jueves, 29 de noviembre de 2012

La fortaleza-palacio de Fernán Núñez en tiempos del tercer conde (Introducción)

El castillo o fortaleza-palacio de Fernán Núñez está rodeado de enigmas y solo tenemos cuatro o cinco pistas sobre cómo pudo ser y sus épocas constructivas o de reparaciones.  Primero, en lugar de hacerlo hacia adelante, vamos a movernos atrás en el tiempo para conocer algo más de su historia y conocer qué edificios han ocupado este espacio, el más importante de la Villa de Fernán Núñez.


Ultima etapa: Palacio Condal - Ducal (1783- hoy)
Construído desde 1783 a 1787 por el sexto conde Carlos José Gutiérrez de los Ríos y hasta nuestros días. Es de la que más información tenemos, lógicamente.

Plaza de Armas de Fernán Núñez


Cuarta etapa: Fortaleza - Palacio (Incierto - 1755 a 1783) 
Probablemente no tengamos fecha de inicio porque se hizo a través de modificaciones de la antigua fortaleza medieval. Si consta el hecho que marcó su desaparición: fue incendiado y parcialmente destruído por el terremoto de Lisboa en 1755.  

Se tiene constancia documental de obras acontecidas en el mismo por parte del tercer conde Francisco Gutiérrez de los Ríos en su relación diaria de cartas.

Por desgracia podemos contemplar como era la plaza y su entorno en esa época pero no como era el palacio fortaleza en sí, aunque sí muchos de sus edificios auxiliares gracias al cuadro Procesión de la Virgen de Guadalupe. La vista del cuadro es desde las almenas del palacio-fortaleza, o bien desde uno de sus balcones o ventanales.

Cuadro de la Procesión de la Virgen de Guadalupe. La plaza en el siglo XVII
Pero aún hay una posibilidad de saber algo más sobre esta fortaleza:  en el testamento del tercer conde, adjunto a él, hay un inventario postmortem de todos los bienes muebles de los que disponía las principales estancias de dicha fortaleza-palacio. Al hacer nombramiento de los mismos, describe sus estancias.


 Tercera etapa: Castillo (a partir de 1236 - incierto) 
El castillo fue creado  en torno a la torre conquistada por Fernán Núñez de Témez a los árabes.
Es nombrado en algunos testamentos como el del  maestre escuela de la catedral de Córdoba, Lope Gutiérrez de los Ríos y Alfonso (otorgado el 24 de junio de 1441), segundón,  hermano del séptimo señor de Fernán Núñez donde deja 400 doblas para la construcción del castillo. Hay que tener en cuenta que aún existía el reino nazarí de Granada. Probablemente la conquista de este último fuese el inicio del final de una fortaleza con fines militares, dando paso a un lugar de recreo y vivienda de nobles.

Existía la figura de la dama de llaves o gobernanta del castillo. Una de ellas, María de Negrillo, natural de La Rambla tuvo hasta tres hijos con Alonso de los Ríos y Sotomayor, XIII señor de la villa, aunque estaba casado con una señora de la nobleza cordobesa, Aldonza de Angulo y Berrio.


Segunda etapa: Torre de Fernán Núñez. (siglo VIII - 1236)
Al ser una torre árabe es probable que se iniciase su construcción tras la llegada de los musulmanes a la península, desconociendo su año exacto de fabricación y sí se hizo sobre los restos de otra anterior.
Lo que está claro es que fue conquistado por los caballeros de Fernando III, y entregado a su conquistador, Fernán Núñez de Témez que le dió su nombre.

La parte en piedra es lo único que queda de la antigua torre. Caballerizas en la Plaza de Armas


Primera etapa: Torre romana (siglo I a.C.)
Según cuenta Crespín Cuesta, y con ello llegamos al inicio de la historia de este edificio, la torre de Fernán Núñez tiene su origen más allá de la época árabe. Tenemos que retroceder hasta la época del Imperio Romano. La relaciona con Casio Longino, gobernador de Hispania.


Con este repaso, intento relacionar cada edificio o construcción con sus fuentes y periodos históricos.  Sobre todo, en el caso de la cuarta etapa, y concretamente por el Inventario postmortem de los bienes muebles del tercer conde que es lo que voy a usar en la siguiente entrada para describir las principales habitaciones del palacio-fortaleza, hasta ahora desconocido, al menos para el que escribe estas lineas.

Gracias al inventario podemos darnos un pequeño paseo por sus aposentos y conocer cómo eran las habitaciones y la decoración de uno de los nobles españoles más importantes del siglo XVII.


 · Información editada procedente de:
- Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta. 1994.

· Enlaces relacionados:
Introducción sobre Francisco Gutiérrez de los Ríos y Córdoba, tercer conde de Fernán Núñez.
Breve biografía de Francisco Gutiérrez de los Ríos
Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (I)
Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (II)
Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (III)
Las cartas del tercer conde de Fernán Núñez
Los cuadros del tercer conde
La fortaleza-palacio de Fernán Núñez en tiempos del tercer conde
Francisco Gutiérrez de los Ríos y el convento de la Concepción de Córdoba
El entierro del tercer conde de Fernán Núñez
Descendencia y muerte del tercer conde de Fernán Núñez
Francisco Gutiérrez de los Ríos en Fernán Núñez y Córdoba 

miércoles, 24 de octubre de 2012

Las lápidas de la torre de la Iglesia de Santa Marina


Es típico hablar de la fachada de Santa Marina como una parte austera de la iglesia. En parte beneficia a su interior por sorprender al visitante por el contraste, pero lo cierto es que su exterior conserva elementos que pasan desapercibidos, con muchos años de historia que merece la pena recordar y rescatar, en especial sus tres lápidas que se sitúan en forma de cruz.

Consta de dos lápidas de color rojizo  a modo de brazos y son las que en peor estado se encuentran y por fechas sabemos que son las de mayor antigüedad. Probablemente estuviesen colocadas de otra forma en la torre o incluso en otra parte de la iglesia, hasta que a finales del siglo XVIII fueron cambiadas formando esta cruz que hoy podemos contemplar. La prueba de ello es las múltiples fracturas que presenta una de ellas.

¿Qué cuentan dichas lápidas?
¿Quiénes las pusieron ahí?
¿Por qué motivo?

Pues para responder de forma rápida, las lápidas fueron puestas por Francisco Gutiérrez de los Ríos, tercer conde  y por su nieto Carlos José Gutiérrez de los Ríos, sexto conde.  Estas lápidas se encontraban para recordar los siguientes hechos:



1. La devoción que la Casa Condal tenía hacia la Virgen de Guadalupe como su protectora desde primeros del siglo XVI.

2. La fundación de una obra pía o de caridad para el casamiento de las jóvenes huérfanas o viudas de Fernán Núñez el quince de enero de 1692. Esta obra se hacía en honor de la Virgen de Guadalupe.

3. La refundación de la obra pía en 1784 tras problemas de herencias en la casa condal que hicieron bloquear dicha obra de caridad desde 1721.

1ª Lápida

Esta lápida colocada en Marzo de 1717 por el tercer conde cuenta la historia del patronazgo de la Virgen de Guadalupe como protectora de la Casa de Fernán Núñez. Don Alonso Gutiérrez de los Ríos y doña Beatriz Carrillo (hija de los señores de Montemayor) contrayeron matrimonio con tan solo diez años ambos. Tras varios años sin descendencia, decidieron peregrinar hasta el monasterio cacereño de Guadalupe y al poco tiempo llegó su primer hijo Fernando Gutiérrez de los Ríos y Carrillo. Don Alonso y doña Beatriz trajeron una réplica a Fernán Núñez de la Virgen extremeña y crearon un fiesta anual que se celebraba el ocho de septiembre con gran solemnidad y que debía ser mantenida por todos los sucesores de la casa señorial así como el envío de cirios hasta el monasterio de Guadalupe para que alumbrase a la Virgen durante las fiestas más importantes. Su primogénito no continuó con dicha devoción aunque veremos como otros sucesores si que la continuaron siglos después.

Cuadro que recuerda la traída de la imagen de la Virgen de Guadalupe a la Villa
El tercer conde aprovecha para dejar claro que la Iglesia Parroquial de Santa Marina es del Patronazgo de los Gutiérrez de los Ríos, y que su familia tiene enlaces con la casa real de España, para lo que menciona que su sexta abuela era prima segunda del rey Fernando V el Católico, datos relevantes para la obtención de otros títulos como el de duque o la Grandeza de España, ambos obtenidos más tarde por sus sucesores.

Transcribo su texto:
El excmo. Sr. Conde D. Francisco de los Ríos hizo poner esta lápida a primeros del mes de Marzo de 1717 en memoria de sus sextos abuelos D. Alonso de los Ríos y Córdoba y Dª Beatriz Carrillo de Córdoba sobrina legítima hija de prima segunda del S. Rey Fernando el Católico que fueron décimos señores de esta Villa desde D. Fernán Núñez de Témez cuyos sucesores [parte ilegible] fortalecieron y fundaron esta Iglesia Parroquial de Santa Marina aquella que llaman de Aguas Santas en Galicia y los sobredichos D. Alonso y Beatriz trajeron  del Real Convento de Guadalupe la Santa Imagen de aquella advocación que colocaron en el altar mayor tomándola por patrona suya y de sus sucesores en su Estado fundando una fiesta perpetua [parte ilegible] el 8 de septiembre en cada año y [parte ilegible] solemnidad que la del Convento con diferentes bienes de qeu consta por el testamento de los Sres que para en el Archivo de esta Casa y esto referido también en el de esta Iglesia y atribuyéndole no haber tenido sucesión el hijo de los Refereridos Sres. al no haber cumplido con [parte ilegible] dispusieron en la que sea continuado por los demás sucesores de esta Casa, como dicho Conde D. Francisco como se espera que continuara siempre en adelante sobre [parte ilegible] a todos los Prelados eclesiásticos a que pertenezca y seglares [parte ilegible] por esta lápida nunca podrá suponer que falte [parte ilegible].

2ª Lápida


 El tercer conde usa uno de los símbolos de la Casa, la Virgen de Guadalupe para  fundar una obra caritativa. En primer lugar, continúa con el cambio de la fecha de la festividad de la Virgen de Guadalupe al cinco de marzo, fecha en la que el nació. Su madre la segunda condesa Ana Antonia Gutiérrez de los Ríos manda cambiar la fecha de la fiesta de Guadalupe del ocho de septiembre al  cinco de marzo, para celebrar  y dar gracias por haber dado un hijo heredero después de dos generaciones de mujeres, hijas únicas, en esta Casa de Fernán Núñez (la segunda condesa Ana Antonia y su madre, Aldonza Gutiérrez de los Ríos que no llegó a ser condesa por fallecer antes de que su padre, el primer conde Alonso Estacio Gutiérrez de los Ríos) La segunda condesa profesaba gran devoción por la Virgen de Guadalupe: quiso darle una capilla dejando para ello quinientos ducados y que uno de sus vestidos de gala se emplease para hacer un manto.

Volviendo a la obra caritativa, consistía en la dotación de mujeres pobres de la villa que se debían de casar el día de dicha festividad, el cinco de marzo. El propio conde relata en las escrituras de su fundación que se hacía para: "muestra de mi benevolencia a la fidelidad y amor que yo y mis predecesores habemos experimentado en nuestros vasallos de la Villa de Fernán Núñez desde la conquista de aquel reino y población de cristianos que allí hicimos"

Estas escrituras también dejan claramente como se repartirían las rentas destinadas para la celebración: una parte se usa para pagar los gastos propios de la fiesta (gastos en la iglesia de Santa Marina), otra parte en el Convento de San Francisco de Córdoba (donde se diría un sermón por dicha fiesta) y otra parte para limosna. El restante se convertiría en tantas dotes como doncellas o viudas pobres de solemnidad hubieran. Por pobre de solemnidad se entiende las que no tienen bienes raíces ninguno y vivían solo de su trabajo. El orden para recibir la dote era el siguiente:
1. Huérfanas de padre y madre
2. Huérfanas solo de padre
3. Huérfanas solo de madre
4. Pobres que tengan padre y madre y de entre ellas las de mayor edad.
5. Viudas

Y para todas ellas, la condición era ser hijas de vecinos naturales de la villa o que por lo menos tuvieran vencindad en ella de diez años antes de la elección. Eran elegidas antes de año nuevo y se casaban, como hemos dicho el cinco de marzo.

Transcribo su texto:
 El excelentísimo Señor Conde Don Francisco fundó una obra pía [ilegible] en Madrid a los 13 días de Enero de 1692 ante Andrés de Catalañazor escribano (ssno) de S.M. (su majestad) para casar huerfanas con preferencia las de P (padre) y M(madre) en su falta las de M y en ella las de P(padre), Vas (viudas) de esta Villa situada [ilegible] en censos perpetuos de plata sobre posesiones libres propias de su Excelencia y clausula de que se le [ilegible] fundación en cada año el día 5 de marzo que es el de su Nacimiento y se den personalmente en esta Iglesia Parroquial las dotes a los casados en aquel día y otras condiciones que con en aquel y [ilegible] cuyas copias auténticas están protocoladas en la [ilegible] de escribano y del Archivo del Cabildo de esta Villa y Correduria de su excelencia que encarga la conciencia a los Vicarios y curas de esta Parroquia donde está fundada esta obra pía cuiden celen y soliciten el puntual cumplimiento de ello como hasta el presente se ha cumplido y que si así no lo hiciesen incumplan en indignación divina y den estrechas cuenta a Dios de su omisión y perjuicio de sus feligreses asi mismo [ilegible] cuales persona eclesiástica o seglar que no diere cuenta en los Tribunales superiores pues para que conste a todos esta lapida se ha puesto.
Y también añadió a los 14 días del mes de Enero de 1698 ante Luis de Mesa escribano público y del Cabildo de esta Villa [ilegible] para el aniversarioo que se hace y ha de hacerse en esta Iglesia siempre el día siguiente el de la oración de los difuntos por los señores fundadores de ella y de esta Villa y sus sucesores y criados perpetuamente en las partes arriba expresadas pertenecientes señalando el [ilegible] que en Córdoba tiene su Casa.
Lápida 3

La fundación, a la muerte del tercer conde, quedó sin uso por falta de bienes.  Su hijo don Pedro Gutiérrez de los Ríos, cuarto conde, quiso reestablecerla y para ello dejó la mitad de sus bienes libres. Falleció en 1934 pero su mujer, Ana Francisca de los Ríos y Alsacia,  le sobrevivió hasta 1752, siendo la poseedora de dichos bienes. El sexto conde, era sobrino de don Pedro (don Pedro y doña Ana Francisca no tuvieron hijos y heredó el título primero su hermano menor, el quinto conde José Diego Gutiérrez de los Ríos y le siguió el hijo de este Carlos José Gutiérrez de los Ríos) y se encargó de embargar los bienes de su tía una vez difunta, así como de resolver cuestiones que aún estaban pendientes del testamento de su abuelo, el tercer conde, como pagos a sus criados que su hijo Pedro, cuarto conde se negó a realizar.

Una vez todo resuelto en 1784 se reestableció la fundación con una dote de 2206 reales y para celebrar este hecho el sexto conde invitó a los casados que se habían beneficiado de la obra pía a una merienda en el jardín del palacio.

Jardines del Palacio

Carlos José Gutiérrez de los Ríos mandó colocar una nueva lápida en la fachada principal de la Iglesia de Santa Marina que guardaría la memoria de la caridad de su abuelo y la suya propia como continuador de su iniciativa.

Transcribo su texto:

Ha de saberse que aunque la caridad y el amor que el Conde Don Francisco profesó siempre a sus vasallos le hizo mandar en su testamento la obra pía de la dote que expresa esta lápida inmediata no pudo tener efecto por falta de caudales. El conde don Pedro su hijo mandó agregar a ella la mitad del valor de los bienes líquidos que resultasen después de sus días y en 1772 se liquidaron 34239 reales y 11 maravedíes. El conde don Carlos su sobrino, nombrado Patrono, como señor del Estado se hizo cargo de esta suma desde el año de 1766 había dado por sí una dote anual de 600 reales y desde el de 72 lo aumentó hasta 1633 reales incluyendo esta los 834 correspondientes al rédito de la mitad del capital de los 34239 reales y 11 maravedíes del Conde Don Pedro. Últimamente en 22 de mayo de 1784 formalizó esta fundación y la dotó a perpetuidad completando una dote anual de 2206 reales. Como consta en la escritura de la fundación otorgada ante Alonso Espinosa en dicho día con lo que a los 63 años del fallecimiento del Conde Don Francisco su abuelo, primer móvil de este pensamiento al cuarto poseedor de sus bienes se vió verificada esta piadosa memoria debida a aquel magnánimo, caritativo y discreto padre de su pueblo que como tal hay que encomendarle siempre a Dios. Sirva este ejemplo a la posteridad y no arrepentirse nunca de extender las ideas caritativas y patrióticas más allá de lo que alcancen sus medios, Dios se los dará algún día a sus sucesores para ponerlos en obras sin apropiarse en mérito que tuvieron los primeros que las crearon, publicaron y promovieron para mucha honra y gloria y bien de la patria.

Ha sido esta una entrada larga que quizás sea un poco áspera de leer, pero he considerado que valía la pena conocer la historia de estas lápidas que son las guardianas de muchos entresijos históricos entre los condes de nuestro pueblo y mujeres que vieron en estas ayudas una oportunidad de tener una vida mejor, puesto que por simplemente ser mujeres y pobres, no podían casarse por no poder aportar ninguna dote al matrimonio.
 


 · Información editada procedente de:
- Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta. 1994.
- El tercer conde de Fernán Núñez (1644 - 1721): Corte, parentesco y memoria familiar. Carolina Brutrach. Florencia. 2009.

miércoles, 17 de octubre de 2012

El entierro del tercer conde de Fernán Núñez

En Fernán Núñez, el siete de abril de 1717, el tercer conde Francisco Gutiérrez de los Ríos y Córdoba realiza su testamento, redactado por el escribano Alonso de Espinosa, donde el conde ordena que cuando fallezca su cuerpo sea embalsamado y vestido con el traje de la Orden de Alcántara a la que pertenecía, y fuese sepultado en el panteón familiar que el mismo había proyectado construir en la Iglesia Parroquial de Santa Marina de Aguas Santas de la villa de Fernán Núñez, cuyas obras aún no habían concluído. 

Busto del tercer conde en el Ayuntamiento de Fernán Núñez
Aclara que su corazón y sus entrañas se debían de poner en una caja de plomo y entregarse a la abadesa del Convento de La Concepción, bajo en patronazgo de la casa condal, en Córdoba, donde se debían de depositar en la tumba de Beatriz Carrillo, décima señora de Fernán Núñez que mandó enterrarse en el coro de la iglesia de dicho convento. 

La Calle Concepción con la portada del Convento homónimo. Gracias a Paco Muñoz
La abadesa era Inés Gutiérrez de los Ríos y Córdoba, hermana del tercer conde, que explicaba esta decisión por el amor que al convento y a sus tres hemanas monjas en el mismo.

Parece ser que este extraño ritual era muy frecuente en la Edad Media. En España, por ejemplo, se encuentra el corazón  y las entrañas de Alfonso X en la Catedral de Murcia, mientras que su cuerpo descansa en la catedral de Sevilla. 

Corazón en el escudo de la ciudad de Murcia que me llevó a conocer la historia de Alfonso X

Y según la copia del testamento, ubicado en el Archivo Histórico Provincial de Córdoba, transcribo lo que testó don Francisco Gutiérrez de los Ríos:

...En cualquier parte que me halle mi cuerpo sea armado según los establecimientos de mi orden de Alcántara y se embalsame y componga en la mejor forma posible para ser puesto en el entierro de los Señores de mi Casa, en la Capilla Mayor de la Iglesia Parroquial desta Villa fundación y patronato nuestro, y que si, lo que Dios no quiera, muriese yo antes de haberse perfeccionado la nueva capilla mayor y bóveda cuya fábrica tengo muy adelantada y que encargo en reverencia de Dios y memoria mía y entre tanto se rompan los tabiques del arco de la capilla de San Andrés donde está depositado el cuerpo de mi mujer y junto con la caja de esta se pongan, hasta que sean trasladados [a la cripta de la Capilla Mayor] con separación de los huesos de los otros señores, mis predecesores que allí se han ido depositando, en la bóveda que comprende toda la Capilla Mayor. Y así mismo, mando que mis entrañas puestas en una caja de plomo soldado se lleven a la ciudad de Córdoba, suplicando a mi Señora la Abadesa que es o fuese y demás Señoras religiosas del Convento de la Concepción, Patronazgo nuestro, que las ponga en el sepulcro de la Señora Doña Beatriz Carrillo de Córdoba, mi sexta abuela que está en el coro de aquel convento por el amor que yo siempre he tenido y tengo a mi hermana, mi Señora Doña Ignes (Inés), Abadesa que ha sido y es en aquel Santo Convento, encargando juntamente sobre sus consciencias a mis sucesiones estamentarios el ahorro de gastos de vanidades y pompas funerales...

Como ya escribí en otras entradas (enlace), el tercer conde hizo varias reformas en el Convento de la Concepción y un año después de redactar este testamento hizo una revisión del Patronato de la Casa de los Fernán Núñez sobre el mismo, que dió muchas ventajas a la comunidad de religiosas donde vivían mujeres de su familia: sus hermanas Inés, que era la abadesa, Ana, Isabel y Antonia y su hija natural, que no legítima, Francisca de los Ríos. Quizás todos estos vínculos le llevaron a tomar la decisión de disgregar su cuerpo, mandando su corazón a dicho convento.

Finalmente falleció siete años después,  el 21 de abril de 1721 en Fernán Núñez y no se pudo enterrar en las obras del panteón que cita puesto que no estaban terminadas. Es más, la construcción de la nueva cripta afectó a los cimientos de la primitiva iglesia iniciada en 1385, teniéndose que derribar toda la iglesia en 1724 con licencia del Obispo de Córdoba. 

El cuarto conde, don Pedro visita las obras tras la muerte de su padre y se encuentra la iglesia en alberca (es decir solo con las paredes, sin el techo por no haberse terminado)  destinando 45000 reales para que se cerrase la bóveda del panteón de sus antepasados y se cubriese la iglesia. 

Techos de la parroquia de Santa Marina de Aguas Santas de Fernán Núñez. Salvador López
 Gracias a un informe del VI conde, su nieto, Carlos José Gutiérrez de los Ríos, se sabe que finalmente estuvo enterrado en la cripta junto a sus antepasados y su mujer. En cambio, no he encontrado nada a cerca  de que realmente se enviasen sus entrañas al Convento de la Concepción, pero quién sabe, siempre hay muchos documentos que se escapan a nuestro conocimiento y quizás en un futuro nos topemos con alguna noticia sobre ello.



 · Información editada procedente de:
-Testamento de Don Francisco Gutiérrez de los Ríos, III Conde de Fernán Núñez. ARCHIVO HISTÓRICO PROVINCIAL DE CÓRDOBA. 
- El tercer conde de Fernán Núñez (1644 - 1721): Corte, parentesco y memoria familiar. Carolina Brutrach. Florencia. 2009.


· Enlaces relacionados:
Introducción sobre Francisco Gutiérrez de los Ríos y Córdoba, tercer conde de Fernán Núñez.
Breve biografía de Francisco Gutiérrez de los Ríos
Francisco de los Ríos y Carlos II
Fernán Núñez y la Batalla de Cádiz (1702)
Francisco Gutiérrez de los Ríos y la Guerra de Sucesión Española.
Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (I)
Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (II)
Las reformas de Francisco de los Ríos en Fernán Núñez (III)
Las cartas del tercer conde de Fernán Núñez
El Hombre Práctico
Catálogo historial genealógico de la casa de Fernán Núñez de Luis de Salazar y Castro (I)
Catálogo historial genealógico de la casa de Fernán Núñez de Luis de Salazar y Castro (II)
El reparto de Valdeconejos
Las Dieciséis Huertas de Fernán Núñez
La Cruz de los Desamparados (I)
La Cruz de los Desamparados (II)
Los cuadros del tercer conde
La fortaleza-palacio de Fernán Núñez en tiempos del tercer conde (Introducción)
La fortaleza-palacio de Fernán Núñez en tiempos del tercer conde
Francisco Gutiérrez de los Ríos y el convento de la Concepción de Córdoba
Descendencia y muerte del tercer conde de Fernán Núñez
Francisco Gutiérrez de los Ríos en Fernán Núñez y Córdoba 

viernes, 28 de septiembre de 2012

El Panteón de los Fernán Núñez en La Alameda de Osuna

Los Fernán Núñez tienen enterramiento en muchos lugares: la Mezquita, en el desaparecido Convento de La Concepción, en la Parroquia de San Juan de los Caballeros de Córdoba, por supuesto en la Iglesia Parroquial de Santa Marina de Aguas Santas de Fernán Núñez, en la Iglesia de San Andrés de Madrid. Además de  un espacio que nunca fue usado, reservado en el Cementerio Municipal de Fernán Núñez, que contaba con un increíble proyecto que nunca se llevó a cabo.

Este último panteón fue construído al lado del Castillo de La Alameda de Osuna, en dicho barrio madrileño.

Quizás el detonante para la construcción de este panteón en Madrid fuese la muerte de Isabel Falcó y Osorio, hija de los terceros duques de Fernán Núñez, María Pilar Osorio Gutiérrez de los Ríos y Manuel Falcó d'Adda, ocurrida en Málaga el ocho de mayo de 1875, con diecisiete años.

Lienzo de la tercera duquesa, Pilar Osorio de los Ríos
Los Fernán Núñez ostentan entre otros títulos, el señorío de Alhaurín de la Torre y el condado de Frigiliana, y pasaban largas temporadas en Málaga. Por su amistad con los Marqueses de Larios, es enterrada temporalmente en el mausoleo de Enrique Crooke y Emilia Larios, en el cementerio de San Miguel de la capital malagueña.
Panteón de los Crooke en el Cementerio de San Miguel de Málaga

La tercera duquesa decide erigir un mausoleo para acoger los restos de su hija y encarga el proyecto a Francisco de Cubas y González, marqués de Cubas, construyéndose en 1879.

Proyecto del Marqués de Cubas

 El conjunto fue bendecido en noviembre de 1883, y posteriormente, se trasladó el cadáver de Isabel Falcó en abril de 1884, situándolo en el segundo mausoleo de la epístola (lado derecho mirando hacia el altar) realizado en mármol blanco, adornado con una corona esculpida de flores y cintas, dispuesta en la tapa del sarcófago.

Ilustración del Panteón de 1890. Revista de La Ilustración Española y Americana

Posteriormente fueron enterrados su padre (1892) y su madre la duquesa (1921) y el resto de duques de Fernán Núñez. Hoy día se encuentra en uso y en buen estado de conservación.
Se trata de una capilla con una planta rectangular, sobre la que se levanta una bóveda de crucería, cubierta exteriormente por un tejado a dos aguas, dividida en tres tramos a los que se suma otro que hace las veces de sacristía, situado tras el altar mayor. En este último se dipone una escalera por la que se tiene acceso a la cripta, ubicada bajo la nave, que, asimismo, está dividida en tres tramos de bóveda rebajada. Del estilo sobrio del interior destacan los cuatro grandes mausoleos, dispuestos dos a cada lado de la nave bajo los huecos de los arcos ojivales de la bóveda, obra del escultor Elías Martín Riesco (1839-1910) que trabajaría en otras ocasiones para los duques.

Fachada hacia Avda. de Logroño o delantera

Lateral izquierdo

Lateral derecho, desde el Castillo de La Alameda

Parte trasera
  Sobre el arco apuntado de la entrada, que señala su inconfundible estilo neogótigo, se sitúan el escudo ducal, una espadaña con campana y una pequeña cruz como únicos ornamentos exteriores.

Espadaña y escudo nobiliario

Detalle del escudo de los Falcó Osorio Gutiérrez de los Ríos
El conjunto está rodeado por un sencillo muro de ladrillo y piedra obtenida del cercano castillo.
Para acceder a el hay que desplazarse hasta el Barrio de la Alameda de Osuna (línea 5, color verde del Metro, última parada) estando situado en lo alto de un altozano a pocos metros de la parada, junto al castillo de La Alameda.


 · Información editada procedente de:
 
 

martes, 25 de septiembre de 2012

El Castillo de La Alameda de Osuna

En esta ocasión nos vamos hasta el barrio madrileño de la Alameda de Osuna (línea 5, color verde del Metro) integrado en el distrito de Barajas. En este barrio se ubican una serie de monumentos en el llamado Eje Histórico - Cultural de la Alameda de Osuna, un proyecto del Ayuntamiento de Madrid que se puso en marcha para dar a conocer los monumentos de una zona muy desconocida no solo para los turistas de fuera, sino para los habitantes de Madrid.

En rojo, el distrito de Barajas que engloba al Barrio de La Alameda
 Existen cientos de páginas, que os dejo en el pie de página, con mucha más información del castillo y sus alrededores. Paso  así centrarme en la parte que más nos interesa.


¿Qué tiene que ver La Alameda de Osuna con Fernán Núñez?

Todo se inicia en el siglo XVII cuando el tercer conde Francisco Gutiérrez de los Ríos y Córdoba se casa en 1676 con la hija del conde de Barajas, Catalina Zapata de Mendoza y Silva. El condado de Barajas y el marquesado de La Alameda (posteriormente  llamada de Osuna), eran una misma dote que ostentaba dicha casa de los Zapata, casa nobiliaria de gran influencia en la corte. 

Escudo nobiliario de los Zapata


El título del condado de Barajas, y el marquesado de la Alameda pasó a manos del sexto conde, Carlos José Gutiérrez de los Ríos y Rohan en 1785, debido a que la última condesa de Barajas murió sin descendencia. El título del condado de Barajas se añadió al resto de títulos que formaban el condado de Fernán Núñez, posteriormente ducado, y por ello, ambas villas y sus tierras pasaron a manos de los Fernán Núñez, exceptuando una pequeña parte que fue vendida con anterioridad a la casa de Osuna.

Ya desde el siglo XVII después de dicha unión matrimonial con la hija del tercer conde de Barajas, se incluía en el escudo condal de los Gutiérrez de los Ríos y por ende, de la Casa de Fernán Núñez, un cuartel con las armas de los Zapata.

Escudo condal situado en el Mesón del Duque
 Existe un cuadro no identificado en el Palacio de Fernán Núñez que data precisamente de 1785 y que fue pintado en Lisboa. Quizás el sexto conde decide materializar su nueva posesión y que aparezca junto con el resto de cuadros que reflejan las propiedades de la casa condal en la galería del palacio fernannuñense y por eso lo encargó en Lisboa, donde este se encontraba como embajador en ese año de 1785.

Posible cuadro de La Alameda de Osuna. Palacio Ducal de Fernán Núñez


El nombre: 
¿La Alameda de Osuna o La Alameda de Fernán Núñez?

El nombre del barrio tiene su explicación por la abundancia de álamos que había en la zona, hoy no tan frecuentes, pero si es un barrio que cuenta con grandes y espaciosas avenidas pobladas de árboles.

El apellido de Osuna se lo debe a otra casa nobiliaria, a pesar de no ser quien ostenta el señorío de la aldea de La Alameda, si no que fueron los Barajas y posteriormente los Fernán Núñez, primero señores y luego, marqueses de La Alameda.

Bajo mi opinión, no se le dá el apellido de de Barajas por los pocos kilómetros que separaba este núcleo urbano del de Barajas y no se iba a repetir el nombre de La Alameda de Barajas, de modo que la aldea pareciese una adhesión al pueblo de Barajas, cosa imposible ya que son dos señoríos independientes.

Quizás tampoco se le llamó La Alameda de Fernán Núñez porque Pedro Téllez Girón, noveno duque de Osuna,  entra en la historia de La Alameda en 1783 al comprar una serie de terrenos y casas situados a poca distancia del castillo, dos años previos a la llegada de los Fernán Núñez como herederos de dicho condado y señorío. Los Osuna construyeron el famoso palacio de El Capricho, el otro gran atractivo turístico de este barrio. Mientras la posesión de los Fernán Núñez en la Alameda era unas tierras de labor que rodeaban las ruínas de un castillo del siglo XIV, los Osuna construyeron un magnífico palacio con un jardín espectacular conocido por toda la corte madrileña, convirtiéndose así en los vecinos más ilustres del barrio, que terminaron por darle su apellido. Para la construcción de dicho palacio se usaron los restos del castillo de la Alameda.

Pórtico del palacete de El Capricho. Alameda de Osuna (Madrid)
Los duques de Osuna, por Goya


El Castillo en manos de los Fernán Núñez

Parece ser que la  tercera duquesa de Fernán Núñez, Mª Pilar Osorio Gutiérrez de los Ríos, quizás por competir con la fastuosidad del palacete de verano y los jardines de los duques de Osuna decidió ponerse manos a la obra y comenzar una restauración del Castillo de La Alameda para convertirlo en otra suntuosa residencia de verano. El nuevo palacete pretendía integrar los restos del castillo.

Así se demuestra con los planos y bocetos que se mandaron encargar en 1856 por la duquesa. El proyecto nunca se llevó a cabo.

Plano


Alzado

Finalmente, con gran parte de los restos del castillo se construyó un panteón adosado en 1898 que hoy día es el lugar de enterramiento de la casa nobiliaria.

En un primer plano los restos del castillo y al fondo, entre los pinos el panteón ducal

Para terminar dejo algunas fotos de mi visita al Castillo de la Alameda. Su puesta en valor contó con un trabajo arqueológico magnífico, que adjunto al final, y os animo a leer porque es impresionante como relata el paso del tiempo por el mismo desde la época del bronce hasta la reciente Guerra Civil.
 

Entrada
Vistas desde la casa del guarda
Foso y panteón de los Fernán Núñez al fondo

Panteón de los Fernán Núñez

Búnker de la Guerra Civil

Otra vista del foso

Lienzo de muralla del patio

Muros del patio que contenían estancias.

Detalle de una ventana abierta al exterior, cuando pasó de castillo a palacio.


  


miércoles, 12 de septiembre de 2012

El Palacio de Fernán Núñez en Madrid

La segunda duquesa de Fernán Núñez, María Francisca de Asís Gutiérrez de los Ríos y Vicente de Solis, se casó con el conde de Cervellón, Felipe Osorio de la Cueva, séptimo conde del Cervellón.

En la calle de Santa Isabel, en el número 44, próxima a la estación de Atocha, adyacente al Convento de Santa Isabel se inició la construcción de este palacio en torno a 1790, por los condes de Cervellón y probablemente sobre unas casas heredadas por la madre del conde, que cedió más tarde dar a su hijo para su uso como residencia madrileña.

El ya, segundo conde consorte de Fernán Núñez decide remodelar y culminar aquellas obras de finales del siglo XIX para convertir este edificio en una de las obras más sobresalientes del Madrid de aquella época, sobre todo en lo que respecta a su interior.

Esquina del Palacio (calle Santa Isabel con calle de San Cosme y San Damián)

El primer arquitecto que trazó la fachada de un palacio neoclásico fue Antonio López Aguado y años más tarde, su hijo Martín se encargaría de remodelar y crear nuevos salones de estilo romántico en su interior. 

Esto dió lugar a una serie de salones y espacios impresionantes como los siguientes:

Salón Rosa
Salón Amarillo
Salón Isabelino
Comedor principal


Heráldica de los duques de Fernán Nuñez en el comedor principal
El Salón de Baile
Templete para los músicos en el Salón de Baile
Detalle de las lámparas del Salón de Baile


En este último salón era donde se celebraban las grandes fiestas donde se reunía toda la aristocracia madrileña, incluyendo a monarcas con la ya citada Isabel II.

Aparte posee una zona ajardinada y diversos patios, así como una logia o espacio acristalado a modo de invernadero y también túneles que fueron utilizados como bodega y que, según cuenta la leyenda, llevan al Convento de los Jerónimos.

En el estallido de la Guerra Civil, la familia de los duques no estaba en la residencia. Fue tomada por la CNT y las Juventudes Socialistas Unificadas para convertirla en espacio de debate. Los Fernán Núñez huyeron a Londres y no regresaron hasta mucho después.

Fotografía de la Guerra Civil con las Juventudes Socialistas
 Tras su vuelta, Mercedes Anchorena y Uriburu, quinta duquesa viuda de Fernán Núñez, vendió por 1,25 millones de pesetas el palacio a Carlos Botín de Polanco, presidente de la Compañía Nacional de Ferrocarriles del Oeste de España y Red de Andaluces. El Instituto Nacional de Industria absorbió al anterior. 

Desde 1985 es la Sede de la Fundación de los Ferrocarriles Españoles, siendo propiedad de ADIF.
En el se han rodado muchas películas y series de televisión y se usa para ciertos eventos de renombre de la capital.

 Tras una serie de rehabilitaciones a principios de este siglo, se puede visitar con cita previa por correo electrónico (palacio@ffe.es) o por teléfono (911511002) Suele costar unos cinco euros la visita, excepto si se acude en determinadas ocasiones como la Noche Blanca u otra eventualidad donde lo encontremos de Puertas Abiertas. Una parte de la Planta Baja, suele encontrarse siempre abierta al visitante porque suele usarse para exposiciones temporales de Renfe.

Detalle de los cristales de las puertas de la entrada con el emblema de la casa ducal
He aquí otro ejemplo de como el nombre de Fernán Núñez se encontraba siempre presente durante el siglo XIX y XX por la capital de Madrid.

 · Información editada procedente de:

- Fundación de los Ferrocarriles Españoles
- Artículo de Madrid Diario
- Blog de Manuel Blas