martes, 30 de noviembre de 2010

Los molinos de harina de Fernán Núñez (III)

Estructuras

1. Molinos
Los textos no dejan claro si fueron cinco o cuatro. Todo parece apuntar a que inicialmente había cinco molinos. Probablemente cuatro se situaban unos paralelos a otros en la loma de la cuesta de las Huertas, justo debajo de La Estacá. La situación es idónea porque el desnivel ayuda al funcionamiento de este tipo de molino. El que queda se situaba próximo a las fuentes, de forma aislada con respecto a los demás.

 Estamos hablando de molinos hidráulicos, es decir usaban agua para hacer girar una rueda que giraba sobre otra sobre la cual se depositaba el trigo u otro cereal y se molía. Para ello había que manipular el agua en una serie de estructuras que detallamos acontinuación. Incluso podía estar conectados unos con otros para aprovechar el agua y seguir haciendo moliendas de manera sucesiva. 

Esquema de un molino harinero hidráulico
Normalmente el molino tiene dos plantas y por eso puede sorprender la altura de los restos que hoy vemos al lado de Prao Molino. En el inferior, llamado cárcava desemboca el canal que trae el agua. Por su parte opuesta a la entrada será  por donde sale el agua una vez realizada su función. En el piso superior o cuarto de molienda contenía las piedras, huecos para la aireación y era la parte más visible.


Los de nuestro pueblo presentan zonas hechas con sillares, con tapial y con ladrillos, como se puede observar en las fotos. En uno de ellos se encontraba el escudo que hoy se puede ver en el interior del mesón del duque y que se atribuye a Don Pedro Gutiérrez de los Ríos Zapata y Mendoza, VI conde o a su hermano Don José Diego Gutiérrez de los Ríos Zapata y Mendoza, V conde. 

Escudo Nobiliario de uno de los Molinos (actualmente en el interior del mesón del Duque)


Los restos se encuentran en muy mal estado de conservación y olvidados.

2. Acequias
En la anterior entrada señalaba con rojo las zonas donde quedan restos de acequias. Algunas de ellas siguen llevando hoy agua, pero no tengo explicación sobre su uso. Su función era transportar el agua desde el Llano de las Fuentes hasta el llano de La Juncá, donde está la actual piscina municipal.

Restos del muro del canal de entrada al molino

Acequia de la Calle Goya (con mucha basura)

3. Represa
Estaría ubicada en el entorno de la piscina municipal, lo que se denominaba La Juncá. La depresión de la zona facilita que se almacene el agua. La no conservación de ningún resto no nos aclara si hubo alguna construcción para retener las aguas. Por fotografías podemos apreciar unos diques de contención. Popularmente se le llamaba El Chilanco.
La Juncá a principios del siglo XX, a la izquierda el Chilanco

 Se completa con las siguientes entradas:
Los molinos de harina de Fernán Núñez (I)
Los molinos de harina de Fernán Núñez (II)
Los molinos de harina de Fernán Núñez (IV)



Los molinos de harina de Fernán Núñez (II)

Localización

La toponimia, en este caso nos lo pone bien fácil. Según el Sigpac, la zona que comunmente llamamos en el pueblo Las Huertas, está recogida aquí como Los Molinos

También podemos comprobar como el camino que parte de la Nacional 331, justo debajo de los Muebles Miranda se acaba bifurcando en dos. Uno que desciende hasta el Ventojil, y que continúa ladera arriba del cerro de la Montesina, en dirección a La Victoria. 

Por otro lado, tenemos otro que sigue a mano izquierda y que el Sigpac recoge como Camino de los Molinos y que por tanto, conectaría con los cuatro o cinco edificios que se encontraban en esta zona desde el siglo XVII. Este camino termina en la carretera comarcal que va a San Sebastián de los Ballesteros.



Por otro lado tenemos desde la zona de la Cooperativa Abencalez (la Calle Goya) hasta la fábrica de caramelos de Matías, restos de una acequia que va siguiendo la curva de nivel. Donde mejor se contempla es en el final de la calle Goya y justo en frente de la puerta a los pozos de la Piscina Municipal. No estoy seguro pero quizás sean restos de las conducciones que traían el agua de las fuentes y las conducían a la zona de la Piscina para su almacenamiento y así conseguir más caudal para poder mover los molinos. A día de hoy, continúa llevando agua.

Lo que hoy podemos ver son estos restos de acequias y conducciones así como parte de los muros de uno de los molinos.
Restos del molino próximo al "Prao Molino"
Para ello no tenemos que descender hasta el camino de los molinos, sino que justo antes de que empiece la bifurcación del camino de las Huertas, a mano izquierda se abre otro camino que llega hasta el "Prao Molino" (Prado del Molino) al que Antonio Ariza y Rafael Naranjo hacian referencia en el artículo del Libro de la Feria.

Se completa con las siguientes entradas:
Los molinos de harina de Fernán Núñez (I)
Los molinos de harina de Fernán Núñez (III)
Los molinos de harina de Fernán Núñez (IV)

domingo, 28 de noviembre de 2010

Los molinos de harina de Fernán Núñez (I)

Francisco Gutiérrez de los Ríos, Tercer Conde de Fernán Núñez, vivió entre los años 1644 y 1721. Fue el gran reformador de nuestro pueblo.  No se sabe la fecha exacta pero, el Conde, entre muchas otras obras, construyó unos molinos de harina en el camino de las Huertas.

Tirando de bibliografía he encontrado lo siguiente:


Diccionario Geográfico – Estadístico – Histórico de España y sus posesiones de Ultramar, de Pascual Madoz (Ejemplar del s. XIX de la Biblioteca Municipal)
<<...Comprende 20402 fanegas de tierra de labor, 86 de viña, 1220 de olivar y 36 de huerta; estas son dieciséis, las cuales se hallan en un pago y se riegan con el agua de las fuentes públicas, después de haber servido para que muelan de represa cinco molinos harineros...>> 

Antonio Jesús Luque Cuesta. Heráldica de Fernán Núñez. (Revista de Feria de 2002: Págs. 17 y 19)
<<...Para comenzar el estudio de la heráldica local me ha parecido oportuno llamar la atención de nuestros paisanos sobre el blasón que al día de hoy se halla colocado en el interior del Mesón del Duque, en su lateral derecho, emplazado sobre la puerta que da acceso a los salones donde tienen lugar distintas celebraciones y que están decorados con viejas tinajas que, en el pasado, contuvieron algunos de los mejores caldos de nuestra tierra. Según la información del propio mesonero, este blasón procede de los antiguos molinos que, en su día, pertenecieron a la Casa de Fernán Núñez.El mencionado blasón se remonta a la época Condal de nuestro pueblo, como se deduce de la corona que lo timbra y, para su personalización, parece necesario dar un somero repaso a la genealogía de esta Casa ...>>


Antonio Ariza Naranjo, Rafael Naranjo Ramírez. Las huertas: sus cultivos (Revista de Feria de 2005: Págs. 57 y 59)
<<...Es precisamente en esta estación (verano) cuando las huertas alcanzan mayor protagonismo ya que disponían de agua para el riego. Esta agua procedía del derrame de las fuentes ubicada en el llano, que un primer paso era conducida hasta la “Juncá” (donde se ubica actualmente la Piscina Municipal), allí se almacenaba para poder conseguir un cauce abundante que bajara hasta las Huertas, ya que en este recorrido había tres saltos de agua provocados y cuya fuerza se aprovechaba para mover las piedras de otros tantos molinos con los cuales, tras triturar el trigo se obtenía la harina. El último de ellos que estuvo funcionando se conocía con el nombre de “Molino de los Gazpachos”, ubicado junto al paraje llamado “el prao molino”. El recorrido del agua hasta allí lo hacía a través de una acequia a la que popularmente se le llamaba “La Zanja”, que desembocaba en una alberca situada al principio del llamado “Callejón de las Huertas”, que contaba con cuatro piqueras a través de las cuales se distribuía el agua...>>

Pues con esto, ya hay más que suficiente para ponerse manos a la obra... 

viernes, 26 de noviembre de 2010

Torreparedones

Aunque no sea patrimonio de Fernán Núñez, lo es de nuestra provincia y por eso quiero escribir sobre Torreparedones, yacimiento arqueológico situado en la frontera de los términos de Baena y Castro del Río.

Vista del Yacimiento de Torreparedones

El ayuntamiento de Baena apostó fuerte por este yacimiento, dentro de un proyecto que se llama Baena Cultura y parece ser que pisaban sobre seguro porque han dado con un filón de oro para este pueblo. En dicho yacimiento están produciendose hallazgos muy relevantes de una ciudad romana que hasta ahora no tiene nombre. Apenas hay excavado un mínimo porcentaje del mismo y ya tienen hallazgos de una relevancia tal, que empiezan a llamarla la Pompeya de Andalucía, y la sitúan a la altura de Segóbriga (Cuenca) o Baelo Claudia (Cádiz). Cuenta también con un santuario íbero y con un castillo de la baja edad media y yo añado un POR AHORA, porque queda mucho por descubrir.



Por otro lado, los vecinos de Castro lamentan que su ayuntamiento no haya tomado parte en esta iniciativa. Los videos realizados por el ayuntamiento de Baena son espectaculares y son un claro ejemplo de como se puede apostar por la cultura para crear puestos de empleo e intentar hacer del pasado, el futuro.

Cada vez que aparece en prensa algo relativo al yacimiento resulta emocionante porque es un paso más para desvelar incógnitas tan importantes como cual es el nombre de dicha ciudad.  Esta semana hallaron la siguiente escultura de un emperador romano y comentan que están muy cerca de encontrar alguna inscripción con el nombre de la ciudad.

Último hallazgo
 En breve, abrirán el yacimiento al público y estoy seguro que merecerá la pena visitarlo.  Torreparedones no es un caso único en nuestra provincia, a pocos kilómetros de nuestro pueblo tenemos Ategua, solo que esta ciudad no ha contado con un "mecenas" que se preocupe por ella y continúa años tras años en la misma situación de abandono. Espero que Torreparedones sea un éxito - a nivel arqueológico e histórico ya lo es, pero lo que suelen interesar más son otros niveles- y vean como se está perdiendo el tiempo con Ategua.

Vista aérea de Ategua
Webs relacionadas:


lunes, 22 de noviembre de 2010

Pedro Díaz de Haro (III)

Y en esta última entrada voy a hacer un repaso del rasto que dejaron los Haro en nuestro pueblo.

En primer lugar, en algunas leves descripciones sobre la torre de Abencaez se decía que tenía el escudo de la Casa de los Haro, probablemente añadido en alguna reforma o reparación acometida por los primeros señores de dicha alquería.

Escudo en piedra de los Haro (no es el de Abencalez que está desaparecido, pero podría parecerse)



Crespín Cuesta nos dejaba en el Libro de la Feria de 1988 una efeméride relativa a su hijo don Lope:

Año 1288
Se extrema la desconfianza de Sancho IV el Bravo, hacia don Lope Gutiérrez de Haro, Señor de Fernán-Núñez y Abencaez a causa de la muerte de don Lope de Haro, señor de Vizcaya en las Cortes que se celebraban este año en la villa de Alfaro, decretada por el propio monarca, el cual, creyendo al Señor partidario de sus parientes vizcaínos mandó vigilar el castillo de esta villa, en prevención de cualquier acto hostil, por parte de don Lope.

Estatua de Sancho IV  "El Bravo" en Tarifa
 
Esto refuerza la idea de que  los vínculos se seguían manteniendo estrechamente con su casa paterna y que el segundo señor de Abencalez, don Lope probablemente ya no estableció su residencia en Nájera como lo hizo su padre don Pedro. Es curioso como se manda vigilar el castillo de la villa y no la torre, por tanto, el poder militar estaba en el castillo que Fernán Núñez de Témez fue creando en torno a su torre, mientras que la torre de Abencalez, estaría en un segundo plano.

Finalmente la Casa de Haro cesó por línea recta masculina en el siglo XIV (perdiendo el mayorazgo del Señorío de Vizcaya) mientras que en la provincia de Córdoba siguieron dos ramas menores:

- La que nos atañe, la de los Señores de Abencalez que duraría hasta el mismo siglo XIV, siendo sucedido por la Casa de los Gutierrez de los Ríos.

- La de los Señores y luego Marqueses del Carpio, título que consiguió esta casa en el siglo XV y que perdura hasta el siglo XVIII, donde pasa a la Casa de Alba y que proceden todos del hermanastro de Don Pedro, y señor de Vizcaya, Don Lope Díaz de Haro, conquistador de Baeza.

El Carpio
 A esta ilustre Casa debemos también la repoblación de Abencalez con gallegos. Siempre se habló de la devoción de Fernán Núñez de Témez por Santa Marina pero ni este creó iglesia, en torno a la nueva fortaleza,  ni es probable que repoblase las tierras de otro señor. Luego sigue siendo una incógnita si realmente era devoción propia que traían los repobladores, o bien, se trasladó por parte de su hija al señorío de su marido, Abencalez.

Aldonza de Haro fue la última señora de Abencalez y Fernán Núñez que pertenecía a esta Casa riojana y la que dedicó estas palabras antes de que ocurriese  la Batalla del Campo de la Verdad a su hijo Alonso Fernández de Montemayor:


 Mirad hijo, se rumorea que vais a entregar la ciudad a nuestros enemigos. ¡No olvidéis que en nuestro linaje jamás ha habido un traidor! No hagáis menos que nuestros antepasados.

Tras un repaso por su linaje se entiende con facilidad estas palabras: los Haro habían participado en todas las Batallas de los reyes castellano-leoneses incluyendo las Navas de Tolosa o la conquista de ciudades como Baeza, Córdoba, Écija o Sevilla. 

Para terminar, es muy difícil seguir la pista a la Casa de Haro porque van cambiando de apellido en función de su antecesor: si se llamaba Diego, pasan a llamarse Díaz, y si se llamaba Lope, pasa a López y encima siempre se repetían ambos nombres de pila y se identificaban por un mote o por números romanos. Es por eso que quizás resulte difícil la lectura de estas entradas, yo he mirado la genealogía cada vez que escribía prácticamente y por eso, para quien le interese, aquí la dejo.

Lo único que pretendo es vincular nuestro pueblo con el otro lado de la península y demostrar que nos unen lazos con sitios tan impesables como Bilbao, Nájera, Haro o un pequeño pueblo de Navarra llamado Carcar.

viernes, 19 de noviembre de 2010

Pedro Díaz de Haro (II)

Pues, igual que con Fernán Núñez de Témez, vamos a echar la vista atrás para conocer más sobre de donde procedía este capitán del Rey Fernando III, primer señor de Abencalez.

Puntos en rojo: Haro (en La Rioja), Carcar (en Navarra) y Bilbao(en el País Vasco) . En azul: Nájera

Torre de la Iglesia de Santo Tomás de Haro
Pedro Díaz de Haro y Pérez de Azagra, pertenecía a la familia de los Haro, señores de la ciudad riojana del mismo nombre, señores de Vizcaya y condes de Nájera. Una de las familias más poderosas de los inicios de la formación de los reinos de Castilla y Navarra. Su padre, Diego López II de Haro, estuvo al mando de uno de los tres ejércitos cristianos en la Batalla de las Navas de Tolosa. Diego era V señor de Vizcaya, señorío que sería heredado por su primogénito, Lope Díaz II de Haro, hermanastro de nuestro protagonista, don Pedro. Siguiendo esta rama de los primogénitos, y familia directa por tanto, llegamos al fundador de Bilbao, Don Diego López V de Haro.

Estatua de D. Diego Lopez V de Haro en Bilbao (Obra de Benlliure)

Por tanto, al no ser primogénito Don Pedro Díaz recibe el señorío de Carcar por parte de su madre, actualmente en Navarra. Finalmente Don Pedro, acaba cediéndolo al rey de Navarra, Sancho VII. Quizás ese fuese el motivo por el que decide formar parte de las tropas de Fernando III en la conquista de nuevas tierras.

Así fue como en 1240 conquistó la torre y poblado de Abencalez. Este señorío pasaría a sus descendientes. Lope Gutierrez de Haro, segundo señor de Abencalez que casaría con  Constanza Fernández de Córdoba, hija de Fernán Núñez de Témez y que llevaba como dote, la fortaleza de Fernán Núñez, unificándose Abencalez y Fernán Núñez. 

La bisnieta de esta unión fue Aldonza de Haro, que se casaría nuevamente con un bisnieto del  hijo primogénito de Fernán Núñez de Témez, para así sellar nuevamente esta unión familiar.

La mayor parte de la familia de los Haro está enterrada en dos monasterios riojanos:  El Monasterio de Cañas y Santa María la Real de Nájera. En este último es donde está enterrado Diego López II de Haro, su segunda mujer Toda Pérez de Azagra y como no, Pedro Díaz de Haro, concretamente en el claustro de dicho monumento, que es además panteón de reyes e infantes del Reino de Navarra  y el anterior Reino de Pamplona-Nájera.

Sepulcro de Diego López de Haro y de su segunda esposa Toda Pérez de Azagra

La foto del sepulcro de quién conquistó Abencalez, tendrá que dejarse para cuando visitemos Nájera en persona (no la he encontrado por la red)

martes, 16 de noviembre de 2010

Pedro Díaz de Haro (I)

Este verano, dando una vuelta con la bici, subí el viejo Camino de La Victoria que parte desde el Ventojil, hasta dicho pueblo. Una vez subida y cerca del Cortijo de La Montesina, me detuve a contemplar lo siguiente:


La ladera de La Estacá hasta los dos postes del Realengo, aún poco urbanizada (excepto alguna casilla y chalets de ciertos "afortunados")  Como si le mirase por encima del hombro, asoma Fernán Núñez, o más bien, algunas casas de las zonas más altas y la torre de la Veracruz. Y me vino la siguiente pregunta:

¿Qué hubiese ocurrido si en 1382 Abencalez no hubiese sido destruída por el ataque de los musulmanes?

La iglesia, los habitantes, el agua, los caminos estaban en Abencalez. Probablemente el castillo de Fernán Núñez, solo era eso, un castillo o fortaleza, surgida en torno a una torre con una guarnición militar. El mismo Fernán Núñez de Temez fijó su mayorazgo en la fortaleza de Dos Hermanas y dejó esta heredad para una de sus hijas. 

Sin embargo, Abencalez tenía otro papel. Fue conquistada por Pedro Díaz de Haro, caballero del Rey Fernando III, que no cambió el nombre de su conquista. No conozco cuantos hijos tuvo, pero sí al que cedió estos territorios conquistado, el que sería luego el esposo de la hija de Fernán Núñez de Temez.

Escudo de los Haro (Señores de Vizcaya)
Por tanto, podemos decir, que la fortaleza de Fernán Núñez pasó a ser parte de los dominios de Abencalez con este matrimonio, ya que fue aportado como dote por parte de la hija de quien dió nombre a nuestro actual pueblo. En pocas palabras, Abencalez se tragó a Fernán Núñez, pero la historia tiene muchos giros y en menos de ciento cincuenta años la fortaleza de Fernán Núñez pasó a tener el protagonismo.

Y seguí mirando el paisaje. Pensaba que a lo mejor, sin ese ataque de 1385 ahora no viviríamos en Fernán Núñez, sino en Abencalez. Las calles irían siguiendo las curvas de nivel  de toda la ladera de La Estacá  y serían cortadas por empinadas cuestas  hasta llegar a un llano, el del arroyo Ventojil , que habría quedado dentro de su casco urbano.

Quizás, si Pedro Díaz de Haro, o su hijo, hubiesen fortificado bien la aldea, restaurado la torre y dotado de muros y de defensa, al igual que se hizo en la de Fernán Núñez... quizás hubiesemos seguido mirando al poniente, ocho siglos después y Fernán Núñez en lugar del nombre de nuestro pueblo, sería solo el nombre de un capitán y conquistador gallego de una zona próxima, de nuestro término.

Nuestro "héroe" pasaría a ser Pedro Díaz de Haro en lugar de este último. De todas formas, poca gente sigue conociendo que nuestro pueblo los tiene a los dos por fundadores, y esto no lo digo yo, lo dice el escudo del municipio. Por eso, merecerá la pena dedicar algunas entradas para conocer algo sobre este otro caballero de la Edad Media.

Dos torres: Fernán Núñez y Abencalez, unidas por un arco

sábado, 13 de noviembre de 2010

San Diego y las gachas

Una de las tradiciones de nuestro pueblo, y según me consta, en otros pueblos de la zona norte de la provincia, era hacer gachas el día de San Diego y en sus vísperas. En Fernán Núñez, con ellas, los novios tapaban las cerraduras de las casas de sus novias, así recordaban a su novio al día siguiente cuando tenían que limpiar las cerraduras. Las gachas son un plato que quizás no es muy agradable a la vista, pero que cuando las pruebas se te quitan todos los prejuicios.

Plato de gachas

 Pero parece que la broma se pasó de rosca y de las gachas se pasó a la arcilla de los arroyos próximos al pueblo y a día de hoy parece que prácticamente, tanto la versión primera como la segunda, ya no se hace. En el día de San Diego, no había un vecino, sobre todo las personas mayores que vivían solas, que no recibieran la visita de otro con un plato de gachas. 

Sobre San Diego, muy poca gente conoce que estuvo por Córdoba, lo que podría explicar un poco la devoción en la provincia por celebrar de manera especial este día.  Una de sus reliquias se encuentra en el convento de Santa Isabel en el barrio de Santa Marina.

Convento de Santa Isabel

sábado, 6 de noviembre de 2010

Las raíces gallegas de Fernán Núñez de Temes

Cuando se empieza a hablar de la historia local, cuando se llega al periodo de la conquista cristiana, siempre se empieza por Fernán Núñez de Témez. Con esta entrada, lo que se pretende es mirar un poco por encima. 

Escudo de los Temes

Este capitán, procedía de una familia noble gallega, Los Temes, que tenían su señorío en los actuales municipios lucenses de Chantada y de Carballedo, el cual tiene en su concello una aldea llamada Temes. En Temes es donde los historiadores sitúan el castillo o torre más importante de este linaje y de donde tomaron el nombre. 

Provincia de Lugo: en rojo el Concello de Chantada y en azul el de Carballedo, donde se encuentra Temes.


Sin profundizar en su genealogía nos vamos a remontar al abuelo de Fernán Núñez de Temez, Don Vasco Fernández de Témez, Señor de Temez y de Chantada durante la segunda mitad del siglo XII; hijo de Fernando Bermúdez de Trava, descendiente de la antiquísima Casa feudal de los Condes de Trava y Trastamara, y de Urraca Fernández de Temez, Señora de Temez y de Chantada; Don Vasco era sobrino  de Alfonso Enríquez, primer Rey de Portugal.

Vasco Fernández de Temez había contraído matrimonio con Mayor Nuñez, hija del Conde Nuño Pérez,  Señor de Monterroso en Galicia de quien nació el padre de Fernán Núñez de Témez, don Nuño Fernández, que también participó como  conquistador de las ciudades de Córdoba y de Sevilla , bajo las banderas del Rey San Fernando. Casó con Elvira Fernández de Castro y de esta unión nacieron:


- Vasco Muñoz de Témez, Señor de Témez y de Chantada, heredero de la Casa paterna en Galicia.

- Fernán Núñez de Témez.

 Los descendientes del hermano de Fernán Núñez de Témez se enterraron en muchas de las iglesias de este término como Vasco Pérez de Témez, del cual se conserva un sepulcro en la iglesia parroquial de otra aldea llamada Lousada.
Dibujo del Sepulcro de Vasco Pérez de Témez


La parroquia de Santa María de Temes, tiene una lápida que fecha su consagración en el siglo IX, en la aldea abundan los restos romanos. 

Para mí, la sorpresa ha sido encontrar más vínculos con Lugo que con Orense, siempre había imaginado que Fernán Núñez provenía de esta última provincia, por la vinculación a Santa Marina de Aguas Santas. Los parajes naturales en esta zona parecen bastante espectaculares ya que confluyen los ríos Sil, Miño y Bubal en sus cercanías. Así que la próxima visita a tierras gallegas no estaría mal pasar por algunas de estas aldeas del sur de Lugo, donde quizás encontremos más vínculos y partes comunes en nuestra historia .

jueves, 4 de noviembre de 2010

El inicio


Sería un error decir que con el siguiente acontecimiento aislado en el tiempo, está el inicio de Fernán Núñez.  Según mi opinión, un pueblo, bien sea como grupo de personas de un lugar, de una región o de un país, se crea siempre con la mezcla de personas: las que llegan nuevas, otras que estaban aquí antes o recordando las que se fueron o ya no están. 

Sin embargo, esta imagen anterior es el inicio del nombre que hoy ostenta nuestro pueblo. El acto que se refleja en este cuadro  nos ha denominado e identificado durante más de siete siglos. Y no solo al término y lugar donde habitamos sino que los descendientes de uno de los protagonistas del cuadro llevaron ese nombre a Cádiz, a Cartagena, a Lisboa, a Viena, a París... y a la Corte de Madrid. Quizás no podamos conocer nunca que pensaba el español del siglo XVIII y XIX cuando se le nombraba Fernán Núñez pero casi seguro que dista de la imagen que hoy, al que le suene, tiene de nuestro pueblo.

Embajada de España en Lisboa durante el siglo XVIII: Palacio de las Necesidades

Me haría gracia ver como pronunciaban en el siglo XIX en París, el título del embajador el Duque de Fernán Núñez en cualquier acto importante de la capital francesa (no por la pomposidad y esas cosas refinadas, si no por escuchar como un francés dice tanta n junta)

Volviendo al lienzo, que forma parte de la colección de cuadros que están siendo restaurados del Palacio Ducal, podemos ver al Rey Fernando III haciendo el reparto de las tierras una vez conquistada Córdoba y probablemente frente a el, tengamos al capitán gallego Fernán Núñez de Témez. Debajo del cuadro figura la siguiente leyenda que transcribo:

Conquistada la insigne ciudad de Córdoba en el año de 1236 por el Santo Rey D. Fernando. Da este glorioso príncipe a sus ganadores, el privilegio de repartimento en el que toca a Fernán Núñez de Témez, el lugar que hoy conserva su hombre por haberlo fortalecido y poblado de cristianos, siendo este insigne héroe el primer fundador de esta casa en aquel Reino y progenitor  por varonía de toda la gran familia de Córdoba que tomó este apellido dejando el antiguo de Témez por la mucha parte que D. Fernán Núñez tuvo en la conquista de aquella Ciudad y Reino. 
Si alguna vez se restaura el Palacio no sé cual será la ubicación definitiva de dicho cuadro,  para mí no cabe duda que debería tener un lugar privilegiado. Aquí al menos en el blog lo va a tener, me parece el comienzo perfecto para el inicio de esta etapa nueva

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Aviso para navegantes (II)

Ya prácticamente he finalizado con la parte de Abencalez. Si no se me escapan otras cosas, poco me queda por tocar. Estoy esperando, ansioso como siempre, a que se restaure uno de los cuadros del Palacio en el cual se mostraba el término de Abencalez. Será fundamental para intentar ubicar nuevamente la torre y aldea del mismo nombre. No he visto nada acerca del cuadro, no sé si cuando se pintó aún quedaban restos de la torre y así lo refleja el cuadro... pero estaremos pendientes, así como a cualquier noticia relativa a cualquier hallazgo en el pueblo, cosa que dudo que ocurra, pero bueno, nunca se puede decir nunca.

Por otro lado, no sé si empezaré a hablar sobre la Edad Media o volver a la Etapa Romana. Quién me iba a decir que no sabría de qué hablar pero porque hay tantas cosas por donde empezar que no sé muy bien por donde... Me gustaría ir a Madrid al Museo Arqueológico Nacional a fotografiar bien los mosaicos y a veces freno el ritmo de crear entradas por no poder acompañarlos de documentos realmente buenos.
Sigo trabajando en temas como la ruta Jacobea entre Fernán - Núñez y Córdoba. Es complicado por varios motivos: en primer lugar, identificar la antigua calzada romana Corduba - Anticuaria a su paso por nuestro término. La construcción de la carretera del coto, la desaparición de algunas veredas, como la de Algorfillas (que ya hasta viene calificada como innecesaria en algunos documentos del Ayuntamiento) hacen difícil esta tarea. Y sobre todo, no quiero diseñar un trazado sin que yo haya comprobado por mi propio pie que es posible (en este caso ruedas de la bici, lo más probable) Incluye el paso del río Guadajoz por un vado a la altura del nuevo puente de la Autovía, pero que la construcción de la misma ha hecho modificaciones en mucho de los caminos que por ahí transcurrían y que se van a seguir modificando con la nueva variante que se está haciendo a la altura de la Cuesta de los Visos. 

Los cuadros que están restaurando la Asociación Cultural de los Ríos, dan información sobre el pueblo que dan para un año de entradas en cualquier blog 


Por otro lado empecé a intentar transcribir lo que contienen las lápidas de la torre de Santa Marina, para hacerlo antes de empezar a hablar sobre el Castillo anterior al palacio, pero la verdad, entre el estado  de conservación de estas y que no dispongo de buenos medios, entre ellos cámara de fotos, lo he dejado para posteriori.

En fin. Los temas no faltan, espero que tampoco las ganas. Cada día veo que se va conociendo más el blog y que surgen blogs nuevos como el de Fernán Núñez en imágenes.  Mucho ánimo desde aquí y gracias por todos los comentarios y las propuestas que recibo, que no decaigan.