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jueves, 14 de junio de 2012

La Cruz de los Desamparados (I)

Ubicación, tradición y leyenda




La cruz de los Desamparados

En el año 1382 no existía Fernán Núñez como pueblo, sino que en su término actual se encontraba una fortaleza en el lugar donde hoy se ubica el Palacio Ducal y una población llamada Abencaez, a unos pocos kilómetros de dicho castillo.  La población se encontraba mal fortificada, pues su torreón había sido desmontado para la construcción de otras estructuras como el Castillo de Montemayor.  

Ambas unieron sus señoríos con una boda entre la Casa de Haro (que ostentaba el Señorío de Abencaez) y los Fernández de Córdoba (que poseían la fortaleza de Fernán Núñez). Ambas posesiones pasaron a manos de los Gutiérrez de los Ríos y perduraron en su familia hasta el siglo XIX (más de cinco siglos). 

Las huestes del sexto señor de Fernán Núñez y Abencalez, Diego Gutiérrez de los Ríos y García de Aguayo se encontraba en ese año de 1382 con las de su cuñado Alonso Fernández de Montemayor combatiendo en Portugal. Por tanto, las fortalezas de Fernán Núñez y Montemayor, así como la población de Abencaes se encontraban sin defensa. 

Bajo estas circunstancia Mohamed V, del reino de Granada hizo una incursión por la campiña, aprovechando el inicio de la recolección de la cosecha y que no se encontraría con resistencia alguna para asaltar nuestras poblaciones. 

La tradición cuenta, según el doctor Gómez Bravo, que estando una zagalilla apacentando sus ovejas en un lugar donde se cruzan el camino del Pozuelo (hoy carretera de San Sebastián de los Ballesteros)  con el que procede de la Puerta de la Villa (procedente del actual Palacio Ducal, antes fortaleza) se le apareció una joven muy bella que le instó a que avisase a los habitantes de Abencaes a que los nazaríes se acercaban para saquear el lugar y llevarse cautivos a muchos de ellos.  Así mismo se le hizo hincapié en que sacase la imagen y objetos de valor d ela iglesia de la aldea y se trasladasen a la vecina fortaleza de Fernán Núñez que soportaría bien dicho ataque.

La aparición, que según la tradición, era Santa Marina de Aguas Santas, después de su advertencia pidió que fuese nombrada patrona del lugar y dejó constancia de su presencia, haciendo brotar de la tierra un manantial y dejando su cruz clavada en aquel sitio.

Al poco tiempo, tuvo lugar el ataque musulmán. El pueblo de Abencaes fue destruido, pero el castillo de Fernán Núñez resistió, obligando a Mohamed V a levantar el cerco sin reducirlo, gracias a la actuación heroica de aquellos vecinos trasladados desde Abencaes.

La cruz clavada en la tierra, fue nombrada por la gente como "de los Desamparados", por el desamparo en el que se encontró el pueblo de Abencaes. Dicha cruz fue colocada sobre un pilar de dos varas de altitud (más de metro y medio) y por un lado dicho pilar tenía la imagen de Jesucristo y por otro la representación de la aparición de Santa Marina. Esta cruz duró hasta 1717.

Fue en ese año de 1717 cuando el tercer conde de Fernán Núñez y vizconde de Abencaes, Francisco Gutiérrez de los Ríos, (décimoctavo señor) mandó edificar un nuevo humilladero, con cruz y fuste de mármol rojo de Cabra. A su pie hizo colocar una lápida con la siguiente inscripción:

Es tradición inconclusa haberse aparecido la Gloriosa Virgen y Mártir Santa Marina, la que llaman de Aguas Santa en Galicia, muy venerada por su patrono, Don Fernán-Núñez de Témez, a una pastora que rezando pastaba algún ganado en este sitio por donde entramos al lugar de Abencalez, habitado por cristianos mozárabes, en tiempos de moros, ordenándole que fuese prestamente al lugar y dijese que los moros irritados, habían de venir a destruirlo y que asegurasen los sagrados vasos e imágenes en la villa de Fernán-Núñez que ya estaba fortificada. Entonces rompiéndose milagrosamente una peña, quedó abierto el pocito que se llama desde entonces de Santa Marina, y su agua entra por su pie en el humilladero, sin haberse agotado su caudal; que la nombrasen Patrona de Fernán-Núñez como se hizo inmediatamente, asegurando que por su intercesión no permitiera nuestro Señor que hubiese peligro en Fernán-Núñez y que se librarían de muchas enfermedades los que usasen fervorosamente de aquel agua y pocito, como reliquia de la Santa. Todo lo cual se ha verificado por la experiencia de mas de cuatrocientos años, y lo acredita el busto de la pastora con el rosario en la mano y corona de resplandores, que en esta Santa Cruz se ve, puesta poco tiempo después. En cuya memoria y por devoción hizo el Excelentísimo Señor Conde de Fernán-Núñez, Señor de esta villa y la de Abencaez, que esta lápida se pusiese a quince de Abril de 1717.

Con esta restauración se resucitó la fé de los vecinos por la cruz, creándose también la ermita del Calvario, que hipotéticamente pudo llamarse en un principio "de Santa Marina" para que se celebrasen oficios en cualquier época del año.

Esta segunda cruz perduró hasta la Guerra Civil, donde fue destruída. De ella solo se conservó la lápida que se transcribe anteriormente. Fue conservada por el párroco Antonio Jurado y posteriormente por el escultor Juan Polo, que la cedió para que fuese colocada en la capilla de Santa Marina de Aguas Santas de la iglesia de la misma advocación, en Fernán Núñez. El 18 de julio del 2000  fue inaugurada.

Capilla de Santa Marina, en la Parroquia de Santa Marina de Fernán Núñez
Placas conmemorativas en dicha capilla


Lápida procedente de la restauración del siglo XVIII
La cruz fue restaurada en los años 80, que es la que hoy podemos contemplar. Tiene una placa en su base con la inscripción: "Cruz de los Desamparados, commemorativa"

La cruz de los Desamparados, hoy día
 Esta historia es el inicio del pueblo de Fernán Núñez como tal, pues casi todos los vecinos de la aldea se trasladaron al entorno de la fortaleza de Fernán Núñez.


  · Información editada procedente de:
Piedras y Cruces. Francisco Crespín Cuesta

viernes, 14 de enero de 2011

La primitiva Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas

Desde 1385 hasta 1724, es decir, durante más de tres siglos, en el lugar donde hoy se levanta la parroquia barroca de Santa Marina de Aguas Santas, del XVIII, hubo otra parroquia con la misma advocación, de la que hoy quedan pocos restos y que vamos a intentar descubrirlos en esta entrada.

Su fundación se debe a dos personajes históricos:

1. Diego Gutiérrez de los Ríos y García de Aguayo: fue el que pidió el permiso para trasladar otra parroquia con igual advocación hasta su fortaleza de Fernán Núñez, tras una incursión de los ejércitos árabes del reino de Granada que destruyeron la misma así como el poblado que también era de su juridiscción, llamado Abencalez.

2. El Obispo de Córdoba, Juan Fernández Pantoja: fue quien dió permiso para su traslado desde Abencalez y nombró a una serie de constructores para que eligiesen donde ubicarla.

Lauda sepulcral de los cinco obispos (lápida de Don Juan Pantoja) Mezquita Catedral de Córdoba
 El 13 de febrero de 1385 se elige el sitio y se crea la escritura de la nueva iglesia, comenzando su construcción adosada a una de las torres de la fortaleza. Esta torre es el único testimonio material que queda de aquella primitiva iglesia, y por tanto, hablaremos de ella en una entrada a parte. Aún así, su cuerpo superior ha cambiado también con el paso de lo siglos, como lo demuestran algunos documentos gráficos de nuestra Villa.


Plaza actual de la Iglesia de Santa Marina con la torre original del siglo XIV
Los materiales usados para su construcción provenian de la antigua aldea de Abencalez y se construyó orientando su ábside hacia el oriente, hacia donde sale el sol y hacia Jerusalén, como la mayoría de las iglesias que se construían tras la reconquista. Todos los expertos apuntan a que esta iglesia se construyó siguiendo las trazas de las iglesias fernandinas de Córdoba (Santa Marina, Magdalena, Santiago...)

Para su descripción vamos a usar la única imagen que he encontrado de ella, procede del cuadro "Procesión de la Virgen de Guadalupe"  restaurado por la Asociación Los Ríos y que se puede visitar en nuestro Ayuntamiento.


Cuadro "Procesión de la Virgen de Guadalupe" en el Ayuntamiento

Ampliando, podemos ver la silueta de la antigua iglesia de Santa Marina y adivinar algunas de sus características. Este cuadro es de una fecha indeterminada pero todo a punta a que pertenece a la segunda mitad del siglo XVII luego aún faltaba unos cien años para la reconstrucción de esta iglesia.


Detalle del cuadro anterior
Para ayudar a entender mejor cómo era lo mejor es visitar este cuadro en el Ayuntamiento (ya que en la foto no se llega a apreciar bien) Cómo habrá gente que no podrá  ir hasta allí ayudo con unas lineas a descubrir cómo era.


Trazas identificables


Por tanto podemos distinguir las siguientes estructuras:

Al menos un ábside de forma semicircular en la parte más occidental del templo, donde se situaría el altar mayor. Probablemente el altar mayor estuviese dedicado a Santa Marina de Aguas Santas, hasta que posteriormente fue modificado en el siglo XVI para alojar la imagen de la Virgen de Guadalupe. 

Vemos que la puerta lateral que actualmente se encuentra en la capilla de Nuestro Padre Jesús Caído ya se encontraba en esta primitiva iglesia en el mismo sitio. Que poseía dos contrafuertes a cada lado y estaba enmarcada por tres escudos nobiliarios, que no se puede apreciar muy bien a qué casas representaban. La longitud también era menor que la actual, el ábside ocuparía el lugar donde hoy se encuentra la cúpula del crucero que conecta el altar mayor con los del Nazareno y el de la Inmaculada Concepción que están frente a frente.

Comparación del aspecto de la puerta del cuadro con la actual


El tejado parece delimitar tres naves, la central de mayor altura y anchura. En el siguiente dibujo he adaptado el plano de una iglesia románica de Baeza que podía tener muchos puntos en común con esta primitiva parroquia.
Posible planta

La altura de la antigua iglesia era menor que la de la actual. Para ello comparo las fotos siguientes, donde vemos como antiguamente el matacán de la torre quedaba más alto que el punto central del tejado de la nave mayor. La actual nave mayor ya toca el matacán por su zona más baja. Esto le daba a la torre un aspecto diferente, no tapaba su cara oeste como ocurre actualmente y al no tener la gran cúpula del crucero de la actual iglesia, la torre disponía de mayor campo visual, para así poder ejercer su función defensiva, a parte de la de campanario.


Comparación de la torre actual con la que nos muestra el cuadro


De su conexión a la muralla o cerca que protegía al pueblo a penas se puede contar nada aunque en uno de sus laterales quedan restos de almenas como demuestra la siguiente fotografía. Estas son un gran enigma, tanto por su altura como por su dirección. 

Restos de almenas vistos desde el Jardinito de Santa Marina

Con respecto al interior poco se sabe. En la revista de feria de 1992 hay un artículo  de Antonio Garrido, sobre una capilla  que se perdió con la reconstrucción, la capilla de San Ildefonso. Así lo demuestra un contrato firmado en junio de 1581 entre el presbítero de nuestra iglesia, un pintor y un carpintero para la confección de un retablo sobre dicho santo. La pila bautismal actual se supone que sigue siendo la misma que la de aquella primitiva iglesia y según la tradición esta procedía de la iglesia de Abencalez, según contaba Alfonzo Zurita en una de sus crónicas. 


El décimo señor, don Alonso Gutiérrez de los Ríos y Venegas dejó en su testamento, en 1531 la construcción de la capilla mayor, con un suntuoso enterramiento donde dispuso que fuese sepultado, siendo el primer señor que dejó de ser sepultado en el Sagrario de la Mezquita Catedral de Córdoba y el primero en serlo en esta iglesia.

Aún hoy se conservan muchas piezas de orfebrería, como cálices, de esta primera época.


Esta iglesia recibió la orden de derribo por parte del obispo de Córdoba, Marcelino Siuri en 1724 y sería sustituida por la actual desde 1740 hasta el día de hoy.

martes, 11 de enero de 2011

El Hospital de Los Ríos (II)

Si en la parte "uno" se hizo un recorrido por la historia del Hospital, ahora lo vamos a hacer a nivel artístico.

Originariamente formaría parte de las “casas mayores” de don Lope Gutiérrez de los Ríos, que fueron nombradas en su testamento de 1441, y al menos existentes en época de sus padres los señores de Fernán Núñez,  por lo que se pueden remontara la centuria anterior.

La casa actual se construyó en el siglo XIV sobre obra anterior a la que se adapta el pórtico mudéjar del segundo patio. El año 1569 se inician las obras renacentistas del patio principal, se embellece con la colocación de dos columnas de estilo dórico y se construye la capilla. 

La fachada principal fue realizada por Jerónimo Ordoñez.  Está compuesta por un cuerpo principal de dos plantas con portada de corte manierista, de dos cuerpos. El superior contiene los dos escudos similares de la casa de los Gutiérrez de los Ríos, dos balcones y en el nicho central tiene una escultura de la Virgen con el Niño.  El resto de la fachada, tiene zócalo y huecos de proporción vertical y composición homogénea.

Detalle de la fachada: Virgen y niño
Balcón de la izquierda, con el escudo cardenalicio de Los Ríos
Blacón de la derecha con un escudo similar al anterior

Los dos patios principales son de forma irregular.  El situado más al oeste está conectado con  una galería al jardín posterior y tiene arcos de medio punto sobre columnas y capiteles. También existe al fondo un jardín dividido en dos partes por un muro y con niveles distintos estando solo en uso la más próxima a la edificación. 

Patio renacentista

El segundo patio claustrado tiene unos arcos peraltados del siglo XVI. 

Patio de arcos peraltados

 En total, se han catalogado en esta casa: un capitel romano decadente, cinco capiteles visigodos, dos de ellos muy interesantes por no tener compañeros en la mezquita y cinco árabes del tiempo de Almanzor. Cuenta con algunos artesonados mudéjares muy interesantes.

Artesonado
A partir del siglo XVII se produce un deterioro continuo del edificio hasta mediados del siglo XX en el que se realizan reformas bajo la dirección del arquitecto Carlos Sáenz de Santamaría. Finalmente se inició la rehabilitación en los primeros años del siglo XXI con el convenio de cooperación entre la Universidad, el Ayuntamiento de Córdoba y la Fundación Santa María de los Huérfanos. También se realiza una intervención arqueológica que se puede consultar aquí. La fachada fue restaurada recientemente.
La fachada principal, después y antes de restaurarla.
Hay constancia documentada de cómo la Junta familiar cuidaba el edificio y adornaba con obras de arte, que han desaparecido En el portal hay un gran lienzo, y en la escalera, un crucifijo que dicen estuvo en la capilla.

Cristo crucificado que se conserva en la escalera
Fotos extraídas de la Fundación Hospital Santa María de los Huérfanos
Primera parte de esta entrada en: El hospital de los Ríos (I)


 

El Hospital de Los Ríos (I)

El Hospital de Los Ríos, que es como comúnmente se llamaba al Hospital de Santa María de los Huérfanos, está situado en la calle Agustín Moreno nº 3, en la ciudad de Córdoba. Al frente tenemos el Convento de Santa Cruz, y a la vuelta de la esquina la Basílica de San Pedro.

Imagen aérea de la localización

En la anterior entrada publicada, desglosábamos los hijos de don Diego Gutiérrez de los Ríos y García de Aguayo, y veíamos que su segundo hijo, don Lope Gutiérrez de los Ríos y Montemayor se convertía en canónigo de la Mezquita Catedral. Fue un apoyo incondicional para el Papa de Avignon. Benedicto XIII, llamado el antipapa. Don Lope terminó siendo obispo de Ávila y Cardenal. Así lo demuestran los escudos de dicho hospital, en el que se muestra el escudo de los Ríos bajo el galero o sombrero de ala ancha y las quince borlas a cada lado.

Estatua de Pedro de Luna (Benedicto XIII) en Peñíscola

El segundo hijo del señor de Fernán Núñez, fundó el 21 de junio de 1441 este Hospital de dicho nombre, para el recogimiento de pobres, prefiriéndose sobre todos a los descendientes de sus padres, ya fuese mujer u hombre, mandando que si alguno estaba en indigencia se le socorriese por el patrono. Llamó como patronos, a los descendientes de sus padres, sin señalar línea preferente, y que a la muerte del patrono se juntaran los demás familiares y eligieran el que debía ser Patrono y llevar la administración del dicho Hospital.

Dejo la fundación generosamente dotada con bienes comprados por él, 33 casas y más de 1.000 fanegas de tierra en las fincas Valchillón, Perelada, Justa Martín y la Dehesa de Galapagares.


El primer patrono de este hospital fue su sobrino Alfonso Gutiérrez de los Ríos, que sería el octavo señor de Fernán Núñez. Destinó algunas habitaciones separadas donde albergar a los parientes pobres, sin confundirlos con los enfermos, y siempre eran hombres, pues nunca hubo enfermería para mujeres. Don Alfonso no encontró en el testamento de su tío bases fijas y generales para el gobierno de aquella casa, y como veía que había muchas exigencias de parte de los parientes que eran alojados, formó una junta con los más ricos de la familia de Los Ríos y redactaron unas ordenanzas o constituciones que no fueron reformadas hasta el siglo XIX.

La  junta ejerció sus funciones con notable parcialidad a favor de los parientes (parece que era un  hospital muy "familiar", y no por el trato sino por la admisión) a quienes hasta vistió en algunas ocasiones, llegando esta preferencia a poner en riesgo en 1612, la pequeña enfermería y quedar como  lo encontró Ramirez de Arellano en el XIX, reducido a una casa de vecinos o albergue de los descendientes del padre del fundador, sin que esta circunstancia se justifique, como debiera, para ser admitido. Desde aquella época fueron abandonando el hospital. Los parientes pleiteaban entre sí, y la Chancillería de Granada se hizo patrono y semidueño de todo aquello, hasta que en 1817 sin resultado, y después, en 1835, se trató de arreglar la administración del mismo encontrándose con una falta de fondos y de bienes.

Real Chancillería en la Plaza Nueva de Granada

 Todas las grandes casas nobiliarias surgidas del señor de Fernán Núñez, han tenido un patrono. Desde los Condes de Gabia hasta los de Torres Cabrera, siendo estos los últimos en ostentar el patronato hasta que pasa al Ministerio de Gobernación en 1925. 

Durante el siglo XX será restaurada, incluso recuperará alguno de sus edificios iniciales que les hizo perder su mala gestión. Finalmente en 1973 se convierte en una residencia de ancianos que perdura hasta hoy. Con este trayecto desde el siglo XV hasta hoy, está reconocido como una de las fundaciones más antiguas de España.


Página web de la Fundación: http://www.lope1441.org/
La entrada se completa con una primera parte que puedes leer aquí: El Hospital de los Ríos (II)

domingo, 9 de enero de 2011

Diego Gutiérrez de los Ríos (III)

Don Diego Gutiérrez de los Ríos y García de Aguayo, 6º señor de Fernán Núñez y Abencalez, fundador de nuestro actual Fernán Núñez, tuvo los siguientes hijos con doña Inés Alfonso de Montemayor:


1.° Diego Gutiérrez de los Ríos y Alfonso: primogénito que heredaría el título de 7º señor de Fernán Núñez. 
2.° Lope Gutiérrez de los Ríos y Alfonso:  Canónigo, Maestrescuela de Córdoba, gran valido del antipapa Benedicto XIII y fundador del hospital de Santa María de los Huérfanos en Córdoba  (también conocido como Hospital de los Ríos) y de los mayorazgos de Ascalonias y Murillo en dos sobrinos suyos. Otorgó testamento en Córdoba, el 21 de Junio de 1441, ante Martín Gómez. 

Hospital de Los Ríos en la calle Agustín Moreno
  3.º Juana Gutiérrez de los Ríos y Alfonso, esposa de Lope Ochoa de Caicedo, Comendador de Calatrava después de viudo. De este matrimonio proceden en Córdoba las casas de Caicedo y Saavedra, los Marqueses del Villar, de Ascalonias y de la Puebla, y los Condes de Villanueva, la Jarosa, Taholú, Peñaflor y Torres Cabrera. 

Escudo del Palacio de la Marquesa de Escalonias en Antequera (en el centro, armas de los Gutiérrez de los Ríos)




Fachada del Palacio de la Marquesa de  Escalonias de Antequera

4.° Aldonza Gutiérrez de los Ríos y Alfonso, llamada también Aldonza López de Haro, como su  abuela materna. Casada con Gómez García de Sotomayor, de la Casa de los Marqueses del Carpio.

 De esta sucesión destaca por un lado la figura del segundón don Lope Gutiérrez cuyo papel en la ciudad de Córdoba fue muy relevante. Por otro lado, su hermana Juana, que será tronco común para todas las casas nobiliarias que se citan anteriormente.

Entradas complementarias en este blog:
Diego Gutiérrez de los Ríos (II)
Diego Gutiérrez de los Ríos (I)

viernes, 7 de enero de 2011

Diego Gutiérrez de los Ríos (II)

El matrimonio de don Diego con doña Inés Alfonso de Montemayor y la dote otorgada a esta por sus progenitores, desvinculó por línea directa, a los Fernández de Córdoba de sus estados de Fernán Núñez y Abencalez. Ahora pertenecían a una nueva Casa Nobiliaria: los Gutiérrez de los Ríos.

Durante los siguientes seis siglos, será la casa que ostentará el título de primero señor, después conde y posteriormente duque de Fernán Núñez.

Castillo de la Estrella, en Teba, pueblo a medio camino entre Ronda y Antequera
Don Diego Gutiérrez de los Rios fue Alférez Mayor, Veinticuatro de Córdoba - cargo de la Edad Media que puede equivaler a concejal- y Alcaide del Castillo de Teba en Málaga. Sirvió a los reyes don Pedro I, el Cruel, y don Enrique II. Cuando el primero, mandó degollar a Alonso Fernández de Córdoba, señor de Montemayor, que era su cuñado, y a sus primos, Gonzalo y Diego Fernández de Córdoba, señores de Cañete y de Chillón, respectivamente, pasó al servicio de don Enrique de Trastamara, ayudándole a conquistar el trono de Castilla. Por esta causa, el rey Enrique le libró de pagar impuestos a la corona por su villa de Fernán-Núñez, que traía en dote su esposa, lo que confirmó después el Rey don Juan I el 10 de Septiembre de 1382, y además le concedió la facultad para fundar mayorazgo en su hijo mayor. Por dicha facultad, Diego Gutiérrez de los Ríos y su esposa fundaron mayorazgo del estado de Fernán-Núñez, con obligación de apellido y armas, el 31 de mayo de 1382, ante Pedro García y Guillén Gómez, escribano público de Córdoba. 

Juan I de Castilla
 Sin lugar a dudas este es uno de los principales acontecimientos para que surgiese nuestro pueblo. El otro fue la destrucción del poblado e iglesia de Abencalez en el mismo año de 1382. Cuando ocurrió tal tragedia don Diego se encontraba en Córdoba y a su vuelta se encontró con un panorama desolador en la antigua alquería tras ser arrasada por las tropas de Muhammed V de Granada, que tantas veces había sido enemigo de Enrique II.  En 1385, este señor suplicó al obispo de Córdoba, Juan Fernández Pantoja, que eligiese sitio para la construcción de la Iglesia Parroquial en su fortaleza de Fernán Núñez, por quedar despoblado Abencalez, lugar donde estaba la Iglesia y  pila bautismal. Admitió esta súplica el obispo y nombró a Francisco González Desa, Maestre Escuela de la Catedral de Córdoba y otros que fueron los que señalaron el sitio en el que hoy se conserva la Parroquia de Santa Marina de Aguas Santas, como consta en escritura pública del 13 de febrero de 1385.

Ubicación inicial y actual de la Parroquia de Santa Marina desde 1385
Falleció el 28 de Enero de 1405, gozando de una larga vida. En su testamento se mandó enterrar en su capilla del Corpus Christi, en la Mezquita-Catedral y que allí fuesen enterrados todos sus descendientes y su esposa doña Inés. Declaró su matrimonio y sus hijos, ratificando la fundación del mayorazgo que lleva el nombre de nuestro pueblo y  reconoció un hijo que nació antes de casarse, con María Rodríguez llamado Juan Gutiérrez de los Ríos.

jueves, 6 de enero de 2011

Diego Gutiérrez de los Ríos (I)

A pesar de lo que se podría pensar, Fernán Núñez de Témez no fue el primer señor de Fernán Núñez como tal. La creación de este título se lo debemos a su nieto que contraerían matrimonio con su prima: Aldonza López de Haro y Martín Alfonso de Córdoba (enlace donde la geneología queda más clara con esquemas)

Ambos decidieron dar a su hija Inés Alonso de Montemayor como dote para su matrimonio con Diego Gutiérrez de los Ríos y García de Aguayo la fortaleza de Fernán Núñez y  la aldea y torre de Abencalez, así como la torre de la Atalaya. Este matrimonio fundó, el 31 de mayo de 1382, un mayorazgo - especie de testamento por el cual solo el primogénito varón heredaba el título de señor de Fernán Núñez y Abencalez - coincidiendo en las fechas en las que Abencalez iba o había sido atacada y destruída por tropas del Reino  musulmán de Granada.

¿Quién era Diego Gutiérrez de los Ríos?
¿Cuál fue su linaje?


Diego Gutierrez de los Ríos y García de Aguayo, como solía ocurrir, también era pariente de su esposa doña Inés. Era descendiente de uno de los conquistadores de Córdoba, como su esposa, y además era biznieto de una hija del primer señor de Abencález, don Pedro Díaz de Haro. El primero de su genealogía es Fernando Gutiérrez de los Ríos, de ahí en adelante los historicistas no se ponen de acuerdo en donde comienzan sus orígenes, pero si consideran a este como el tronco del cual descienden todos los Gutiérrez de los Ríos que fueron señores de heredamientos en Córdoba y posteriormente condes y duques de Fernán Núñez.


Armas de los Gutiérrez de los Ríos

Entradas complementarias en este blog:
Diego Gutiérrez de los Ríos (II)
Diego Gutiérrez de los Ríos (III)

sábado, 18 de diciembre de 2010

Fernán Núñez de Témez (II)

Fernán Núñez de Témez se casó con la hija del Adalid Domingo Muñoz, otro de los grandes protagonistas en las conquistas de los territorios del reino de Jaén y de Córdoba en el siglo XIII.  Doña Leonor Muñoz, que así se llamaba, era conocida como doña Ora tuvo  hasta nueve hijos con Fernán Núñez de Témez. De estos, saldrían las principales casas de la nobleza española en los siglos siguientes: la Casa de Cabrera, la Casa de Aguayo, la Casa de Medinaceli, de Feria... y en todas ellas empiezan su genealogía por Fernán Núñez de Témez.

Los hijos de Fernán Núñez cambiaron su apellido Fernández de Témez, por el de Fernández de Córdoba, para hacer honor a los nuevos territorios recibidos por su padre de manos del rey Fernando.


Los que están en rojo son los que han estado vinculados a nuestro pueblo y entre paréntesis aparecen las casas nobiliarias que se formarán tras su matrimonio y sucesivas generaciones.

Primero, de manera directa, doña Constancia o Constanza Fernández de Córdoba que se casará con Lope Gutiérrez de Haro, hijo de Pedro Díaz de Haro, primer señor de Abencalez. Su padre, Fernán Núñez le entregará como dote  el castillo que ha creado en torno a la torre a la que puso su nombre y que se encuentra próxima al señorío de Abencalez.

El hermano mayor de Constancia, Alonso Fernández de Córdoba, será el principal sucesor de Fernán Núñez de Témez, recibiendo por ser el heredero mayor masculino la mayoría de sus posesiones. Su segundo hijo,  Martín Alfonso, devolverá a la familia la torre de Fernán Núñez, incluyendo la de Abencalez  por su matrimonio con la heredera de la Casa de Haro, su prima Aldonza.  Esto supone el fin de este linaje como señores de Fernán Núñez y Abencález. Martín Alfonso heredará la torre de la Atalaya y por proximidad, la unirá a la de Fernán Núñez y Abencález que heredará su hija Inés.



Doña Inés se casaría con el primer señor de nuestro pueblo perteneciente a la casa de los Gutiérrez de los Ríos, don Diego Gutiérrez de los Ríos, empezando así una nueva etapa de dominio alejada de los Fernández de Córdoba, donde se volverán a repetir matrimonios entre familiares para asegurarse que no salgan las posesiones de la familia nobiliaria. Ambos fundarán el mayorazgo para el primogénito del Señorío de Fernán Núñez, que incluye la torre de Abencalez y la Torre de la Atalaya y las tierras que las circundan.

sábado, 11 de diciembre de 2010

Fernán Núñez de Aza (o de Haza) - Parte segunda

Según el libro de la Casa de Cabrera en Córdoba, esta fue la sucesión de la posesión entregada a Fernán Núñez de Aza. Finalmente, tras una serie de ventas y herencias, acabó formando parte del mayorazgo que crearía doña Inés Alonso de Montemayor y su marido don Diego Gutiérrez de los Ríos para sus sucesores primogénitos.

También en este libro se recoge una posibilidad muy sorprendente. Según explica, algunos autores han identificado a Fernán Núñez de Haza como el auténtico conquistador de la torre de Fernán Núñez (torre del Palacio Ducal) y que por confusiones se le atribuyó a Fernán Núñez de Témez. No creo que este detalle se le pasase por alto a los anteriores cronistas del pueblo, y que fue descartado por carecer de importancia (no aparece en el libro Historia de la Villa de Fernán Núñez de Crespín Cuesta) Tampoco sería raro que realmente fuese Fernán Núñez de Aza conquistador de ambas torres (Atalaya y Fernán Núñez) y que después Fernando III las repartiera como quisiese, quedándose Fernán Núñez de Témez con la que hoy forma parte del palacio ducal y así tomando su nombre posteriormente.
Torre de Fernán Núñez de Témez
Restos de la Torre de la Atalaya

viernes, 17 de septiembre de 2010

La Batalla del Campo de la Verdad (IV)

Y a parte del recuerdo de las campanas de la catedral, como no, el linaje de los Gutiérrez de los Ríos, no olvidó tal hazaña. Además, Diego Gutiérrez de los Ríos y García de Aguayo, esposo de la hermana de don Alonso Fernández de Montemayor, y sexta señora de Fernán Núñez y Abencalez, doña Inés Alonso de Montemayor, se encontraba en el momento de la batalla en la ciudad, acompañado a su cuñado y participó de forma activa en la batalla. Don Diego fue el primero de los señores con el apellido de los Ríos, que nos acompañarán durante muchos siglos a sus sucesores y el fundador de lo que hoy conocemos como villa de Fernán Núñez, tras la destrucción de Abencalez unos veinte años después.


Para conmemorar tal hecho los Gutierrez de los Ríos contaban con este cuadro de aproximadamente 2,50 x 1,85 metros. Su autoría está en debate, y por un lado se discute si es una obra del maestro cordobés Antonio del Castillo o por otro, fueron llevados a cabo por un pintor de la corte madrileña. Actualmente ha sido restaurado por el Ayuntamiento de Fernán-Núñez gracias a la colaboración de la Asociación Cultural Los Ríos.
 

Con esta entrada termino de hablar sobre la batalla. Lógicamente estas cosas llevan su tiempo, organización y sobre todo, buenas fuentes, así que dejo esta para quien quiera leer más.