lunes, 21 de marzo de 2011

El cuadro de la procesión de la Virgen de Guadalupe (I)

Como decíamos en la anterior entrada, la devoción por la Casa de Fernán Núñez a esta virgen extremeña, está confirmada por un cuadro que pertenece a la colección de cuadros que son parte del Palacio Ducal y cuya ejecución fue mandada probablemente por el III Conde don Francisco Gutiérrez de los Ríos, junto con otros cuadros que recordaban hazañas y hechos extraordinarios de sus antepasados como el Socorro a Castro del Río o La Batalla del Campo de la Verdad.

La escena que describe el cuadro es la solemne procesión que se hizo para trasladar la imagen de la Virgen de Guadalupe hasta la Iglesia de Santa Marina en 1525 tras la peregrinación años atrás al Monasterio cacereño de los señores de Fernán Núñez como promesa para obtener un heredero, súplica que se cumplió al poco tiempo después cuando doña Beatriz quedó embarazada de su primogénito.

Cuadro ubicado en el ayuntamiento
En la imagen vemos una vista de Fernán Núñez desde la actual fachada del Palacio, que  antes de 1783, sería el Castillo. Es dificil realizar ampliaciones porque es un oleo y por ubicarse en una zona muy iluminada del ayuntamiento me resulta difícil conseguir buenas fotografías, así que lo mejor es que quien quiera verlo con detalle se desplace hasta el ayuntamiento. Contemplamos la Plaza Armas y los edificios que la componían destacando las Casas Capitulares en su lado derecho y las caballerizas y un palacio a la izquierda, así como pabellones militares. Al frente una calle llevaba hasta la antigua iglesia de Santa Marina. Para explicarlo lo vamos a dividir en cuatro partes.

Esquema de la composición del cuadro

A) Lado izquierdo:
En el podemos ver un despliegue militar, seña de identidad de esta Casa durante la Edad Media. El cuadro da muestra de la importancia que tenían las huestes de los señores de esta casa nobiliaria en las guerras y conflictos del reino de España. Se ve un cuerpo de caballería formado por unos veinte jinetes, alineados, observando el evento, así como un  gran cuerpo de infantería, completamente armado con lanzas y otras armas que observa también la solemne procesión. Quedan ambos grupos, enmarcados por muros almenados y por los pabellones militares, en color rojo, pertenecientes al castillo. Cierra el ángulo una puerta  almenada de acceso al recinto, que está en la esquina de la izquierda, la cual da a un jardín con una fuente y otros ventanales que formarían parte de la zona de recreo del palacio o palacete que está en color violeta en el esquema.

Detalle del lado izquierdo
B) Parte central:
Es la procesión en sí (imagen de la Virgen en rosa en el esquema), acompañada por un séquito de personajes de tipo religioso que portan cirios y algún estandarte (en color verde) La procesión parte de la esquina inferior derecha quizás porque la imagen había llegado a la plaza por la Puerta de la Villa, acceso normal a nuestro pueblo en la época, o porque salía del castillo, por alguna puerta ubicada en ese flanco. Se enfila pasando por el centro de la Plaza de Armas en dirección a Santa Marina, conservandose la misma trama de calles que hay hoy día: asciende por la actual calle Cronista Alfonso Zurita, calle creada para comunicar directamente la zona noble con la zona religiosa de nuestro pueblo. La parte final de la comitiva son los nobles, ataviados de capas y espadas (color morado). Justo detrás del último sacerdote aparece un noble acompañado de una mujer que parece estar embarazada, pudiendo ser el décimo señor don Alonso  y su esposa doña Beatriz ya encinta. En el primer plano hay otros nobles discutiendo o debatiendo y unos niños se han acercado a una mesa donde parece que hay algún entretenimiento (¿juego de naipes?)

Detalle del lado derecho: en el círculo posibles figuras de los señores de Fernán Núñez
C) Lado derecho
En este lado vemos el antiguo y primer ayuntamiento de nuestro pueblo y el resto de casas que acogían el cabildo y las instituciones relacionadas con el gobierno de la Villa. Todas las casas están con las ventanas abiertas y engalanadas para la ocasión, asomándose a ellas parte del vecindario, siendo también partícipe del evento. Incluso aparecen algunas personas en actitud orante arrodilladas al paso de la imagen.

D) Texto explicativo (escrito en castellano de la época)
AVIENDO ESTADO SIN SUCESIÓN MUCHOS AÑOS LOS SEÑORES D. ALONSO DE LOS RIOS Y Dª BEATRIZ CARRILLO DE CORDOVA HIJA DE LOS SEÑORES DE ALCAUDETE DN MARTIN Y DE Dª MARIA CARRILLO PRIMA SEGUNDA DEL SEÑOR REY DN FERNANDO EL CATOLICO FUERON EN ROMERIA AL SANTUARIO DE NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE DONDE DEJARON FUNDADA UNA FIESTA PERPETUA EN SU STAUARIO TRAYENDO UNA COPIA DE AQUESTA SAGRADA YMAGEN A SU VILLA DE FERNAN NUÑEZ DONDE LA COLOCARON EN EL ALTAR MAYOR DE SU YGLESIA PARROQUIAL DE SANTA MARINA DEJANDOLE MUI YLUSTRE DOTACION Y ENCARGANDO A SUS SUZESORES LA GRAN DEVOZION A ESTA SANTA YMAGEN POR CUIO MEDIO OBRA DIOS NUESTRO SEÑOR MUCHOS MILAGROS Y LES CONCEDIO A LOS SOBREDICHOS SEÑORES MUI COLMADA SUCESION COMO CONSTA EN LOS AUTORES GENEALOGICOS QUE TRATAN DE LAS CASAS DEL REYNO DE CORDOVA Y EN ALONSO LOPEZ DE HARO EN LA CASA DE ALCAUDETE LA FILIACION DESTA SEÑORA.

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El cuadro de la procesión de la Virgen de Guadalupe (II)

sábado, 19 de marzo de 2011

La devoción a la Virgen de Guadalupe en Fernán Núñez

El décimo señor de Fernán Núñez, don Alonso Gutiérrez de los Ríos y Venegas y su esposa Beatriz Carrillo de Córdoba, pasaron muchos años unidos en matrimonio sin lograr descendencia. Ambos fueron en peregrinación al santuario cacereño de Nuestra Señora de Guadalupe, a implorar la concesión de un heredero, que asegurase la continuidad sucesoria de esta casa de Fernán Núñez. 

Parece ser que las súplicas fueron escuchadas y al poco tiempo nació el heredero que llevó por nombre Fernando, en memoria de su abuelo paterno. La descendencia prosiguió hasta alcanzar la cifra de diez hijos.

Don Alonso trajo una imagen del santuario extremeño y en una solemne procesión fue llevada hasta el Altar Mayor que el mismo mandó construir, y donde fue sepultado, en la Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas. Se acompañó de un sermón y la posterior celebración, con los vecinos de la villa, ordenando que sus sucesores de la Casa de Fernán Núñez, la tuviesen siempre como protectora. Este hecho queda reflejado en un cuadro que se conserva en el Palacio Ducal y que ahora podemos contemplar en el Ayuntamiento, tras su restauración.



Para que siempre se recordase el favor que por su intercesión habían recibido, destinaron una renta perpetua para que todos los años, los señores de Fernán Núñez enviasen veinticinco cirios de cera blanca, dorados y plateados, que ardiesen en las vísperas y fiestas de la Navidad, en su monasterio de Guadalupe.

La Virgen de Guadalupe, presidía el Altar Mayor de Santa Marina antes de su reconstrucción, hasta el siglo XVIII, en el primitivo Altar Mayor. Posteriormente, en la nueva parroquia, presidiendo el nuevo Altar Mayor que crease Alonso Gómez de Sandoval entre 1785 y 1790 con una nueva talla de la Virgen de Guadalupe  hecha en 1791.  Parece ser que la anterior imagen permaneció en  Santa Marina, probablemente en la sacristía u otras dependencias.
Pero esta iglesia sufrió las consecuencias de la Guerra Civil y fueron destruídas muchas imágenes y altares, entre ellos la imagen de la Virgen de la que hablamos. Después de la guerra, no se volvió a colocar la imagen, sino que fue sustituído años más tarde por un imponente crucificado de Juan Polo, el Cristo de la Promesa.

En el centro del Altar Mayor se puede ver la silueta de la Virgen de Guadalupe. 1936
Ampliación del Altar Mayor (Cortesía de Juan Luis Ramírez Zurita)
Virgen de Guadalupe, tras la Guerra Civil
Hasta 1922 hay constancia de la celebración de una función a la Virgen cada ocho de septiembre y en los archivos de la Iglesia de Santa Marina queda constancia de que a partir del XVIII se relega por parte de los condes a esta parroquia, el envío de los veinticinco cirios al monasterio cacereño, dando detalle de las cuentas y elaboración de los mismos.

Igualmente los sucesores de don Alonso siguieron profesando devoción a la Virgen de Guadalupe e incluso dispusieron de una nueva copia para el Palacio construído sobre el castillo en el siglo XVIII, que se colocó en la capilla de Santa Escolástica, situada en una de las torres de dicho palacio, en una pequeña hornacina  en el altar del Resucitado.
Virgen de Guadalupe de la Capilla de Santa Escolástica
Esta imagen figura en los inventarios de dicho Palacio como Virgen de las Batallas. Este nombre puede tener relación con el hecho de que los señores de Fernán Núñez  durante el siglo XVI, XVII y XVIII destacaron siempre en el ambito militar, tanto en tierra como en mar y esta imagen  de la Virgen de Guadalupe, de pequeño tamaño, podía acompañar a los señores y posteriores condes en cualquier contienda.

También era costumbre celebrar solemnes misas para dar gracias a la Virgen cuando a alguno de los señores o condes le sucedía algún hecho extraordinario. Por ejemplo, en julio de 1742 se recibe en la Villa una carta del quinto conde don José Diego Gutiérrez de los Ríos que relata el nacimiento de su primogénito. El Concejo y Regimiento de la localidad, encabezado por el corregidor, don Rodrigo de Fuentemayor acordó celebrarlo con una fiesta en la Parroquia de Santa Marina de Aguas Santas, en acción de gracias, dedicada a Nuestra Señora de Guadalupe.

En julio de 1775 llegó a Fernán Núñez la noticia de que entre los heridos en un expedición española a Túnez contra los berberíscos se encontraba don Carlos José Gutiérrez de los Ríos, sexto conde de la villa. Al conocer el Concejo esta comunicación se reunió el cabildo de urgencia, tomando el acuerdo de rendir sus respetos al conde, ofreciendo una solemne fiesta a Nuestra Señora de Guadalupe, para implorar misericordia sobre la persona del conde.


Información editada y ampliada procedente de:
Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta
Colaboración de Juan Luis Ramírez Zurita.

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jueves, 17 de marzo de 2011

La vereda de Algorfillas

Parece, según veo en las búsquedas de Google, que la Vereda de Algorfillas está siendo uno de los temas que más visitas trae a este blog en las últimas fechas. Supongo que se debe al proceso de deslinde que se está llevando a cabo de la misma y a todas las notificaciones que estamos recibiendo los que tenemos alguna haza próxima, con la alarma consecuente de ¡nos van a quitar tierra que es nuestra por derecho!

Para empezar, lo hacemos con la Ley 3/1995, de 23 de marzo, de Vías Pecuarias y su Decreto 155/1998, de 21 de julio, por el que se aprueba el Reglamento de Vías Pecuarias de Andalucía. Esta ley clasifica las vías pecuarias en distintas categorías, a nosotros nos interesa en concreto la que se denomina como vereda.

Vereda: vía pecuaria cuya anchura no es superior a los 20 metros. Como vía pecuaria, se considera que era o es una ruta por donde discurre tradicionalmente el ganado y podrá ser destinada a otros usos compatibles acordes con su naturaleza y fin: paseo, práctica de senderismo, desplazamientos deportivos sobre vehículos NO MOTORIZADOS (a ver si es verdad y se cumple la ley) y el paso de maquinaria para labores agrícolas.

Nuestra vereda de Algorfillas mide más de 7km  de longitud y unos 20 metros de anchura y la he trazado dentro de nuestro término, en la siguiente imagen del Sigpac: en morado la línea de nuestro término municipal, en rojo la Vereda de Algorfillas.

Pincha para ampliar

Los tramos que mayor confusión me han creado son el que se aproxima al Monte La Vieja, el de la zona del Llano de las Fuentes, que no se sabe como entra y sale o bordea al pueblo y la zona donde cruza el Puente de La Canasta. Me he ayudado de las imágenes de 1965 donde aún no se había deslindado gran parte de la vereda.

 Puente de la Canasta (siglo XVIII?)
Ahora viene el problema que está levantando ampollas y he aquí su explicación:

En 1957, el gobierno franquista mandó un supuesto perito agrícola, Juan Antonio Jiménez que clasificó las vías pecuarias de nuestro término. Y digo lo de supuesto, porque tuvo la brillante idea de declarar la Vereda de Algorfillas como innecesaria viéndose invadida e incluso desaparecida en muchos de sus tramos para aprovechar el máximo posible de la tierra por los agricultores, sobre todo los tramos que pertenecían a las tierras del Duque, que eran casi la totalidad. Su actual dimensión es de tres metros, en los tramos donde no ha desaparecido por completo, que también los hay. Por tanto, más de siete metros fueron aprovechados y "tomados prestados" por el duque de Fernán Núñez, principal poseedor de las tierras lindantes a la Vereda u otros agricultores de nuestro pueblo que tenían la suerte (o el dinero, más bien) de poseer sus propias tierras en aquella época.
Esta decisión chocó y sigue chocando con la realidad, ya que esta vereda es uno de los viales más transitados de nuestro término tanto para labores agrícolas como para uso deportivo-recreativo por su proximidad a Fernán Núñez.

Tras la llegada de la democracia, dichas tierras de propiedad ducal fueron vendidas a los vecinos del pueblo, en esa venta se incluyó parte de la vereda como parte de la haza vendida. Dicho en otros palabras, también se pagó por algo que realmente no era de la propiedad del duque.
Parece que el Plan de Ordenación y Recuperación de las Vías Pecuarias de la Junta si que ha sido consciente de la necesidad de recuperar dicha vía y está a punto de comenzar el deslinde, produciéndose la queja de muchos agricultores, sobre los metros que se les va a quitar o sobre los olivos que se les va a arrancar. Alegan en su defensa, que ese fragmento de tierra fue comprado cuando estas tierras les fueron vendidas por el duque de Fernán Núñez con la apropiación ya de parte de la vereda, por tanto, es ahora propiedad suya. Pero la realidad es que esa Vereda es para el bien común, así fue antes de que el dichoso perito se pasase por Fernán Núñez y así deberá volver a  ser en un futuro.

La Vereda de Algorfillas pasaba por el Puente de la Canasta y puede coincidir en algunos tramos con la antigua calzada romana Corduba-Anticuaria que atravesaba nuestro término por dicha zona, así lo demuestran algunas villas romanas que han aparecido en sus proximidades y sepulcros localizados a la orilla de la misma. Tomaría su nombre del cortijo y arroyo de Algorfillas, ya en el término de La Rambla, por ser el lugar donde termina dicha vía. También era parte de la vía más rápida para llegar al Guadajoz, el único curso de agua próximo que soportaba los duros veranos sin secarse y que daría de beber al ganado de nuestra población, a parte de refrescarlo.


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miércoles, 16 de marzo de 2011

Cartas de los Reyes de Castilla al X señor de Fernán Núñez

Don Alonso Gutiérrez de los Ríos y Venegas mantuvo correspondencia con los Reyes Católicos y con su hija, la reina doña Juana, puesto que era uno de sus principales caballeros de ambos y había sido paje de los primeros desde su infancia.

Una vez fallecido su padre, hereda los estados de este y continúa con su vallasaje, prestando ayuda a los reyes siempre que se le solicitaba como lo demuestran las siguientes misivas:
LA REYNA. Alfonso de los Ríos: Ya sabeis como por algunas letras del Rey, mi Señor, e mías, vos hovimos embiado a encargar e mandar que estoviessedes apercebido con cierta gente de vuestra Casa para Nos venir a servir, qaundo vos embiassemos a llamar. Esto mismo vos ruego e encargo que fagais en todo caso; de manera que quando viéredes nuestra Carta de llamamiento, podais luego venir con la dicha gente, en lo qual plazer e servizio me fareis. De Briviesca, a 18 días de Setiembre de 96 años.             YO LA REYNA
Plaza Mayor de Briviesca (Burgos)
 Dos meses después de recibir esta carta, llega a Fernán Núñez un enviado especial de los reyes que comunica a don Alonso un "negocio" de gran consideración y gravedad. Dicho emisario, entrega al señor de la villa la siguiente comunicación:
EL REY E LA REYNA. Alfonso de los Ríos, nuestro Veinticuatro de Córdova. Nos, embiamos a vos a Christóbal de Robles, nuestro Repostero de Cámara, a lo qeu de nuestra parte vos dirá. Por ende, Nos vos encargamos dedes fee e creencia, e aquello querais poner por obra, que en ello, creed, mucho plazer e servicio rezebiremos. De la ciudad de Burgos, a 13 días de Diziembre de 96 años. YO EL REY. YO LA REYNA. 
Plaza Mayor de Burgos
 El importante "negocio" que Cristóbal Robles comunicó a don Alonso fue la Guerra con Francia, motivada por la conquista de Granada, el descubrimiento de América y la unificación de los reinos de Castilla y Aragón en 1496.

Los reyes ordenaron que entre Córdoba y su reino se consiguiese cierto número de soldados, a los cuales se repartirían 400 espingardas y armaduras compuestas de coraza, casquete, espada y puñal, así como una paga de dos meses. Don Alonso cumple en sus dominios lo ordenado y el 30 de marzo de 1497 parten las huestes desde Fernán Núñez hasta la frontera del Pirineo.

Después de la Guerra con Francia vino una rebelión morisca para la que se le volvió a solicitar ayuda:

EL REY E LA REYNA. Alfonso de los Ríos, cuya es Fernán Núñez: Sabed: Porque la pugnición e castigo de los Moros de las Serranías de Ronda y Villaluenga, que están rebelados contra nuestro servicio, mejor se faga, e aquello se allane e pazifique, como al servicio de Dios e nuestro cumple: YO EL REY, tengo acordado de partir luego la vía de la Ciudad de Ronda, donde, placiendo a Dios, seré para 25 días deste dicho mes de Marzo. Por ende, Nos vos mandamos e encargamos que, luego que esta nuestra Carta veais, partais en Persona con veinte lanças e cien peones de vuestra Casa e Tierra, con talegas de veinte días, para que seais conmigo, el Rey, en la dicha Ciudad de Ronda, para el dicho término de los dichos 25 días, deste dicho mes de Marzo. E por cosa alguna, no se detengan ni falten de aquel día, que en ello mucho plazer e servicio me fareis. De Granada, a 20 de Marzo de 1501. YO EL REY. YO LA REYNA.
Ronda, foco de rebeliones moriscas
Y finalmente, aunque no he conseguido dar con la carta en sí, hay otra fechada en Toledo, el 9 de agosto de 1502, donde manda los reyes que haga alarde de soldados de a pie y de a caballo que hubiese en todo su estado, para disponer el número de ellos que habrían de enviarse a Nápoles en ayuda del Gran Capitán.

El Gran Capitán en la Batalla de Ceriñola (27 de abril de 1503)
No solo fue la Guerra de Granada donde mucho de los fernannuñeses derramaron su sangre si no que queda documentado la participación de nuestros antepasados en los grandes conflictos bélicos que atañen a la historia de España durante finales del siglo XIV y  todo el siglo XV.


Información editada procedente de:
Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta

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martes, 15 de marzo de 2011

Alonso Gutiérrez de los Ríos y Venegas (II)

El décimo señor de Fernán Núñez y Abencalez casó con doña Beatriz Carrillo de Córdoba, hija de don Martín Alfonso de Córdoba y Montemayor, señor de las villas de Alcaudete, Montemayor y Dos Hermanas y de doña María Carrillo, prima segunda del rey Fernando el Católico, contrayendo matrimonio con solo diez años de edad. 

Doña Beatriz aportó como dote 2879000 maravedíes, según las capitulaciones hechas por don Fernando de los Ríos, décimo señor, padre de don Alonso, y don Pedro Carrillo, hermano de doña Beatriz, para las cuales tomó pleito don Pedro de Angulo, Caballero Veinticuatro de Córdoba. A imitación de su marido, doña Beatriz, fundó una capellanía perpetua en la iglesia de Santa Marina de Aguas Santas de Fernán Núñez y durante los quince años de viudedad hizo grandes gastos en obras de caridad.

A pesar de llevar muchos años unidos en matrimonio no lograban la descendencia hasta que tras una peregrinación al Monasterio de Guadalupe en Cáceres, naciendo al poco tiempo su primogénito:

1. Fernando de los Ríos y Carrillo, sucesor en la Casa de Fernán Núñez.
2. Diego de los Ríos, que murió niño
3. Martín de los Ríos, alcaide de los Reales Alcázares y Veinticuatro de Córdoba
4. Pedro Carrillo de los Ríos, que fue prior en San Juan.
5. Francisco Venegas, que murió mozo.
6. Urraca Venegas, que falleció también de corta edad. 
7. Alfonso de los Ríos, que fue canónigo de la Catedral de Sevilla.
8. María Carrillo, que casó con Pedro de Cabrera, señor de las Albolafias y Montalvo.
9. Inés Venegas, religiosa del monasterio de la Concepción, de Córdoba.
10. Francisca Carrillo, monja del convento de Santa Isabel de los Ángeles, en Córdoba.
Convento de Santa Isabel en el barrio de Santa Marina de Córdoba

Información editada procedente de:
Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta

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domingo, 13 de marzo de 2011

Alonso Gutiérrez de los Ríos y Venegas (I)

Don Alonso Gutiérrez de los Ríos y Venegas fue el décimo señor de Fernán Núñez. Tomó posesión de sus estados el uno de marzo de 1493. Fue Veinticuatro de Córdoba y Alcalde Mayor de las Dehesas del Reino, designado por la reina Juana, La Loca, como consta en una carta de la misma del 7 de abril de 1508, en agradecimiento a un acuerdo sobre tierras de La Vereda y Fuente los Ojos, del término de Fernán Núñez, en la cual figura el siguiente encabezamiento:

El muy Virtuoso y Noble Cavallero, Alfonso de los Ríos, Señor de la Villa de Fernán Núñez, uno de los Veinticuatro Cavalleros del Regimiento desta dicha ciudad, Alcalde de las Defesas della, e su Tierra, por la Reyna nuestra Señora.

Juana La Loca, por Juan de Flandes (reinó de 1516 a 1556)
Por este cargo gozaba de gran autoridad en cuestiones de límites, ejerciendo de juez en pleitos y querellas sobre términos, lindes y propiedades.

En su adolescencia estuvo sirviendo de paje a los Reyes Católicos, puesto de gran estimación que solo se daba a los hijos de los principales caballeros. Después intervino y prestó ayuda a los reyes de España en todas las empresas y guerras donde fue solicitada su participación:  en la de Granada, junto con su padre Fernando de los Ríos, contra Francia, en Nápoles junto a Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán y las rebeliones de moriscos en Ronda. Como veremos en las siguientes entradas, su participación quedó demostrada mediante la correspondencia con los monarcas. Y por supuesto, esa ayuda se prestaba gracias a los fernannuñeses que dejaban nuestro pueblo, para formar parte de las tropas de de este señor.

En 1506 es elegido Procurador para las Cortes de Castilla, por la ciudad y reino de Córdoba.

En torno a 1520 se desplazó en peregrinación, pues no conseguía tener hijos, hasta el Santuario de la Virgen de Guadalupe, en Extremadura, iniciando la devoción de la Casa de Fernán Núñez por dicha imagen, hecho documentado por uno de los cuadros conservados en el Palacio Ducal y porque antiguamente se conservaba una copia de dicha virgen en el altar mayor de la Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas y que fue destruída en la Guerra Civil. De todo ello hablaremos con más detalle en otras entradas.

Real Monasterio de Guadalupe en Cáceres

También entorno a estos años, por propia iniciativa y con cargo a sus rentas mandó edificar la capilla de Santa Ana, después Hospital de la Caridad de Nuestro Señor Jesucristo y hoy ermita de La Caridad.

 Ermita de la Caridad en la actualidad
Por último, mandó en su testamento, con fecha a 17 de enero de 1531 construir una Capilla Mayor, con suntuoso enterramiento, en la Iglesia de Santa Marina de Aguas Santas de Fernán Núñez, donde dispuso que le sepultasen a su muerte, siendo el primer señor de esta casa que dejó de enterrarse en la capilla del Sagrario de la Mezquita Catedral de Córdoba y el primero también en recibir sepultura en dicha parroquia. A día de hoy no queda ningún resto de dicho enterramiento, que se perderían con la reconstrucción y ampliación en el siglo XVIII de dicha iglesia.

Murió don Alonso el nueve de mayo de 1531, en nuestro pueblo y fue enterrado como dispuso en su testamento, en la capilla que apenas se encontraba en construcción. Casó con Beatriz Carrillo de Córdoba que falleció el siete de abril de 1545 y fue sepultada en el desaparecido Convento de la Concepción de Córdoba, en el coro de su iglesia.


Información editada procedente de:
Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta

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martes, 1 de marzo de 2011

Jueves Lardero: en la actualidad

Los habitantes de Fernán Núñez, o al menos en los casos que yo conozco y en los que me incluyo, sentimos un arraigo muy especial por esta tradición. 

Son ya  muchos los años que toca pasar fuera del pueblo esta fiesta, como este de 2011, y siempre ese día nos comemos el hornazo, estemos donde estemos, comprado previamente el fin de semana anterior o enviado por nuestra familia. Recuerdo mis primeros años de estudiante en Málaga donde hasta me juntaba con una amiga vecina de mi pueblo, para comernos juntos el hornazo ese día; o cómo me llevé varios para repartirlos entre la gente de la Universidad y la cara de sorpresa que me ponían al decirles que no podía traerles más porque solo se hacían una vez al año.

En los años de Granada igual, este dulce era un éxito allá por donde iba. Y este año, aquí  tengo ya uno preparado para el gran día, a pesar de los 450 km de distancia. Y es que, hasta las primeras fotos que tengo son de este día.

Uno de mis primeros Jueves Lardero

Desde 2004 se ha establecido la costumbre de elaborar un hornazo gigante en el día de Jueves Lardero en la plaza central de Fernán Núñez, llamada el Paseo de Santa Marina (el Paseo, a secas para los de aquí) a la cual estáis todos invitados por parte del Ayuntamiento de mi pueblo.

Cartel del Hornazo de 2011
Otros años como en 2006 se había celebrado en el fin de semana próximo el Hornazo del Medievo, en la Plaza de Armas, donde se ambientaba y se creaba un mercado medieval. 

Los fernannuñeses van a la zona de La Estacá y del Pozuelo a celebrarlo, haciendo peroles que se alargan hasta el fin de semana, pues además de ser festivo local, también se suele holgar el viernes siguiente. Dicha zona fue el primer lugar donde se celebró aquel primer banquete en 1492. Si bien, actualmente se reparten más los vecinos, sobre todo por la existencia de parcelas y chalets en otras zonas del pueblo donde se reunen.


Información editada procedente de:
Historia de la Villa de Fernán Núñez. Francisco Crespín Cuesta
Artículo de José Naranjo Ramírez sobre el Jueves Lardero

Fernando Gutiérrez de los Ríos y Montemayor (I)
Cartas de los Reyes Católicos al IX señor de Fernán Núñez