciona?
¿Los datos de Vaca Alfaro son imprecisos y confunde las intenciones de construir una ermita con la existencia de la ermita?


Como siempre buscar entre lo antiguo acaba levantando nuevas dudas, esperemos que con el tiempo, y la digitalización de los Archivos resolvamos estas cuestiones. De lo que no hay duda es que la actual ermita del Calvario es la heredera de esa primitiva ermita de Santa Marina, bien porque esta se construyese en épocas anteriores y fuese reconstruída por el conde en 1680 o bien porque este conde la iniciase a finales del siglo XVIII y después se cambiase su nombre por el actual de El Calvario.


 · Información editada procedente de:
- Testamento de Don Francisco Gutiérrez de los Ríos, III Conde de Fernán Núñez. ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE CÓRDOBA. 
- Vaca de Alfaro, Enrique: Vida y martyrio de la mártir Sancta Marina de Aguas Sanctas. 
  ·Agradecimientos:
A Juan Luis Ramírez Zurita por darme a conocer la obra de Vaca de Alfaro.

miércoles, 27 de junio de 2012

La Cruz de los Desamparados (II)

La Cruz: Una de las claves para localizar Abencaes

La aldea de Abencaes, el señorío de Abencales, el vizcondado de Bencalis, la torre de Abencalez... todos estos nombres han designado a través de documentos y textos un mismo lugar: un término muy próximo al actual Fernán Núñez, en donde existía una aldea con iglesia y torre defensiva. 

Es tan importante para Fernán Núñez que el escudo del pueblo representa a la torre de esta aldea en unión con la de Fernán Núñez de Témez, en un claro ejemplo de que sin esta aldea jamás hubiese existido el Fernán Núñez actual, tras aquella razia de 1382 que la destruyó y asoló a los habitantes, teniendo que refugiarse y trasladar posteriormente sus viviendas en torno a la torre-fortaleza de Fernán Núñez.


Como vimos en la anterior entrada, la Cruz de los Desamparados presentaba una relación directa con dicha aldea. Pero hoy día son muchas las incógnitas que rodean a  Abencaes y la principal es cual fue realmente su ubicación.

La tradición y algunos documentos, pero por desgracia no la arqueología, la sitúan al oeste del pueblo actual. Uno de estos restos que nos la sitúan es la Cruz de los Desamparados, en concreto la lápida de la reconstrucción de 1717, conservada en la capilla de Santa Marina de la Parroquia del mismo nombre, donde reza: 

<<...a una pastora que rezando pastaba algún ganado en este sitio por donde entramos al lugar de Abencalez, habitado por cristianos mozárabes, en tiempos de moros...>>

Lápida de la antigua cruz de los Desamparados (Parroquia de Santa Marina)
 No cabe duda que esta cruz marca el inicio del término de Abencaes y por tanto, el lugar donde se ubicaban las casas, la iglesia y la torre de dicha aldea. El dilema que presenta es la dirección que debe  marcar, pues no nos dice acerca del sentido a seguir: si hacerlo mirando desde la cruz hacia Fernán Núñez o lo contrario, mirando desde el pueblo hacia el extrarradio. Es por ello que la frase <<sitio por donde entramos al lugar de Abencalez>> marca dos posibilidades y por tanto, dos ubicaciones diferentes para Abencaes.

1) La  inscripción de la Cruz indica que el inicio de Abencaes es hacia el oeste.

Según esta versión, el inicio de las casas de la aldea estaba en los pagos de San Isidro y La Estacada, conocido como Trance del Pozuelo, por discurrir por allí una colada conocida como la del Pozuelo, que a su vez debe su nombre a una fuente llamada del Pozuelo (hoy carretera a San Sebastián de los Ballesteros)

Como contrapunto hay que decir que es una zona donde solo se tiene constancia arqueológica de restos romanos.
Como ventaja que dista kilómetro y medio de la antigua fortaleza de Fernán Núñez, distancia que el fatídico día de la razia impide a muchos de los habitantes de Abencaes llegar a la fortaleza de Fernán Núñez para su defensa y protección.

Esta hipótesis es apoyada por un documento expedido por el tercer conde Francisco Gutiérrez de los Ríos que declaraba cambiar al Consejo de la Villa unas tierras situadas en el pago de El Berralejo, por otras que el Cabildo poseía en el trance del Pozuelo, citando literalmente hacía referencia a estas tierras como aquellas donde estuvo la aldea de Abencales

El círculo rojo es la cruz de los Desamparados y el perímetro su posible término y ubicación

2) La inscripción de la Cruz indica que el inicio de Abencaes es hacia el este.

Esta tesis fue sostenida por Crespín Cuesta diciendo que Abencaes estaba constituido por viviendas diseminadas que se extendían por la parte vieja de la actual población (extremo norte de las calles Puerta de la Villa, Colón y San José), la Ronda de las Erillas, la Juncada (actual piscina municipal) y el cerro del Calvario. Así lo demuestran los restos árabes encontrados en dichos lugares y que la lápida no especifica el sentido en el que debemos entrar al paraje. Crespín sostiene que esos terrenos fueron parte del trance del Pozuelo, hasta ser separadas por la construcción de la Carretera Nacional que fraccionó la zona.

La distancia de aquí a la antigua fortaleza de Fernán Núñez es solo de una media de 600 metros. Quizás demasiado cerca, siendo este su único punto en contra.

Círculo morado, ubicación de la fortaleza de Fernán Núñez. En rojo, Cruz de los Desamparados y perímetro de Abencaes
Por ahora no sabemos quien tiene la razón en todo este tema, solo queda esperar que el tiempo arroje algo de luz en la ubicación de Abencaes y resuelva todas las incógnitas que hay en torno a esta misteriosa aldea mozárabe que fue el inicio de nuestra villa.


  · Información editada procedente de:
Piedras y Cruces. Francisco Crespín Cuesta
Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta.

· Entradas relacionadas: 
La Cruz de los Desamparados (I)

jueves, 14 de junio de 2012

La Cruz de los Desamparados (I)

Ubicación, tradición y leyenda




La cruz de los Desamparados

En el año 1382 no existía Fernán Núñez como pueblo, sino que en su término actual se encontraba una fortaleza en el lugar donde hoy se ubica el Palacio Ducal y una población llamada Abencaez, a unos pocos kilómetros de dicho castillo.  La población se encontraba mal fortificada, pues su torreón había sido desmontado para la construcción de otras estructuras como el Castillo de Montemayor.  

Ambas unieron sus señoríos con una boda entre la Casa de Haro (que ostentaba el Señorío de Abencaez) y los Fernández de Córdoba (que poseían la fortaleza de Fernán Núñez). Ambas posesiones pasaron a manos de los Gutiérrez de los Ríos y perduraron en su familia hasta el siglo XIX (más de cinco siglos). 

Las huestes del sexto señor de Fernán Núñez y Abencalez, Diego Gutiérrez de los Ríos y García de Aguayo se encontraba en ese año de 1382 con las de su cuñado Alonso Fernández de Montemayor combatiendo en Portugal. Por tanto, las fortalezas de Fernán Núñez y Montemayor, así como la población de Abencaes se encontraban sin defensa. 

Bajo estas circunstancia Mohamed V, del reino de Granada hizo una incursión por la campiña, aprovechando el inicio de la recolección de la cosecha y que no se encontraría con resistencia alguna para asaltar nuestras poblaciones. 

La tradición cuenta, según el doctor Gómez Bravo, que estando una zagalilla apacentando sus ovejas en un lugar donde se cruzan el camino del Pozuelo (hoy carretera de San Sebastián de los Ballesteros)  con el que procede de la Puerta de la Villa (procedente del actual Palacio Ducal, antes fortaleza) se le apareció una joven muy bella que le instó a que avisase a los habitantes de Abencaes a que los nazaríes se acercaban para saquear el lugar y llevarse cautivos a muchos de ellos.  Así mismo se le hizo hincapié en que sacase la imagen y objetos de valor d ela iglesia de la aldea y se trasladasen a la vecina fortaleza de Fernán Núñez que soportaría bien dicho ataque.

La aparición, que según la tradición, era Santa Marina de Aguas Santas, después de su advertencia pidió que fuese nombrada patrona del lugar y dejó constancia de su presencia, haciendo brotar de la tierra un manantial y dejando su cruz clavada en aquel sitio.

Al poco tiempo, tuvo lugar el ataque musulmán. El pueblo de Abencaes fue destruido, pero el castillo de Fernán Núñez resistió, obligando a Mohamed V a levantar el cerco sin reducirlo, gracias a la actuación heroica de aquellos vecinos trasladados desde Abencaes.

La cruz clavada en la tierra, fue nombrada por la gente como "de los Desamparados", por el desamparo en el que se encontró el pueblo de Abencaes. Dicha cruz fue colocada sobre un pilar de dos varas de altitud (más de metro y medio) y por un lado dicho pilar tenía la imagen de Jesucristo y por otro la representación de la aparición de Santa Marina. Esta cruz duró hasta 1717.

Fue en ese año de 1717 cuando el tercer conde de Fernán Núñez y vizconde de Abencaes, Francisco Gutiérrez de los Ríos, (décimoctavo señor) mandó edificar un nuevo humilladero, con cruz y fuste de mármol rojo de Cabra. A su pie hizo colocar una lápida con la siguiente inscripción:

Es tradición inconclusa haberse aparecido la Gloriosa Virgen y Mártir Santa Marina, la que llaman de Aguas Santa en Galicia, muy venerada por su patrono, Don Fernán-Núñez de Témez, a una pastora que rezando pastaba algún ganado en este sitio por donde entramos al lugar de Abencalez, habitado por cristianos mozárabes, en tiempos de moros, ordenándole que fuese prestamente al lugar y dijese que los moros irritados, habían de venir a destruirlo y que asegurasen los sagrados vasos e imágenes en la villa de Fernán-Núñez que ya estaba fortificada. Entonces rompiéndose milagrosamente una peña, quedó abierto el pocito que se llama desde entonces de Santa Marina, y su agua entra por su pie en el humilladero, sin haberse agotado su caudal; que la nombrasen Patrona de Fernán-Núñez como se hizo inmediatamente, asegurando que por su intercesión no permitiera nuestro Señor que hubiese peligro en Fernán-Núñez y que se librarían de muchas enfermedades los que usasen fervorosamente de aquel agua y pocito, como reliquia de la Santa. Todo lo cual se ha verificado por la experiencia de mas de cuatrocientos años, y lo acredita el busto de la pastora con el rosario en la mano y corona de resplandores, que en esta Santa Cruz se ve, puesta poco tiempo después. En cuya memoria y por devoción hizo el Excelentísimo Señor Conde de Fernán-Núñez, Señor de esta villa y la de Abencaez, que esta lápida se pusiese a quince de Abril de 1717.

Con esta restauración se resucitó la fé de los vecinos por la cruz, creándose también la ermita del Calvario, que hipotéticamente pudo llamarse en un principio "de Santa Marina" para que se celebrasen oficios en cualquier época del año.

Esta segunda cruz perduró hasta la Guerra Civil, donde fue destruída. De ella solo se conservó la lápida que se transcribe anteriormente. Fue conservada por el párroco Antonio Jurado y posteriormente por el escultor Juan Polo, que la cedió para que fuese colocada en la capilla de Santa Marina de Aguas Santas de la iglesia de la misma advocación, en Fernán Núñez. El 18 de julio del 2000  fue inaugurada.

Capilla de Santa Marina, en la Parroquia de Santa Marina de Fernán Núñez
Placas conmemorativas en dicha capilla


Lápida procedente de la restauración del siglo XVIII
La cruz fue restaurada en los años 80, que es la que hoy podemos contemplar. Tiene una placa en su base con la inscripción: "Cruz de los Desamparados, commemorativa"

La cruz de los Desamparados, hoy día
 Esta historia es el inicio del pueblo de Fernán Núñez como tal, pues casi todos los vecinos de la aldea se trasladaron al entorno de la fortaleza de Fernán Núñez.


  · Información editada procedente de:
Piedras y Cruces. Francisco Crespín Cuesta

viernes, 26 de agosto de 2011

E-mail para la restauración del Palacio Ducal (III)

Sala II: Abencalez y los Haro

En esta sala se hablaría de Abencalez: en tiempos anteriores los romanos llamaron a este parte de la actual campiña, Ulia. Con la llegada de los árabes pasó a llamarse Uliat-al-Cambania y dentro de ella habia un territorio llamado Abencalez, protegido por una serie de torres, cuyos nombres perduran hasta hoy como Abentoxilla y Abentojil gracias a textos como el Corpus Medievale Cordubensis.

Por desgracia, que yo sepa, hay pocos restos árabes que se conserven. Lo interesante de esta época sería hacer una maqueta que refleje el cinturón defensivo de Abencalez, para así poder entender la conquista crisitiana posterior.

Plano del cinturon defensivo de Abencalez: puntos blancos, torres militares; puntos morados, alquería árabe-mozárabe
En esta sala se expondría la campana de la ermita de La Caridad, sea o no la verdadera. El guía relataría la importancia de dicha campana como recuerdo de la iglesia mozárabe de la alquería de Abencalez, como mezcla de leyenda, tradición y fervor religioso.

También se haría una copia de la pequeña pila bautismal que hay en la parroquia de Santa Marina y que cuenta la tradición perteneció a la misma iglesia mozárabe.

Por último se colocaría la lápida de la cruz de los Desamparados, con permiso de la Hermandad de Santa Marina, o en su caso una fotografía o una réplica de la lápida, si no se desease cambiar su ubicación actual en la iglesia parroquial. Es el único documento material que nos queda sobre la ubicación de Abencalez, a parte de un cuadro de la colección de los cuadros del Palacio que espero, pronto sea restaurado.

Lápida de la Cruz de los Desamparados. Iglesia de Santa Marina
 Como decía son pocos los elementos de esta sala, pero es ahí donde está la función del guía, en resaltar la importancia de los conocimientos que tenemos sobre Abencalez, gracias a los textos pero no a los restos materiales, que están debajo de las tierras de los alrededores de Fernán Núñez, esperando ser encontrados, o destruídos, por el paso del tiempo o ya lo han sido. En las primeras entradas del blog, en febrero de 2010, hablé durante varias semanas sobre este tema, por eso no vuelvo a entrar en detalle.

Volveremos a usar la maqueta - o bueno, mapa, dibujo o foto si no hay dinero para hacer una maqueta- y nos centraremos en una de las torres de Abencalez, concretamente la que está en la margen derecha del Abentojil, cerca al cerro del Calvario. Esta fue la que conquistó Pedro Díaz de Haro, cuya biografía está en este blog.

Para ello se recreará un escudo con las armas de los Haro como el que había en la torre de Abencalez y un mapa de España con las villas de Bilbao, Nájera, Haro y un pequeño pueblo de Navarra llamado Carcar, para explicar la procedencia de este linaje y su importancia en la historia de España.

Escudo de los Haro

Hay que destacar en esta sala que Abencalez era una entidad totalmente separada de Fernán Núñez tras la conquista cristiana, pero que con el tiempo, acabarían formando un único pueblo. Y aquí es donde debe terminar la visita, con la cruz de los Desamparados. Esta cruz, marcó el final de Abencalez y el inicio de Fernán Núñez, como villa, también la cruz nos marca el porqué del nombramiento de Santa Marina como patrona de Fernán Núñez. Y es que inicialmente Santa Marina tiene mucho más que ver con la pequeña aldea de Abencalez, que con el actual pueblo.

Cruz de los Desamparados

Entradas relacionadas:
E-mail para la restauración del Palacio Ducal (I)
E-mail para la restauración del Palacio Ducal (II)

lunes, 4 de abril de 2011

La ermita de la Caridad (II)

FINALES DEL XVII  E INICIOS DEL SIGLO XVIII: ERMITA Y HOSPICIO DE LA SALUD.

En el año 1688 entran tres personas en la historia de este Hospicio y ermita, que volvieron a levantar el Hospicio, cerrado unos años atrás por falta de sustento:

- El tercer conde don Francisco de Gutiérrez de los Ríos
- El presbítero de Santa Marina de Aguas Santas, don Juan Criado de Fuentes
- El Padre Fray Diego de Córdoba, del convento de San Francisco de Montilla (luego Convento de San Lorenzo)

Restos del Convento franciscano de Montilla
Fray Diego de Córdoba escribio al Cardenal Salazar pidiéndole abrir un hospicio, pues los peregrinos que iban a Santiago de Compostela no encontraban cobijo en Fernán Núñez porque la mayoría de los vecinos pensaban que se trataban de moriscos. La carta decía así:
Excmo. Sr.: Fray Diego de Córdoba, Predicador y Guardián del Convento de Nuestro Padre San Francisco, de Recoletos de la ciudad de Montilla, provincia de Granada. A los pies de Vª Sª dice: Que hallándose el Sr. Conde de Fernán Núñez en ánimo de hacer un hospicio en su Villa, para el consuelo espiritual y bien de los fieles, manteniendo en el cuatro religiosos, dándoles lo necesario de pan, vino y aceite, para que estén continuamente en dicha Villa de Fernán Núñez, asistentes a confesar y ejercitar los demás ministerios que se ofrecieren, sin tener el trabajo de andar dos leguas desde el dicho convento de Montilla, como antes venían, Suplica a Vª Eª le conceda licencia para el dicho efecto, al dicho padre guardián y para que a Vª Eª le conste lo referido ofrece consentimiento del dicho Sr. Conde que está puesto a traer cada vez que Vª Eª se lo mande, cuya Eminentísima persona guarde Dios en su mayor Grandeza.

A lo que el Cardenal respondió:
Visto este memorial y atendiendo a las causas que en el se nos representan, damos nuestra licencia para que se haga el hospicio que se pretende, con tal que antes de seis días se presenten los consetimientos del Sr. Conde, y de la villa informen el Vicario y Clero de ella. Córdoba, Septiembre 16 de 1688. El Cardenal Salazar.
El fraile montillano leyó dicha carta al cabildo en la Sala Capitular de nuestra villa el 19 de Septiembre de 1688, recibiendo el visto bueno y la subvención del conde don Francisco, pero que no sería del todo suficiente.

Por tanto, se creó el Hospicio de la Salud que se instaló en el edificio del antiguo Hospital de Santa Ana, siendo nuevamente acondicionado para tal fin , incluyendo un cambio de advocación de su ermita, por el de Nuestra Señora de la Salud y se destinó a recoger niños expósitos ademas de sus iniciales funciones del anterior siglo. Sin embargo, al seguir instalada la  Cofradía de La Caridad  en dicha capilla se siguió llamándolo como el Hospicio u Hospital de la Caridad y a la ermita como "la ermita del Hospital  donde está la cofradía de La Caridad", o dicho de forma más corta: la ermita de la Caridad, aunque su nombre verdadero era "de la Salud".

Pero para su creación se necesitó la ayuda de Juan Criado que fue el que trató de convencer a la población de aquella época de lo necesaria que era su colaboración en la creación del nuevo hospicio. Y aquí es donde se mezcla la leyenda con la historia, pues parece ser que consiguió el apoyo de los vecinos gracias a que encontró la campana de la iglesia destruída en el 1385 por los árabes de la aldea precursora del Fernán Núñez actual: Abencalez.

Espadaña de la actual ermita
 El Hospital volvió a quedar abandonado al fallecer el tercer conde en el mes de abril de 1721.

Nuevamente tampoco conocemos como era el aspecto de la ermita en este periodo y si se reformó la inicial del siglo XVI. Lo que si parece probable es que se añadiesen o ampliase, y que se colocase una espadaña para situar dicha campana.

Información editada y ampliada procedente de:
Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta

Entradas relacionadas:
La ermita de La Caridad (I)


 Juan Criado, La Caridad y la campana de Abencalez

domingo, 27 de febrero de 2011

Jueves Lardero: bases históricas

El Jueves Lardero es justo el jueves inmediato anterior al Carnaval.  Por tanto, al igual que la Semana Santa es una fecha que oscila todos los años en el calendario. A lo largo y ancho del país se celebra de distintas formas (en la cercana Puente Genil, vinculado a su Semana Santa) e incluso con distintas denominaciones en otras partes de España (en Albacete, se le llama día de la mona).

En Fernán Núñez, como en el resto de poblaciones, se celebraba desde tiempos inmemoriables,  pero desde hace 519 años hubo un aliciente más que  probablemente hizo que se haya conservado hasta hoy.

Como hemos visto en las entradas anteriores, don Fernando Gutiérrez de los Ríos y Montemayor, IX señor de Fernán Núñez,  partió a la Guerra de Granada liderando una tropa.  El hecho está demostrado documentalmente, pues existen o existían cartas de los propios Reyes Católicos pidiendo su colaboración. Durante la contienda escribió a su esposa, doña Urraca Venegas  que quedó como gobernante de sus estados en su ausencia, para que en cuanto ella se enterase de la victoria, celebrase junto con el pueblo, el acontecimiento. No sabemos si en torno al dos de Enero, fecha de la toma de Granada se celebró alguna fiesta en Fernán Núñez, pero de lo que sí queda constancia, por la tradición mantenida, es que cuando don Fernando regresó a la villa, junto con sus tropas se celebró una gran fiesta coincidiendo con el Jueves Lardero de aquel año. 

Paraje y Fuente del Pozuelo. Fotografía de Club Deportivo El Pozuelo
Esta fiesta se desarrolló en el paraje de la Fuente del Pozuelo, a donde asistieron vecinos de otras poblaciones y cortijos próximos. El banquete contaba con muchos manjares ofrecidos por estos señores, pero de todos uno destacó en especial, el hornazo. Una torta o panecillo de harina de trigo, manteca de cerdo y azúcar o miel con un huevo en el centro, quizás esta torta se consumía con anterioridad a este hecho, pero tomó relevancia para recordar el acontecimiento del regreso de las tropas y celebrar la victoria de la guerra.

Hornazo
La conservación de esta tradición, pues en pocos pueblos cercanos se sigue celebrando este día, es la muestra de la participación tan activa que tuvo la Casa de Fernán Núñez y sus tropas en la Guerra de Granada junto con dichas cartas de los Reyes Católicos. La destrucción por parte de los antepasados de Boabdil de la población de Abencalez, núcleo inicial que dio lugar al Fernán Núñez actual, quizás alentó a los vecinos y señores de Fernán Núñez en el empeño de participar en la conquista del último reino musulmán y sobre todo, que se fuese a celebrar en un sitio próximo a donde estuvo ubicada dicha población.

Próximas fechas de Jueves Lardero:

2011: 3 de marzo
2012: 16 de febrero 
2013: 7 de febrero
2014: 27 de febrero
2015: 12 de febrero


Información editada procedente de:
Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta
Artículo de José Naranjo Ramírez sobre el Jueves Lardero

Fernando Gutiérrez de los Ríos y Montemayor (I)
Cartas de los Reyes Católicos al IX señor de Fernán Núñez

viernes, 14 de enero de 2011

La primitiva Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas

Desde 1385 hasta 1724, es decir, durante más de tres siglos, en el lugar donde hoy se levanta la parroquia barroca de Santa Marina de Aguas Santas, del XVIII, hubo otra parroquia con la misma advocación, de la que hoy quedan pocos restos y que vamos a intentar descubrirlos en esta entrada.

Su fundación se debe a dos personajes históricos:

1. Diego Gutiérrez de los Ríos y García de Aguayo: fue el que pidió el permiso para trasladar otra parroquia con igual advocación hasta su fortaleza de Fernán Núñez, tras una incursión de los ejércitos árabes del reino de Granada que destruyeron la misma así como el poblado que también era de su juridiscción, llamado Abencalez.

2. El Obispo de Córdoba, Juan Fernández Pantoja: fue quien dió permiso para su traslado desde Abencalez y nombró a una serie de constructores para que eligiesen donde ubicarla.

Lauda sepulcral de los cinco obispos (lápida de Don Juan Pantoja) Mezquita Catedral de Córdoba
 El 13 de febrero de 1385 se elige el sitio y se crea la escritura de la nueva iglesia, comenzando su construcción adosada a una de las torres de la fortaleza. Esta torre es el único testimonio material que queda de aquella primitiva iglesia, y por tanto, hablaremos de ella en una entrada a parte. Aún así, su cuerpo superior ha cambiado también con el paso de lo siglos, como lo demuestran algunos documentos gráficos de nuestra Villa.


Plaza actual de la Iglesia de Santa Marina con la torre original del siglo XIV
Los materiales usados para su construcción provenian de la antigua aldea de Abencalez y se construyó orientando su ábside hacia el oriente, hacia donde sale el sol y hacia Jerusalén, como la mayoría de las iglesias que se construían tras la reconquista. Todos los expertos apuntan a que esta iglesia se construyó siguiendo las trazas de las iglesias fernandinas de Córdoba (Santa Marina, Magdalena, Santiago...)

Para su descripción vamos a usar la única imagen que he encontrado de ella, procede del cuadro "Procesión de la Virgen de Guadalupe"  restaurado por la Asociación Los Ríos y que se puede visitar en nuestro Ayuntamiento.


Cuadro "Procesión de la Virgen de Guadalupe" en el Ayuntamiento

Ampliando, podemos ver la silueta de la antigua iglesia de Santa Marina y adivinar algunas de sus características. Este cuadro es de una fecha indeterminada pero todo a punta a que pertenece a la segunda mitad del siglo XVII luego aún faltaba unos cien años para la reconstrucción de esta iglesia.


Detalle del cuadro anterior
Para ayudar a entender mejor cómo era lo mejor es visitar este cuadro en el Ayuntamiento (ya que en la foto no se llega a apreciar bien) Cómo habrá gente que no podrá  ir hasta allí ayudo con unas lineas a descubrir cómo era.


Trazas identificables


Por tanto podemos distinguir las siguientes estructuras:

Al menos un ábside de forma semicircular en la parte más occidental del templo, donde se situaría el altar mayor. Probablemente el altar mayor estuviese dedicado a Santa Marina de Aguas Santas, hasta que posteriormente fue modificado en el siglo XVI para alojar la imagen de la Virgen de Guadalupe. 

Vemos que la puerta lateral que actualmente se encuentra en la capilla de Nuestro Padre Jesús Caído ya se encontraba en esta primitiva iglesia en el mismo sitio. Que poseía dos contrafuertes a cada lado y estaba enmarcada por tres escudos nobiliarios, que no se puede apreciar muy bien a qué casas representaban. La longitud también era menor que la actual, el ábside ocuparía el lugar donde hoy se encuentra la cúpula del crucero que conecta el altar mayor con los del Nazareno y el de la Inmaculada Concepción que están frente a frente.

Comparación del aspecto de la puerta del cuadro con la actual


El tejado parece delimitar tres naves, la central de mayor altura y anchura. En el siguiente dibujo he adaptado el plano de una iglesia románica de Baeza que podía tener muchos puntos en común con esta primitiva parroquia.
Posible planta

La altura de la antigua iglesia era menor que la de la actual. Para ello comparo las fotos siguientes, donde vemos como antiguamente el matacán de la torre quedaba más alto que el punto central del tejado de la nave mayor. La actual nave mayor ya toca el matacán por su zona más baja. Esto le daba a la torre un aspecto diferente, no tapaba su cara oeste como ocurre actualmente y al no tener la gran cúpula del crucero de la actual iglesia, la torre disponía de mayor campo visual, para así poder ejercer su función defensiva, a parte de la de campanario.


Comparación de la torre actual con la que nos muestra el cuadro


De su conexión a la muralla o cerca que protegía al pueblo a penas se puede contar nada aunque en uno de sus laterales quedan restos de almenas como demuestra la siguiente fotografía. Estas son un gran enigma, tanto por su altura como por su dirección. 

Restos de almenas vistos desde el Jardinito de Santa Marina

Con respecto al interior poco se sabe. En la revista de feria de 1992 hay un artículo  de Antonio Garrido, sobre una capilla  que se perdió con la reconstrucción, la capilla de San Ildefonso. Así lo demuestra un contrato firmado en junio de 1581 entre el presbítero de nuestra iglesia, un pintor y un carpintero para la confección de un retablo sobre dicho santo. La pila bautismal actual se supone que sigue siendo la misma que la de aquella primitiva iglesia y según la tradición esta procedía de la iglesia de Abencalez, según contaba Alfonzo Zurita en una de sus crónicas. 


El décimo señor, don Alonso Gutiérrez de los Ríos y Venegas dejó en su testamento, en 1531 la construcción de la capilla mayor, con un suntuoso enterramiento donde dispuso que fuese sepultado, siendo el primer señor que dejó de ser sepultado en el Sagrario de la Mezquita Catedral de Córdoba y el primero en serlo en esta iglesia.

Aún hoy se conservan muchas piezas de orfebrería, como cálices, de esta primera época.


Esta iglesia recibió la orden de derribo por parte del obispo de Córdoba, Marcelino Siuri en 1724 y sería sustituida por la actual desde 1740 hasta el día de hoy.

viernes, 7 de enero de 2011

Diego Gutiérrez de los Ríos (II)

El matrimonio de don Diego con doña Inés Alfonso de Montemayor y la dote otorgada a esta por sus progenitores, desvinculó por línea directa, a los Fernández de Córdoba de sus estados de Fernán Núñez y Abencalez. Ahora pertenecían a una nueva Casa Nobiliaria: los Gutiérrez de los Ríos.

Durante los siguientes seis siglos, será la casa que ostentará el título de primero señor, después conde y posteriormente duque de Fernán Núñez.

Castillo de la Estrella, en Teba, pueblo a medio camino entre Ronda y Antequera
Don Diego Gutiérrez de los Rios fue Alférez Mayor, Veinticuatro de Córdoba - cargo de la Edad Media que puede equivaler a concejal- y Alcaide del Castillo de Teba en Málaga. Sirvió a los reyes don Pedro I, el Cruel, y don Enrique II. Cuando el primero, mandó degollar a Alonso Fernández de Córdoba, señor de Montemayor, que era su cuñado, y a sus primos, Gonzalo y Diego Fernández de Córdoba, señores de Cañete y de Chillón, respectivamente, pasó al servicio de don Enrique de Trastamara, ayudándole a conquistar el trono de Castilla. Por esta causa, el rey Enrique le libró de pagar impuestos a la corona por su villa de Fernán-Núñez, que traía en dote su esposa, lo que confirmó después el Rey don Juan I el 10 de Septiembre de 1382, y además le concedió la facultad para fundar mayorazgo en su hijo mayor. Por dicha facultad, Diego Gutiérrez de los Ríos y su esposa fundaron mayorazgo del estado de Fernán-Núñez, con obligación de apellido y armas, el 31 de mayo de 1382, ante Pedro García y Guillén Gómez, escribano público de Córdoba. 

Juan I de Castilla
 Sin lugar a dudas este es uno de los principales acontecimientos para que surgiese nuestro pueblo. El otro fue la destrucción del poblado e iglesia de Abencalez en el mismo año de 1382. Cuando ocurrió tal tragedia don Diego se encontraba en Córdoba y a su vuelta se encontró con un panorama desolador en la antigua alquería tras ser arrasada por las tropas de Muhammed V de Granada, que tantas veces había sido enemigo de Enrique II.  En 1385, este señor suplicó al obispo de Córdoba, Juan Fernández Pantoja, que eligiese sitio para la construcción de la Iglesia Parroquial en su fortaleza de Fernán Núñez, por quedar despoblado Abencalez, lugar donde estaba la Iglesia y  pila bautismal. Admitió esta súplica el obispo y nombró a Francisco González Desa, Maestre Escuela de la Catedral de Córdoba y otros que fueron los que señalaron el sitio en el que hoy se conserva la Parroquia de Santa Marina de Aguas Santas, como consta en escritura pública del 13 de febrero de 1385.

Ubicación inicial y actual de la Parroquia de Santa Marina desde 1385
Falleció el 28 de Enero de 1405, gozando de una larga vida. En su testamento se mandó enterrar en su capilla del Corpus Christi, en la Mezquita-Catedral y que allí fuesen enterrados todos sus descendientes y su esposa doña Inés. Declaró su matrimonio y sus hijos, ratificando la fundación del mayorazgo que lleva el nombre de nuestro pueblo y  reconoció un hijo que nació antes de casarse, con María Rodríguez llamado Juan Gutiérrez de los Ríos.

sábado, 18 de diciembre de 2010

Fernán Núñez de Témez (II)

Fernán Núñez de Témez se casó con la hija del Adalid Domingo Muñoz, otro de los grandes protagonistas en las conquistas de los territorios del reino de Jaén y de Córdoba en el siglo XIII.  Doña Leonor Muñoz, que así se llamaba, era conocida como doña Ora tuvo  hasta nueve hijos con Fernán Núñez de Témez. De estos, saldrían las principales casas de la nobleza española en los siglos siguientes: la Casa de Cabrera, la Casa de Aguayo, la Casa de Medinaceli, de Feria... y en todas ellas empiezan su genealogía por Fernán Núñez de Témez.

Los hijos de Fernán Núñez cambiaron su apellido Fernández de Témez, por el de Fernández de Córdoba, para hacer honor a los nuevos territorios recibidos por su padre de manos del rey Fernando.


Los que están en rojo son los que han estado vinculados a nuestro pueblo y entre paréntesis aparecen las casas nobiliarias que se formarán tras su matrimonio y sucesivas generaciones.

Primero, de manera directa, doña Constancia o Constanza Fernández de Córdoba que se casará con Lope Gutiérrez de Haro, hijo de Pedro Díaz de Haro, primer señor de Abencalez. Su padre, Fernán Núñez le entregará como dote  el castillo que ha creado en torno a la torre a la que puso su nombre y que se encuentra próxima al señorío de Abencalez.

El hermano mayor de Constancia, Alonso Fernández de Córdoba, será el principal sucesor de Fernán Núñez de Témez, recibiendo por ser el heredero mayor masculino la mayoría de sus posesiones. Su segundo hijo,  Martín Alfonso, devolverá a la familia la torre de Fernán Núñez, incluyendo la de Abencalez  por su matrimonio con la heredera de la Casa de Haro, su prima Aldonza.  Esto supone el fin de este linaje como señores de Fernán Núñez y Abencález. Martín Alfonso heredará la torre de la Atalaya y por proximidad, la unirá a la de Fernán Núñez y Abencález que heredará su hija Inés.



Doña Inés se casaría con el primer señor de nuestro pueblo perteneciente a la casa de los Gutiérrez de los Ríos, don Diego Gutiérrez de los Ríos, empezando así una nueva etapa de dominio alejada de los Fernández de Córdoba, donde se volverán a repetir matrimonios entre familiares para asegurarse que no salgan las posesiones de la familia nobiliaria. Ambos fundarán el mayorazgo para el primogénito del Señorío de Fernán Núñez, que incluye la torre de Abencalez y la Torre de la Atalaya y las tierras que las circundan.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Pedro Díaz de Haro (III)

Y en esta última entrada voy a hacer un repaso del rasto que dejaron los Haro en nuestro pueblo.

En primer lugar, en algunas leves descripciones sobre la torre de Abencaez se decía que tenía el escudo de la Casa de los Haro, probablemente añadido en alguna reforma o reparación acometida por los primeros señores de dicha alquería.

Escudo en piedra de los Haro (no es el de Abencalez que está desaparecido, pero podría parecerse)



Crespín Cuesta nos dejaba en el Libro de la Feria de 1988 una efeméride relativa a su hijo don Lope:

Año 1288
Se extrema la desconfianza de Sancho IV el Bravo, hacia don Lope Gutiérrez de Haro, Señor de Fernán-Núñez y Abencaez a causa de la muerte de don Lope de Haro, señor de Vizcaya en las Cortes que se celebraban este año en la villa de Alfaro, decretada por el propio monarca, el cual, creyendo al Señor partidario de sus parientes vizcaínos mandó vigilar el castillo de esta villa, en prevención de cualquier acto hostil, por parte de don Lope.

Estatua de Sancho IV  "El Bravo" en Tarifa
 
Esto refuerza la idea de que  los vínculos se seguían manteniendo estrechamente con su casa paterna y que el segundo señor de Abencalez, don Lope probablemente ya no estableció su residencia en Nájera como lo hizo su padre don Pedro. Es curioso como se manda vigilar el castillo de la villa y no la torre, por tanto, el poder militar estaba en el castillo que Fernán Núñez de Témez fue creando en torno a su torre, mientras que la torre de Abencalez, estaría en un segundo plano.

Finalmente la Casa de Haro cesó por línea recta masculina en el siglo XIV (perdiendo el mayorazgo del Señorío de Vizcaya) mientras que en la provincia de Córdoba siguieron dos ramas menores:

- La que nos atañe, la de los Señores de Abencalez que duraría hasta el mismo siglo XIV, siendo sucedido por la Casa de los Gutierrez de los Ríos.

- La de los Señores y luego Marqueses del Carpio, título que consiguió esta casa en el siglo XV y que perdura hasta el siglo XVIII, donde pasa a la Casa de Alba y que proceden todos del hermanastro de Don Pedro, y señor de Vizcaya, Don Lope Díaz de Haro, conquistador de Baeza.

El Carpio
 A esta ilustre Casa debemos también la repoblación de Abencalez con gallegos. Siempre se habló de la devoción de Fernán Núñez de Témez por Santa Marina pero ni este creó iglesia, en torno a la nueva fortaleza,  ni es probable que repoblase las tierras de otro señor. Luego sigue siendo una incógnita si realmente era devoción propia que traían los repobladores, o bien, se trasladó por parte de su hija al señorío de su marido, Abencalez.

Aldonza de Haro fue la última señora de Abencalez y Fernán Núñez que pertenecía a esta Casa riojana y la que dedicó estas palabras antes de que ocurriese  la Batalla del Campo de la Verdad a su hijo Alonso Fernández de Montemayor:


 Mirad hijo, se rumorea que vais a entregar la ciudad a nuestros enemigos. ¡No olvidéis que en nuestro linaje jamás ha habido un traidor! No hagáis menos que nuestros antepasados.

Tras un repaso por su linaje se entiende con facilidad estas palabras: los Haro habían participado en todas las Batallas de los reyes castellano-leoneses incluyendo las Navas de Tolosa o la conquista de ciudades como Baeza, Córdoba, Écija o Sevilla. 

Para terminar, es muy difícil seguir la pista a la Casa de Haro porque van cambiando de apellido en función de su antecesor: si se llamaba Diego, pasan a llamarse Díaz, y si se llamaba Lope, pasa a López y encima siempre se repetían ambos nombres de pila y se identificaban por un mote o por números romanos. Es por eso que quizás resulte difícil la lectura de estas entradas, yo he mirado la genealogía cada vez que escribía prácticamente y por eso, para quien le interese, aquí la dejo.

Lo único que pretendo es vincular nuestro pueblo con el otro lado de la península y demostrar que nos unen lazos con sitios tan impesables como Bilbao, Nájera, Haro o un pequeño pueblo de Navarra llamado Carcar.